Segundo
Diálogo Nacional Declaración de Querétaro:
En Defensa del Carácter Social y Soberano de la Constitución
por el Rescate de la Nación
La
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada
en esta misma ciudad de Querétaro el 5 de febrero de 1917, hace
exactamente 88 años, nació del sacrificio y los anhelos
de millones de hombres y mujeres del campo y la ciudad que dieron vida
a la Revolución Mexicana. Si bien el constituyente no alcanzó
a recoger todas las aspiraciones y realidades de nuestro pueblo –significativamente,
los derechos y cultura indígenas, y el carácter pluricultural
y pluriétnico de nuestra nación--, sí plasmó
y reflejó fundamentales conquistas sociales por las que se vertió
tanta sangre y estableció fuertes pilares de sustento para nuestra
soberanía nacional.
Por
eso es que hoy, 5 de febrero del 2005, al conmemorar los 88 años
de la promulgación de nuestra carta Magna, en la misma ciudad de
Querétaro que la vio nacer, al mismo tiempo que el presidente Fox
le rinde “homenaje” mientras la traiciona, las organizaciones
sociales y civiles de todo México que nos hemos reunido en el SEGUNDO
DIALOGO NACIONAL hacia un proyecto de nación alternativo al neoliberalismo
nos pronunciamos y hacemos el siguiente llamado al pueblo de México
para acabar de una vez por todas con el desastre neoliberal y rescatar
a la nación, a luchar:
· En defensa de los pilares constitucionales que dan sustento
a los derechos sociales y a nuestra soberanía.
· Por revertir las reformas constitucionales y legales con las
que el neoliberalismo ha socavado el espíritu original del constituyente
del “17 “
· A detener las llamadas “reformas estructurales”
que pretenden socavar aún más nuestra soberanía,
privatizar los bienes de la nación y rebajar las conquistas sociales.
· A detener la nueva ola de privatizaciones de lo que nos queda
en las áreas de: energía, educación, patrimonio
cultural, agua, salud y seguridad social.
· A defender el orden constitucional contra las ambiciones de
perpetuarse en el poder de los actuales neoliberales gobernantes
· A impedir la firma de nuevos tratados internacionales lesivos
a nuestra soberanía y nuestra constitución
· A buscar sí la reforma de la Constitución pero
para ampliar sus alcances sociales
· A reformar la Constitución para incluir mecanismo de
democracia participativa de la sociedad.,
·
Los mexicanos reunidos en el Segundo Diálogo Nacional de Querétaro,
provenientes de 225 organizaciones sociales, obreras, campesinas, estudiantiles,
de defensa de los derechos humanos, de mujeres y de jóvenes de
todo el territorio nacional, hemos ratificado la unidad alrededor del
proceso de Diálogo Nacional, nuestra firme voluntad de continuar
en la lucha de resistencia frente al neoliberalismo y de avanzar decididamente
en la construcción del Proyecto de Nación con Libertad,
justicia y democracia.
Concientes
de que la nación vive una de las peores crisis de su historia,
que las reformas neoliberales impuestas por los últimos gobiernos
dieron lugar a una crisis de desarrollo social y han puesto en riesgo
la existencia y viabilidad de la nación mexicana, su independencia
y su soberanía.
Que
de seguir las cosas como van no existe la posibilidad de mejoría
social para el grueso de los mexicanos pobres, pues los grandes empresarios,
asociados a las empresas trasnacionales se han ido apoderando de manera
escandalosa de la tierra, de los sistemas financieros, de los recursos
energéticos y naturales, de la seguridad social, de los espacios
educativos, de los servicios públicos, la telefonía, los
aeropuertos, las carreteras y las principales empresas de bienes y servicios
del país.
Que
a la par que desnacionalizan la planta productiva, los grandes empresarios,
el gobierno y su clase política han terminado por entregar buena
parte de los restos de la soberanía nacional a las potencias extranjeras,
especialmente a Estados Unidos.
Que
el diseño de las instituciones del Estado responde actualmente
a las necesidades del modelo neoliberal, subordinando el ejercicio del
poder público al servicio de la oligarquía financiera y
el gran capital.
Que
el modelo vigente privilegia la democracia electoral a través de
un sistema de partidos que ha excluido a las organizaciones de los trabajadores
y otros sectores sociales, sus demandas y aspiraciones.
Que
este modelo vigente incrementa el autoritarismo y las expresiones neofascistas
en la represión a los movimientos sociales, ha generado la degradación
de las formas de convivencia social, la corrupción de la clase
política, el enorme poder que han concentrado los medios de comunicación,
y todo ello ha derivado en una crisis de legitimidad y de representación
del Estado mexicano.
Frente
a estas circunstancias, en el Diálogo de Querétaro hemos
avanzado de manera sustancial en la formulación de los contenidos
de nuestro Proyecto Alternativo de Nación y APROBAMOS EL PROGRAMA
MÍNIMO NO NEGOCIABLE como síntesis de las reivindicaciones
más urgentes de nuestro pueblo y que a grandes rasgos señala
lo siguiente:
1.
Que frente al embate neoliberal, es urgente recuperar el espíritu
de la Constitución de 1917, como síntesis histórica
que refrenda la tradición emancipadora de nuestro pueblo y dibuja
el proyecto de una nación con justicia, libertad, derechos sociales,
soberanía e independencia económica y política.
2.
