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Directorio                              Junio 2005                                           Suplemento No. 1
 

 

PRESENTACIÓN

En esta nueva época del suplemento, buscaremos proporcionar a nuestros compañeros documentos, artículos, ensayos acerca de las diferentes problemáticas del mundo del trabajo y del quehacer político-sindical para promover la reflexión y el análisis sobre los problemas nacionales desde una perspectiva de los trabajadores, es partir del conocimiento que estaremos en mejores condiciones, para generar alternativas viables a la problemática de los trabajadores, fundamentar nuestra praxis sindical y promover una mayor cultura política de nuestra afiliación sindical.

Presentamos a UDS. Una versión abreviada de los acuerdos adoptados en el congreso de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) realizado en Miyazaki, Japón los días del 5 al 10 de diciembre del 2004.

La Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) se creó en 1949 y cuenta con 233 organizaciones afiliadas en 154 países con 145 millones de efectivos, de los que el 40% son mujeres.

Tiene tres grandes organizaciones regionales, la ORAP para Asia y el Pacífico, la ORAF para África y la ORIT para las Américas. Asimismo mantiene estrechos vínculos con la Confederación Europea de Sindicatos (CES) (que incluye a todas las afiliadas europeas de la CIOSL) y con los Federaciones sindicales internacionales que congregan a los sindicatos nacionales de una profesión o industria particular a nivel internacional.

La CIOSL es una confederación de centrales sindicales nacionales, cada una de las cuales agrupa los sindicatos en su país. Los trabajadores universitarios somos miembros de dicha organización a través de la UNT, La afiliación está abierta a las organizaciones sindicales independientes de toda influencia y con una estructura democrática.

La CIOSL coopera estrechamente con la Organización Internacional del Trabajo y tiene estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y otros organismos especializados tales como UNESCO, FAO.

José Olvera


RESOLUTIVOS DEL 18º CONGRESO DE
LA CONFEDERACIÓN INTERNACIONAL
DE ORGANIZACIONES SINDICALES LIBRES (CIOSL)

GLOBALIZAR LA SOLIDARIDAD, CONSTRUIR UN MOVIMIENTO SINDICAL MUNDIAL PARA EL FUTURO

I. Un mundo por cambiar

1. El Congreso reconoce que muchos de los complejos y crecientes retos a que se enfrenta el movimiento sindical en todo el mundo son una consecuencia directa de, o están estrechamente vinculados con, el actual modelo de globalización y la presión que ejerce sobre los derechos de los trabajadores/as y sus condiciones de trabajo.

2. Los principios y valores perdurables del movimiento sindical están sometidos a constantes ataques como consecuencia de la imposibilidad de garantizar una regulación social de los mercados globales, la falta de voluntad por parte de los dirigentes políticos para abordar esta cuestión, y la facilidad con que muchos empleadores están dispuestos a explotar este déficit social mundial. Así pues, millones de trabajadores y trabajadoras quedan sin protección, sujetos a la explotación, y se les niega el acceso a sus derechos fundamentales

3. Globalizar la solidaridad, construyendo un internacionalismo sindical realmente eficaz, constituye un reto permanente y crucial para todos los sindicalistas, y reviste una importancia capital para el futuro del movimiento sindical.

El Congreso reconoce el importante papel que tiene la alianza de la “Agrupación Global Unions”, establecida entre la CIOSL, las Federaciones Sindicales Internacionales y la TUAC, y hace un llamamiento para que se intensifique esta relación, con vistas a: mantener y desarrollar su participación en las estructuras de comités, grupos y unidades de trabajo de la CIOSL, así como extender y profundizar la cooperación con relación a actividades de organización sindical internacional, examinar la posibilidad de establecer un Consejo de la Agrupación Global Unions, y una cooperación equivalente a nivel regional, para desarrollar el trabajo de la asociación Global Unions.

El Congreso decide comprometer solemnemente a la CIOSL a la creación de una nueva confederación sindical internacional, basada en los valores, principios y objetivos establecidos en el apéndice a esta resolución, así como en el pluralismo y la democracia internos.

