| 15 de junio de 2011 Suplemento Especial No.
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DESARROLLAR UNA ESTRATEGIA PARA GANAR Antonio Muñoz M. Orgulloso de haber sido favorecido con el voto mayoritario de los trabajadores, mientras sus manos juegan con una pluma atómica que recorre los dedos, Armando Gómez analiza su contestación y después de un momento señala que ser Secretario de la Carrera Académica significa una enorme responsabilidad, pues esta tarea encomendada por los trabajadores ubica al Comité Ejecutivo en una responsabilidad mayor. Pero, optimista y ya relajado, menciona: Esto me da la oportunidad de plantear tres vertientes muy concretas; la primera, desarrollar una estrategia para ganar la titularidad del Contrato Colectivo Académico, y esto pasa por definir un plan de trabajo de largo alcance, donde está considerada la afiliación, la atención a conflictos académicos y está conjugada la expectativa de ser partícipes de programas de becas, de cursos semestrales e interanuales, diplomados de intercambio académico. Todo esto conjuntado con políticas de carácter social, con programas de atención a los requerimientos personales de los académicos, para alcanzar la perspectiva de tener una mayoría en ese sector en todas las dependencias universitarias. Precisa y advierte que la encomienda no es sencilla porque se requiere de un trabajo institucional de todo el Sindicato y de manera muy importante de la Sección Académica. Para alcanzar esta meta se hace necesario involucrar y hacer partícipe a los académicos que han sido oposición en la Sección Académica; integrarlos a un plan de esta naturaleza conlleva, entre nosotros, poder dirimir diferencias y sobreponer el interés colectivo de la organización al personal o grupal. Al referirse a la pregunta que de no tener el CCT Académico, en qué posición nos pone ante las autoridades, Armando Gómez externó que con el Rector, Narro Robles, el año pasado presentó un programa y también fue presentado al anterior secretario administrativo; sin embargo, de dicho programa no se cumplió ningún compromiso, entre cuyos planteamientos se consideraban asuntos de académicos de lasfacultades de Arquitectura, Derecho, Medicina y Ciencias, que no se concretaron. Añadió que el congreso con los académicos de arquitectura se tuvo que realizar fuera de la instalación propuesta, ya que nunca se otorgó el permiso para realizarlo en el Palacio de Minería. Agregó que con la directora de Filosofía y Letras tampoco fueron atendidas nuestras peticiones. Esto hace ver que la exigencia de derechos, incluyendo la defensa de derechos y prestaciones, están sujetos a la discrecionalidad por parte la administración y del sindicato corporativo. Estimó Armando Gómez que la administración pone trabas para dar la lucha por la titularidad del CCT de los Académicos y denunció que el conjunto de profesores interinos no tienen derecho a la promoción, mantienen la categoría con la que fueron contratados por años y los pocos que se integran en el área de investigación no quieren irse, pues les hacen falta los programas de estímulos al jubilarse para mantener la subsistencia. Éste es el diagnóstico que se tiene en esa Secretaría. Dijo que la complicación que existe entre los profesores que tienen la definitividad y opciones de promoción, pues es una limitante de la legislación, específicamente del párrafo 8 del Artículo Tercero de la Constitución. Sin embargo, señaló, si el STUNAM fuera titular del Contrato Colectivo Académico necesariamente dejaría de haber este tráfico de influencia entre los sectores, porque como está actualmente formulado, convocar a un concurso de definitividad lo hace el Consejo o una Comisión Dictaminadora que regularmente se ajusta a la lógica del director en turno, lo cual produce muchas injusticias. Optimista, el Secretario de la Carrera Académica expresó: Lo que puede ganar la titularidad son los votos y en para esto se debe luchar. Sobre los conflictos que se deben resolver, estimó que el primero es el evento programado para la Facultad de Arquitectura de reconocimiento a los académicos que tienen más de 25 años de antigüedad en la docencia y que son afiliados al STUNAM. Indicó que en la Facultad de Arquitectura son 670 académicos y el Sindicato, tiene 130, lo que con el trabajo realizado puede llegarse a obtener la mayoría. Un conflicto más, añadió, es el de la maestra Araceli Salinas, del CELE, donde se pidió abrir el concurso de definitividad, pero mediante una apertura que existe en el estatuto del personal académico se inscribieron otros y ella no se inscribió; estamos buscando resolver este problema, dijo. Sobre el mensaje que envía a los académicos, afirmó que el apoyo que pueden dar a su organización sindical es promover en sus centros de trabajo la afiliación y trabajar con las delegaciones sindicales para tener mayor representación; no tiene caso hablar sobre la búsqueda de la titularidadsino se ponen manos a la obra independientemente de los colores o diferencias ideológicas. Hay que trabajar sobre objetivos comunes, pues para nadie le resulta negativo que el sindicato tenga la titularidad y puedan crearse nuevas condiciones de trabajo.
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