Que ante las reformas neoliberales a la Carta Magna, impuestas en los
últimos años, de manera particular aquellas que modificaron
el régimen de propiedad de la tierra y el ejido, así como
aquellas relativas a la responsabilidad del Estado en materia de educación
superior, o la aprobación de leyes secundarias que han amparado
la privatización en la generación de energía eléctrica,
el diálogo exige el establecimiento de la legalidad constitucional,
entendida como la restitución de los aspectos que fueron cercenados
al texto constitucional.
3.
Que en perspectiva, la lucha por recuperar la soberanía, por
la defensa y ampliación de los derechos sociales y humanos, el
ejercicio de las libertades y garantías individuales, así
como el cambio de régimen y la integración de una nueva
institucionalidad democrática, reclama la convocatoria a un nuevo
Congreso Constituyente en el que estén representados todos los
sectores sociales y de manera particular los trabajadores.
4.
El Diálogo ratifica su rechazo absoluto a las llamadas reformas
estructurales en seguridad social, electricidad, petróleo, educación
y en materia laboral, por considerarlas lesivas a los derechos del pueblo
y contrarias a la soberanía de la nación.
Al
día de hoy el Proyecto Alternativo de Nación se ha enriquecido
con el entusiasmo y la aportación de los participantes, reflejada
en las 140 ponencias presentadas en este segundo Diálogo Nacional.
De manera sintética cabe resaltar los siguientes consensos:
1.
Recuperar y restablecer la soberanía de la nación, devolviendo
al pueblo la autoridad suprema para decidir el destino de la patria,
restituyendo a la nación la propiedad exclusiva sobre el territorio,
los recursos naturales y las fuentes energéticas y cancelando
todos los tratados comerciales y militares que lesionen los intereses
del país.
2.
Romper con el modelo neoliberal, sustituyéndolo por un nuevo
modelo económico para el desarrollo del país, orientado
a terminar con la pobreza, a recuperar y preservar los derechos sociales
y de los trabajadores, a la creación de empleos, a generar el
crecimiento económico y a la distribución equitativa de
la riqueza, bajo la conducción y la rectoría económica
del Estado.
3.
Recuperar la autosuficiencia y la soberanía alimentaría,
sobre la base de un nuevo impulso al reparto agrario, al ejido y al
cooperativismo social, garantizando la asistencia técnica y los
recursos financieros para la producción.
4.
Renegociar, y en su caso, cancelar el pago de la deuda externa, así
como el pago de la deuda generada por el rescate bancario y carretero.
5.
Una democracia integral basada en la implementación de diversos
mecanismos de participación directa del pueblo para la decisión
en asuntos públicos como son el plebiscito, el referéndum,
la iniciativa popular, la consulta, la contraloría social y la
revocación de mandato.
6.
Una reforma integral al sistema judicial y de impartición de
justicia, orientada a terminar con la corrupción, la violación
a los derechos humanos y que contemple la elección popular de
jueces y magistrados.
7.
La defensa de los derechos de los pueblos indios plasmados en los acuerdos
de San Andrés.
8.
En defensa de la Seguridad Social, Educación Pública y
el Patrimonio Cultural, asegurando que se destine al menos 8% del PIB
a la Seguridad Social Educación y el 1% del PIB a Ciencia y Tecnología,
garantizando la cobertura de la educación gratuita en todos los
niveles.
9.
Para lograr la justicia social y condiciones de vida digna para todas
y todos los mexicanos, se debe asegurar su acceso a los derechos universales
a la alimentación, a la salud, a una vivienda digna, a un trabajo
socialmente útil y al respeto irrestricto de los derechos humanos.
10.
La defensa de los derechos laborales contemplados en la Constitución
y en la Ley Federal del Trabajo, asegurando las condiciones para el
ejercicio de la democracia en los Sindicatos y el fin del corporativismo
y el control estatal.
11.
Garantizar la plena equidad en derechos y oportunidades para las mujeres.
12. La libertad de todos los Presos Políticos, la presentación
con vida de los desaparecidos y la desmilitarización del país.
13.
A partir de estos consensos generales, entre otros, avanzaremos en la
discusión en encuentros estatales a lo largo del país,
en la elaboración del Proyecto Alternativo de Nación y
en la defensa del Programa Mínimo.
14.
A partir de este segundo Dialogo nos volcaremos a organizar las caravanas
hacia todo el territorio nacional, a organizar la jornada de movilizaciones
del primero de mayo y a preparar el segundo Paro Nacional.
Rescatar
a la nación exige la organización y la unidad más
amplia del pueblo de México en torno a objetivos fundamentales,
comunes, de carácter vital, para derrotar al neoliberalismo. Seguiremos
trabajando en la construcción de este programa mínimo de
unidad antineoliberal y por un proyecto alternativo de nación coordinándonos
de manera flexible para ajustarnos a los diferentes grados y tipos de
organización (estatal, regional y/o sectorial). A ello está
destinado este proceso de Diálogo Nacional. Convocamos desde aquí
y desde este 5 de febrero, aniversario de nuestra Constitución,
a todas y todos los mexicanos a sumarse a este gran diálogo, a
ampliarlo, a hacerlo más nacional y diverso, a enriquecerlo, a
hacer de nuestro diálogo una vía de liberación y
de alternativa desde la sociedad, desde abajo, a los planes de los poderosos
y a los intereses politiqueros, a hacer de este diálogo una vía
para organizar la lucha por una patria más justa, libre y democrática.
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