La CIOSL se suma a la CMT en un llamamiento a las centrales sindicales nacionales independientes y democráticas que no cuenten con ninguna afiliación a nivel mundial, para emprender este proceso y participar en el establecimiento de la nueva confederación.

4. Las decisiones del Congreso sobre políticas y actividades de la CIOSL para los próximos años, a fin de responder a estos retos, tienen ramificaciones que se extienden desde el lugar de trabajo hasta las instituciones globales y las sedes centrales de corporaciones multinacionales. El Congreso afirma que estas políticas sólo pueden tener el impacto que se requiere si los métodos y la organización del movimiento sindical internacional se ajustan plenamente a los retos que se le presentan, y que los actuales métodos y estructuras resultan inadecuados para la tarea de transformar la globalización. La acción sindical internacional debe estar profundamente implantada en el trabajo de las organizaciones sindicales nacionales, y ha de responder eficazmente a las necesidades y preocupaciones de los trabajadores y trabajadoras en todo el mundo, mediante una combinación de defensa, movilización y campañas. Más que nunca antes, se requiere un efectivo apoyo internacional a la sindicalización.

5. El Congreso reconoce la urgente necesidad de obtener apoyo político y público a nuestras políticas, desarrollando un proyecto político sindical para abordar la globalización. Dicha cooperación deberá basarse en la independencia y libertad de acción del movimiento sindical. Los sindicatos deberán desarrollar su potencial para fomentar el tripartismo y participar en el diálogo social. Del mismo modo, los sindicatos han de promover el diálogo entre distintos pueblos y culturas. El Congreso hace un llamamiento a las organizaciones afiliadas para que apoyen estos esfuerzos mediante acciones a escala nacional.

6. El Congreso declara la determinación de la CIOSL a hacer frente a los problemas que encuentran los sindicatos en todo el mundo, a reflexionar en profundidad sobre los cambios que deben introducirse en la organización y los métodos de trabajo del movimiento sindical internacional, y hacer lo posible para aplicar estos cambios. Estos cambios deberán abordar la importancia de eliminar la pobreza creando empleos decentes para hombres y mujeres, superando ciertos obstáculos al desarrollo como por ejemplo la deuda externa y las políticas neoliberales de las instituciones económicas internacionales, como son el FMI, el Banco Mundial y la OMC, respetando el derecho de educación para todos y promoviendo el aprendizaje a lo largo de toda la vida. La CIOSL debe ser capaz de incrementar su capacidad para promover la sindicalización y la negociación colectiva, trabajando en colaboración con las FSI, y responder mejor a las necesidades de las mujeres, los trabajadores/as migrantes y la juventud. El Congreso reafirma el compromiso de la CIOSL a hacer frente al reto de globalizar la solidaridad, y lanza un llamamiento a todas las organizaciones sindicales libres y democráticas para trabajar juntas con miras a un nuevo internacionalismo sindical

II. Globalización empleo decente y desarrollo sostenible

1. El Congreso compromete a la CIOSL a movilizarse para cambiar de manera radical la globalización de forma que redunde en beneficio de los trabajadores y trabajadoras, los desempleados y los pobres. Todos los objetivos sindicales dependen del establecimiento y la gobernanza de una economía global que garantice el respecto universal de los derechos fundamentales de los trabajadores/as y de un desarrollo que genere empleo decente para todos, que reduzca sustancialmente las desigualdades, que promueva el desarrollo sostenible, y que ofrezca perspectivas reales para reducir la brecha entre los países ricos y los pobres y llegar a poner fin a la pobreza masiva. Aunque la globalización tiene el potencial de alcanzar dichos resultados, el modelo neoliberal de globalización que se ha venido consolidando en el período desde el último Congreso no ha conseguido nada de esto.

2. El Congreso rechaza las políticas simplistas de libre mercado y neoliberalismo, que están desacreditadas y van contra los trabajadores/as y contra los pobres. La CIOSL y sus organizaciones afiliadas deben contribuir a la elaboración de alternativas para lograr la justicia social, el pleno empleo decente para todos, el desarrollo equitativo y sostenible, la distribución justa de los beneficios, el respeto a los derechos humanos, incluyendo los derechos de los/las trabajadores/as y la igualdad de géneros. Para conseguir que una forma diferente de globalización se haga realidad, ha de prestarse especial atención a la coherencia de nuestras estrategias en todos los sectores y a todos los niveles (nacional, regional y global).

