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Febrero 2006                                                                 Suplemento No .7
 
 

 

DECLARACIÓN POLÍTICA DEL TERCER DIÁLOGO NACIONAL

Las mexicanas y los mexicanos reunidos en el Tercer Diálogo Nacional, provenientes de 333 organizaciones sociales, obreras, campesinas, estudiantiles, de defensa de los derechos humanos, de mujeres y de jóvenes de todo el territorio nacional, declaramos:

1. Que hoy 5 de febrero de 2006, al conmemorar los 89 años de la Promulgación de la Constitución de 1917, rendimos homenaje al sacrificio de millones de hombres y mujeres que lucharon y ofrendaron sus vidas en la Revolución Mexicana; a la contribución histórica de Zapata, de Villa y de Flores Magón por hacer realidad las aspiraciones de soberanía, de libertad, de justicia y democracia del pueblo mexicano.

Hoy, también denunciamos las pretensiones del neoliberalismo de continuar socavando el espíritu original del constituyente de 1917, a través de la aprobación de las llamadas reformas estructurales y de la imposición de leyes secundarias encaminadas a entregar los restos de la soberanía nacional, a privatizar los últimos bienes de la nación y a conculcar las conquistas y los derechos sociales.

Por ello nos pronunciamos y llamamos al pueblo de México a derrotar el neoliberalismo, a frenar la ola de privatizaciones de los energéticos y los recursos naturales, del agua y de la tierra, de la salud y la seguridad social, de la educación y de nuestro patrimonio cultural; así como a luchar para revertir las reformas inconstitucionales e ilegales que impusieron los últimos gobiernos de corte neoliberal.

2. Que ante la gravedad de la crisis por la que atraviesa la nación, frente a la incapacidad del capitalismo neoliberal para resolver la crisis social y económica del país, y ante la política de oídos sordos de la clase gobernante, los movimientos sociales de México están llamados hoy a desarrollar su propio camino y a consolidar la agenda que exprese las legítimas aspiraciones de los mexicanos (de abajo); por ello, las fuerzas participantes en este tercer Diálogo Nacional, reafirmamos nuestra intención de resistir y de luchar hasta vencer al neoliberalismo y de avanzar decididamente hacia el rescate y la refundación de la nación.

3. Que como expresión de nuestra voluntad unitaria el Tercer Diálogo Nacional recupera los acuerdos de los diálogos anteriores, particularmente, de manera unánime ratifica el Programa Mínimo No Negociable como plataforma de lucha frente a la actual coyuntura y como síntesis programática de unidad más allá de la coyuntura electoral.

En esencia, nuestro Programa Mínimo No Negociable, representa el compromiso de luchar para terminar de una vez por todas con el modelo neoliberal para sustituirlo por un nuevo modelo de desarrollo que ponga fin a las privatizaciones, que preserve las conquistas sociales, que se proponga terminar con la pobreza y elevar el nivel de vida de los mexicanos, rescatar al campo mexicano del abandono, así como asegurar la distribución equitativa de la riqueza producida por los trabajadores.

Nuestro Programa Mínimo No Negociable plantea romper con la creciente subordinación al imperialismo norteamericano, nulificando todos los tratados comerciales y militares contrarios a los intereses de la nación; restableciendo la soberanía nacional, la propiedad de la nación sobre los recursos naturales, el agua, el aire y la tierra, y abriendo otra vía para mirar hacia el sur y avanzar a la integración social, económica, política y cultural con los pueblos de América Latina.

Nuestro Programa Mínimo No Negociable se propone avanzar hacia un nuevo régimen con una nueva institucionalidad democrática que habrá de ser definida por una Asamblea o Congreso Constituyente. En la nueva conformación del régimen la democracia estará sustentada en el control y la participación del pueblo, en el reconocimiento a la autonomía y al autogobierno, en el que todos los representantes y gobernantes estarán sujetos a la rendición de cuentas y a la revocación de mandato; en el que, en todo momento, el pueblo tendrá la última palabra sobre las decisiones en los asuntos públicos a través de mecanismos como el plebiscito, la consulta, la asamblea y la consulta popular, entre otros. En este nuevo régimen democrático serán reconocidos plenamente los derechos de los pueblos indígenas, para terminar con la injusticia, la discriminación y el coloniaje interno al que han estado sometidos los pueblos originarios de la nación mexicana.

