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Suplemento Unión con los Jóvenes No. 02                                   19 de mayo de 2008


EROS
Venus
chikimina@hotmail.com

¿Sexo sin protección?

Está claro que a partir de que eres sexualmente activo(a), sobre todo cuando eres joven e impetuoso(a), en ocasiones puede ocurrir que sin planearlo, tengas una relación sexual sin protección, quizá se te rompió el condón, se te olvidó tomar tu pastilla anticonceptiva, te forzaron, o algo falló, esto puede suceder, por lo que en ésta ocasión, les planteo una alternativa para evitar un embarazo no deseado, ya que por fortuna tienes una opción emergente.

Efectivamente, cuando te encuentres en una situación de riesgo, lo más importante es investigar para actuar de forma informada, en éste contexto, las Pastillas Anticonceptivas de Emergencia (PAE) pueden ser muy útiles. Existe una gran variedad de PAE. Hay algunas que vienen en paquetes de 21, sólo que se administran en dosis concentradas en un corto tiempo, dichas pastillas funcionan cuando se toman dentro de las 72 horas (tres días) de haber tenido la relación desprotegida, se debe tomar la primera dosis lo antes posible y la segunda 12 horas después. Son fáciles de conseguir en casi cualquier farmacia. La cantidad de pastillas que se debe ingerir varía según la marca porque tienen diferentes concentraciones de hormonas.
La dosis recomendada es la siguiente:


MARCAS

1°Dosis dentro de las 72 hrs. después de la relación sexual no protegida

2° Dosis 12 hrs. después de la 1° dosis

Ovral
Eugynon
Nordiol
Neogynon

2 pastillas

2 pastillas

Microginon
Nordet
Lo-Femenal

4 pastillas

4 pastillas

 

 

 

 

 

El funcionamiento de las Pastillas Anticonceptivas de Emergencia en el organismo, depende del momento del ciclo menstrual en que te encuentres al tomarlas, pueden imposibilitar la liberación del óvulo, prevenir la fecundación, e impedir la implantación en el útero, haciendo más difícil que los espermatozoides lleguen al óvulo. La ciencia Médica define el inicio de un embarazo como la implantación de un huevo fecundado en la capa de mucosa que recubre el útero. La implantación ocurre de 5 a 7 días después de la fecundación. Los anticonceptivos de emergencia actúan antes de la implantación y no cuando la mujer ya está embarazada.

Recomendaciones:

  • La anticoncepción de emergencia no está pensada para ser utilizada como método regular, sino cuando realmente es una urgencia. Lo más adecuado es utilizar un método anticonceptivo de forma regular.
  • Para evitar las náuseas, vómito, dolor de cabeza o cansancio que con frecuencia provocan, se pueden tomar con los alimentos, antes de ir a dormir o ingerir un medicamento para el mareo antes de la segunda dosis. De todas formas el malestar no durará más de 24 horas.
  • Las PAE pueden fallar si no te las tomas en los tiempos correctos; no ingieres el tratamiento completo y si vomitas las pastillas en la primera hora después de haber ingerido alguna de las dosis, deberás repetir esa toma.
  • La menstruación siguiente suele ocurrir en la fecha esperada, aunque, en los días siguientes de haberlas tomado, puede haber un pequeño sangrado que no debe confundirse con la menstruación. Se recomienda evitar las relaciones sexuales después del uso de las PAE, o usar métodos locales, hasta la llegada del siguiente periodo.
  • Este método no es abortivo. Si ya tienes retraso en la menstruación, no sirve para provocar el sangrado.
  • Las pastillas anticonceptivas de emergencia no protegen de las enfermedades de transmisión sexual ni del sida.
  • No pueden causar defectos en el feto en caso de que no se previniera el embarazo.

Por último, hay que reafirmar que según experta en el tema Viviane Hiriart, la anticoncepción de emergencia no promueve la actividad sexual irresponsable, lo que hace es prevenir embarazos no deseados y abortos cuando ha ocurrido un incidente.
Referencias:
www.mexfam.org.mx
Viviane Hiriart, ¿Cómo funcionan?
Todos los métodos anticonceptivos, Grijalbo, 2003.


En esta posición, denominada del Aretino, original pero poco utilizada, el hombre tiene, al alcance de las manos, las zonas erógenas de su compañera habitualmente poco solicitadas: la nuca, la espalda, las nalgas. Es la única variante sexual que procura la exquisita sensación del frotamiento de la faz interna del pene contra el techo de la vagina.