3. Una auténtica cooperación internacional para formular y aplicar un programa con miras a una nueva globalización debe sustituir lo antes posible la interacción ineficaz que hemos visto hasta la fecha. Los países industrializados deben incrementar la asistencia oficial al desarrollo para alcanzar el objetivo establecido por la ONU de destinar el 0,7% del PNB y emprender acciones decisivas para poner fin a la tragedia que representan el subdesarrollo y la deuda para los países en desarrollo, como por ejemplo la cancelación de la deuda de los países menos desarrollados que respeten los derechos humanos, incluidos los derechos sindicales, y el establecimiento de un mecanismo justo y transparente para el arbitraje y la reestructuración de la deuda. Todos los países deben trabajar juntos con miras el establecimiento de un Consejo Económico y de Seguridad Social en la ONU y para poner en práctica los compromisos contraídos en el Consenso de Monterrey sobre Financiación para el Desarrollo de la ONU. La CIOSL acoge favorablemente las recomendaciones para una cooperación internacional efectiva, incluidas en el informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión social de la Globalización como plataforma de acción.

4. La CIOSL continuará su trabajo para conseguir que las organizaciones internacionales respondan a los objetivos sindicales. El diálogo con estas organizaciones deberá guiarse por objetivos bien definidos y teniendo plenamente en cuenta su posible impacto. Sigue siendo una responsabilidad fundamental denunciar y confrontar a aquellas organizaciones que actúen, directa o indirectamente, contra los derechos e intereses de los trabajadores y trabajadoras y de los pobres.

5. Pese a un creciente énfasis en las declaraciones políticas sobre reducción de la pobreza y propiedad nacional, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial continúan exigiendo que el apoyo financiero concedido a los países en desarrollo esté condicionado a la introducción de programas de ajuste estructural que van en contra de los trabajadores/as y de los pobres. Generalmente éstos promueven la privatización, la liberalización del comercio y las inversiones, y la desregularización del mercado laboral, y en muchos países han incrementado la precariedad social y han conducido al desmantelamiento efectivo de la capacidad del Estado para gobernar adecuadamente el país y para determinar e intentar alcanzar sus propias estrategias de desarrollo.

La CIOSL debe presionar para encontrar alternativas que promuevan un desarrollo sostenible y socialmente justo, en lugar de obstaculizarlo. Debe establecerse como prioridad el desarrollo de capacidades y oportunidades para que los sindicatos intervengan sistemáticamente en la formulación y promoción de estrategias de desarrollo y la elaboración de los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP) y obtengan máximos beneficios de las crecientes oportunidades de que se dispone para entablar consultas con las Instituciones Financieras Internacionales (IFI), así como con los bancos regionales de desarrollo. Ha de prestarse especial atención a mejorar la situación d e los miles de millones de pobres que habitan en las zonas rurales de los países en desarrollo.

6. Desde su creación, la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha sido el vehículo para un modelo de liberalización comercial que exacerba la explotación de los trabajadores/as, las desigualdades en el desarrollo, la destrucción del medio ambiente, y la disparidad entre géneros. Ha establecido un programa comercial que alienta a los gobiernos, presionados por las empresas, a buscar ventajas para la exportación mediante la supresión de los derechos de los trabajadores/as y que, en todo el mundo, presiona para reducir las condiciones de trabajo y de vida. Algunas de las normas de la OMC reducen la capacidad de los gobiernos para acometer estrategias de desarrollo. Se intenta cada vez más ampliar su marco más allá de las cuestiones tradicionalmente comerciales, a otras como por ejemplo las inversiones, la política de competencia y la facilitación del comercio. El colapso de la 5ª Conferencia Ministerial de la OMC (Cancún, Septiembre de 2003), debido en parte a la bien acogida aparición del “G20”, un bloque de países en desarrollo con una fuerza sin precedentes, que se opuso al proteccionismo agrícola de los países industriales, ha demostrado que este modelo no sólo resulta inaceptable, sino que está tocando a su fin. Los sindicatos deberían entablar contactos e intervenir ante los gobiernos, incluyendo los del “G20”, que trabajen de forma constructiva con sus movimientos sindicales nacionales, y que compartan nuestras inquietudes con respecto a la justicia comercial, el desarrollo y el empleo justo, tanto en el sistema comercial internacional como en el ámbito nacional.