Nuestro Programa Mínimo No Negociable plantea fortalecer la identidad nacional y las culturas de México, rescatando y fortaleciendo el patrimonio cultural y la educación pública, laica, popular, gratuita y sustentada en el pensamiento científico y humanístico. El rescate de la cultura y la identidad debe entenderse como un proceso de resignificación social y de fortalecimiento del desarrollo independiente y soberano del país. El rescate cultural y educativo debe estar anclado en la recuperación de nuestras culturas originarias y en el reconocimiento del carácter pluricultural de la nación mexicana, abierto al mundo en términos de igualdad e inclusión.

Nuestro Programa Mínimo No Negociable se propone hacer efectiva la justicia social, garantizando el acceso de todos los mexicanos a los derechos humanos universales como son la alimentación, la salud y la seguridad social, la educación, la vivienda y a un trabajo socialmente útil. Respetando los derechos laborales y sociales plasmados en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo; garantizando la igualdad en derechos y oportunidades a las mujeres y la libertad inmediata a todos los presos políticos, así como la desmilitarización del país.

En esencia es este el contenido de las 27 demandas del Programa Mínimo No Negociable.

4. Que si bien, este Tercer Diálogo Nacional representa un avance cuantitativo muy importante al lograr convocar a un número mayor de fuerzas que en los Diálogos anteriores y que ha dado un paso cualitativo fundamental al ratificar el Programa Mínimo No Negociable, es necesario destacar también el carácter abierto e incluyente del Diálogo, reconociendo que para hacer realidad este Programa Mínimo No Negociable se requiere de la unidad más amplia de todos los mexicanos que resisten y luchan por la soberanía, la justicia social y la democracia en el país. Reconocemos la necesidad de generar una mayor inclusión al proceso de Diálogo Nacional de los pueblos indios, de los campesinos, de las mujeres y los jóvenes.

5. Que este movimiento nacional expresado en el Diálogo aspira a definir un nuevo rumbo para la nación y que para ello requiere de construir el instrumento organizativo que le dé sustento a sus acuerdos y que sea la plataforma para convocar a nuevas fuerzas y a todos los mexicanos que se dispongan a luchar por el nuevo proyecto de nación. Así, este Tercer Diálogo acuerda dar un nuevo paso organizativo e iniciar el proceso de construcción de lo que habrá de constituirse y estructurarse como organización de organizaciones de acuerdo con lo que decidan democráticamente las bases de nuestras organizaciones.

6. Que el Tercer Diálogo Nacional valora de manera crítica la coyuntura electoral, observa las campañas y al sistema electoral como excluyente para las aspiraciones e intereses de los trabajadores, atravesado por el derroche de millonarias sumas del dinero público, con ofertas electorales que no rompen de fondo y de manera definitiva con el modelo neoliberal. Pero este Tercer Diálogo reconoce la diversidad de posturas y la autonomía de cada organización para decidir la táctica que en lo particular se considere más adecuada en la lucha contra el régimen neoliberal.

Respetando la diversidad de posturas, a todos nos compromete y unifica el Programa Mínimo No Negociable y la voluntad de trascender la coyuntura en unidad alrededor de los objetivos estratégicos expresados en el proyecto de nación alternativo al neoliberalismo.

7. Que el Tercer Diálogo Nacional reconoce en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en la Otra Campaña un valioso esfuerzo para construir la unidad de los de abajo. Reconoce también como un denominador común el rechazo a las privatizaciones, a las reformas estructurales y al régimen neoliberal.

8. Que este Tercer Diálogo Nacional condena la aplicación sesgada de la justicia por parte del poder judicial; rechazamos cualquier modificación a la Ley de Seguridad Nacional, rechazamos las resoluciones adoptadas por la Suprema Corte que garantizan la impunidad a los responsables de los crímenes de 1968 y 1971, así como la resolución en contra de los trabajadores de la cooperativa Pascual. En ambos casos exigimos justicia y cárcel para los represores y no para los luchadores sociales; al mismo tiempo expresamos nuestra solidaridad y la decisión de luchar junto a los campesinos de Guerrero para impedir la construcción de la presa La Parota.

9. Que este Tercer Diálogo Nacional se reconoce como un esfuerzo de unidad y de lucha en el contexto de las luchas y resistencias que recorren toda América Latina, en la defensa de la soberanía de las naciones, en los movimientos por la liberación de los pueblos, en la búsqueda de otros modelos de desarrollo y de integración regional. También reconocemos la valiente lucha de los pueblos de Cuba, de Venezuela y Bolivia a los que expresamos nuestra solidaridad frente al acoso y las agresiones del imperialismo norteamericano.

10. Que el Tercer Diálogo Nacional recoge las propuestas plasmadas en las 112 ponencias presentadas y que nutren y enriquecen nuestro proyecto de nación. Anunciamos el compromiso de continuar el debate en foros temáticos, regionales y sectoriales; de difundir masivamente los acuerdos alcanzados y de constituir una Comisión de Seguimiento de los acuerdos y tareas emanadas de este Diálogo Nacional.