7. La CIOSL dispone de nuevas oportunidades para progresar en sus objetivos establecidos de conseguir que la OMC integre en su programa de trabajo el impacto de desarrollo, social, laboral, medioambiental y de género que tiene el comercio. El compromiso de los Estados miembros durante la 1ª Conferencia Ministerial de la OMC (Singapur, diciembre de 1996) a respetar las normas fundamentales del trabajo, exige una acción urgente por parte de la OMC, conjuntamente con la OIT. La CIOSL reafirma que la mejor forma de cumplir este compromiso es mediante la incorporación de una cláusula sobre derechos de los trabajadores/as en los estatutos de la OMC, esto requeriría que todos los productos objeto de comercio entre países sean producidos y distribuidos cumpliendo las normas fundamentales del trabajo. Dicha cláusula sería antiproteccionista, pro desarrollo y representaría un instrumento crucial para la justicia social en un sistema comercial mundial abierto. La CIOSL debe conseguir que se comprenda mejor y de forma más amplia este mensaje, inclusive en las filas de sus propias afiliadas.

8. El Congreso está preocupado por la amenaza que representa el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) y reafirma que los servicios públicos vitales –principalmente la educación, la sanidad, el agua, los transportes públicos y otros servicios públicos esenciales – deben quedar excluidos de las negociaciones sobre la liberalización del comercio bajo sus auspicios, y los gobiernos deben conservar el derecho de regular y proteger en nombre del interés público. El AGCS debe cambiarse, de manera que un país pueda transferir un servicio privatizado de vuelta al sector público sin arriesgarse a tener que acordar compensaciones en otras áreas. Cualquier negociación internacional sobre inversiones debe incorporar un sólido marco de regulación sobre las responsabilidades de los inversores con vistas a prevenir posibles abusos de poder por parte de las empresas; aprovechar al máximo los beneficios de las inversiones para el desarrollo del país de acogida y preservar los derechos del país de acogida a determinar las condiciones de las posibles inversiones; estableciendo normas mínimas para evitar el dumping laboral, social, medioambiental y fiscal; y la implementación de los términos de la Declaración Tripartita de Principios de la OIT sobre Empresas Multinacionales y Política Social, así como las Directrices de la OCDE para las Empresas Multinacionales. La CIOSL deberá trabajar con vistas a lograr un acuerdo internacional sobre inversiones que cumpla estas condiciones. Debe desalentarse el movimiento de capital especulativo por parte de los inversores internacionales, en parte mediante la introducción de un impuesto internacional sobre las transacciones internacionales.

9. La Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, agosto de 2002) destacó la interdependencia de los pilares social económico y medioambiental del desarrollo sostenible. La estrategia de la CIOSL debe integrar en su reflexión y su acción el vínculo salud/medio ambiente, en particular en el campo de acciones nacionales, al nivel de empresa y del lugar de trabajo, para la protección de la salud y la seguridad y las condiciones de trabajo, e intentar incorporar cuestiones de los trabajadores/as en las actividades de la Comisión de Desarrollo Sostenible, la Organización Mundial de la Salud y el Programa Medioambiental de Naciones Unidas. La protección del patrimonio público mundial, como por ejemplo los bosques tropicales, requiere que se compartan recursos. Todos los países deben trabajar juntos en las negociaciones mantenidas en el marco de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático sobre la aplicación del Protocolo de Kyoto. Así pues, el Congreso condena y lamenta la oposición de la administración Bush, entre otros, al protocolo de Kyoto. La ratificación por parte de Rusia del protocolo de Kyoto, relanza el proceso de su aplicación. La CIOSL, aunque preferiría que los países actúen de forma concertada en las negociaciones en el seno de Naciones Unidas, apoyará su aplicación, particularmente en lo que respecta al impacto social.


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