11. Que este Tercer Diálogo Nacional acuerda poner en marcha un enérgico Plan de Acción para impedir la imposición de las reformas estructurales; de manera particular para rechazar la aprobación de la reforma a la ley del ISSSTE y en defensa de los regímenes de pensiones y jubilaciones de los trabajadores electricistas, universitarios, telefonistas y tranviarios.

Llamamos a todos a participar solidariamente en todas las actividades condensadas en los resolutivos y relatorías de las mesas y en particular en las siguientes movilizaciones:

• 16 de febrero marcha en defensa de la seguridad social y para exigir el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés;
• 7 de marzo marcha internacional por la soberanía nacional;
• 16 de marzo marcha contra la privatización del agua;
• 18 de marzo jornada en defensa de los energéticos;
• 19 de marzo jornada contra la guerra de invasión a Irak;
• 1 de mayo jornada unitaria de los trabajadores.

También llamamos a continuar la preparación de la huelga nacional en defensa de los derechos de los trabajadores, de la seguridad social y de la soberanía nacional.

Tercer Diálogo Nacional

5 de Febrero de 2006
89 aniversario de la Constitución


EL PROYECTO DE NACIÓN ALTERNATIVO AL NEOLIBERALISMO

R E L A T O R Í A

Los individuos y las organizaciones participantes en la mesa A de este Tercer Dialogo Nacional continuamos las discusiones hacia la construcción de un proyecto de nación con justicia, libertad y democracia, en el entendido de que el Dialogo Nacional forma parte de la historia de lucha del pueblo mexicano. Consideramos, además, que representa un espacio fundamental para el intercambio de ideas entre diversas fuerzas que coinciden en la necesidad de generar acuerdos programáticos de consenso que orienten la acción del movimiento social de nuestro país.

Reiteramos nuestra convicción de que el proyecto de nación que surja del proceso de Diálogos Nacionales tiene el gran reto de expresar los verdaderos anhelos de los trabajadores, y de todo el pueblo, rompiendo de manera clara con el modelo neoliberal y apuntando la construcción de condiciones de dignidad plena para todos los mexicanos y mexicanas.

Partimos de la ratificación de los acuerdos alcanzados en los dos diálogos anteriores y con base en los ejes temáticos en los que hasta ahora se ha desarrollado la discusión, proponemos:

• En el eje de globalización y soberanía nacional:
• Se requiere de una nueva política exterior del Estado mexicano, que reivindique y defienda el principio de no intervención, el derecho a la autodeterminación de los pueblos y la solidaridad.
• Se urge a la lucha por la derogación del TLC, y contra el ALCA, el PPP, y todos los acuerdos comerciales y de seguridad que atentan contra la soberanía nacional.
• Para la construcción de un nuevo modelo de desarrollo económico, proponemos:
• Generación de un proyecto de economía democrática y solidaria.
• Priorizar y generar el desarrollo de nuevas fuentes de energía.
• Incluir el impulso a las cooperativas urbanas, en el punto 11 de la síntesis de consensos de los dos Diálogos anteriores.
• Diseño de una política integral de fomento agro industrial.
• Incorporar al patrimonio de la nación las empresas de elementos minerales que requiere el desarrollo industrial, así como todas aquella encargadas de explotar nuestros recursos naturales y las que producen bienes y servicios indispensables para el bienestar de la población.
• Negar todo privilegio, dispensa o rebaja de impuestos o medidas de protección a la industria de ensamble o envase.
• Creación de organismos estatales descentralizados que bajo su dirección y vigilancia se encarguen de explotar las reservas minerales, las forestales y la riqueza del mar, así como de industrializar y colocar en el mercado sus productos, de platas para beneficiar minerales, refinar metales y para industrializar maderas, fábricas para producir las materias que demanden las empresas que pertenezcan a la nación, y los laboratorios que requieran los servicios asistenciales y de salud.
• Para la construcción de un nuevo modelo de democracia, se requiere:
• La consecución de un Estado laico, democrático e incluyente.
• Dar cumplimiento cabal a los Acuerdos de San Andrés Larrainzar, e incluir a los pueblos indios en todo lo relacionado a la construcción del proyecto de nación.
• Promover una sociedad del conocimiento al servicio de la nación.
• Democratización de los medios de comunicación.
• Para fortalecer las identidades la educación y la cultura, proponemos la inclusión de los siguientes puntos:
• Desarrollar una educación pluriétnica y pluricultural en todos los niveles, desde el básico hasta el superior, crear instituciones educativas indígenas y desarrollar políticas publicas que impulsen el desarrollo económico, social y cultural de los pueblos indígenas.
• El establecimiento de un programa integral de acción pedagógica que transforme la escuela pública y desarrolle una actitud crítica ante el neoliberalismo.
• Cultivar, en la educación y en la acción política valores ético morales que promuevan el bien común, multicultural, multiétnico y de género.
Para la urgente defensa del patrimonio cultural, se tiene que:
• Considerar al patrimonio cultural dentro de los principios de una política cultural y educativa en un nuevo Estado democrático, social y multicultural.
• Promover la dignificación de las condiciones de vida de los artesanos, restituyendo la comisión de artesanías que deberá de ser dirigida por los propios artesanos, al igual que todos los órganos estatales del ramo.
• Establecimiento del patrimonio cultural como recurso natural no renovable.
• En el marco de respeto al Estado laico, evitar a toda costa la cesión de monumentos históricos a la iglesia.
• Garantizar que los bienes arqueológicos, artísticos e históricos de la nación, en tanto son inalienables e imprescriptibles, queden fuera de toda lógica comercial.
• Desaparecer de manera inmediata a CONACULTA para que las tareas de preservación, investigación y difusión del patrimonio cultural se concentre en la SEP , el INBA y el INAH.
• En el rubro de derechos sociales y laborales proponemos:
• Considerar el agua como derecho universal de los pueblos.
• Ampliar la concepción de los energéticos como derechos de los pueblos.
• Implementar las medidas necesarias y especializadas para garantizar la salud de los trabajadores.
• Dotar al proyecto de nación de una visión amplia de equidad de género.
• Garantizar prestaciones laborales a la maternidad considerándola una función social.
• Reconocerle al trabajo doméstico su valor y su contribución económica al país.
• Condonar de manera urgente las deudas a los campesinos por uso de energía eléctrica y otros servicios sociales.
• Acceso público a todos los servicios de telecomunicación.
• Garantizar vivienda digan para todos, de al menos 75 mts. cuadrados de extensión.
• Para la elaboración del Proyecto de Nación, se considera necesario:
• Dotar al proyecto de nación de un marco político filosófico que responda a la identidad nacional y a las aspiraciones profundas del pueblo mexicano.
• El desarrollo de programas que aterricen hasta la implementación de cada unos de los puntos que contiene la síntesis de los tres diálogos nacionales.
• Para generar las condiciones que hagan viable la implementación de este proyecto de nación consideramos que se requiere:
• Creación de comisiones colegiadas del FSCISP que en las distintas regiones del país, coadyuven a la solución de los problemas de las comunidades en resistencia.
• Extender talleres de pedagogía de la liberación a la población no organizada.
• Se coincide en general con el establecimiento de un marco organizativo que contribuya al proceso de acumulación de fuerzas del movimiento social mexicano y que coordine los esfuerzos que den continuidad a los acuerdos del Dialogo Nacional. Para ello se han propuesto figuras tales como el Movimiento de Liberación Nacional; los Comités de defensa proletaria; la Organización de organizaciones, entre otras.
• Vincular el proceso de construcción del Proyecto de nación alternativo al neoliberalismo, con los procesos de lucha y resistencia que están avanzando en varias partes del mundo, fundamentalmente en América Latina.
• Promover la incorporación de todos los sectores sociales a este proceso, fundamentalmente a los pueblos indios y a los campesinos, así como de compañeros no organizados.
• Difusión de los acuerdos en nuestros territorios y comunidades.
Así mismo, se proponen los siguientes pronunciamientos especiales, para responder a los embates inmediatos del neoliberalismo:
• Pronunciamiento de rechazo profundo a las contrarreformas en materia de cultura y educación que el Congreso de la Unión , a través de PRI y PAN, pretende imponer en el último periodo de la actual legislatura.
• De rechazo a las reformas a la ley del ISSSTE.
• De rechazo a las reformas de la Ley Federal del Trabajo.
• De rechazo a la construcción de la presa la Parota y por el alto inmediato a la represión a los defensores de las comunidades que se oponen a ella.
• De declaración de la institucionalidad del neoliberalismo porque viola los preceptos establecidos en la carta magna.

En el marco de la construcción de la unidad contra el neoliberalismo, hemos acordado:

• Saludar con entusiasmo el esfuerzo de la Otra Campaña realizada por los compañeros del EZLN.

• Saludar a los movimientos latinoamericanos que en sus distintos países le han arrebatado el poder a la derecha, consiguiendo victorias importantes para la construcción de un mundo más justo.
México DF a 5 de febrero de 2005