Marzo
2007 Suplemento No.
21 p.
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De Literatura… y algo más Lilith, la palabra En este espacio abierto a la reflexión, nos acercaremos a uno de los mitos femeninos más interesantes de la historia religiosa occidental: Lilith. Pero ¿quién es Lilith? o, más interesante aún, ¿qué representa Lilith? Primero, los datos sobre Lilith: pues, en términos muy generales, Lilith fue la primera esposa de Adán, o sea, que le correspondió, según las antiguas escrituras hebreas (el Antiguo Testamento) ser la primera mujer, contra la versión que tenemos acerca de la otra primera mujer: Eva; dócil, sumisa y un poco dulzona, y que si somos congruentes con la historia de las civilizaciones y los primeros asentamientos humanos, también debió ser una mujer negra. Lilith nace entonces al mismo tiempo y del mismo barro que Adán. Y se niega a la subordinación. Y se niega a la sumisión. Y es altanera. Y es orgullosa. Y nace y se manifiesta en rebeldía ante su compañero, quien le exige devoción –subordinación-. Pero ella le demanda –además de no cumplir con los requisitos anteriores– satisfacción sexual. Entonces, Adán se queja amargamente ante su creador, y éste –indignado– la expulsa del Paraíso Original, condenándola a vagar como un íncubo de lujuria por toda la eternidad. Después, duerme al santo varón (Adán) nuevamente, y ya sabemos lo que sigue con Eva. Aquí le cedo la palabra a la feminista española Victoria Sau, quien nos refiere su versión, producto de una exhaustiva investigación: "Según el folklore judío, la primera mujer de Adán no fue Eva, sino Lilith, aunque ésta abandonó a su compañero antes de llegar a tener hijos con él o, precisamente, porque de momento –y muy explícitamente– no quería tenerlos. La transformación de Lilith de mujer emancipada (que en el acto sexual se negaba a estar debajo del hombre y a admitir el nuevo modelo de sexualidad patriarcal) en demonio o fantasma nocturno es un fenómeno (casi)normal en el paso del prepatriarcado al patriarcado, donde todas las divinidades, mayores y menores, que representaban los antiguos derechos de las mujeres, son presentadas –y representadas– como dragones, serpientes y animales monstruosos a los que el varón debe derrotar, vencer y aniquilar. "Según otra leyenda, Lilith es la primera esposa de Adán, permaneció a su lado corto tiempo y lo abandona por haber insistido en gozar completa igualdad con su marido o compañero. Escapó y desapareció convirtiéndose en aire tenue. Cuando los ángeles la encontraron se rehusó a volver con Adán y se quedó como demonio que injuriaba a los recién nacidos. "En otras leyendas, Lilith aparece como macho y como hembra a la vez (la creación de la mujer)". En otros de los cuadernillos o leyendas que integran la Biblia, Lilith es la serpiente que da acceso al conocimiento a Adán y Eva, por lo que es castigada y condenada a la expulsión del paraíso y a arrastrarse y ser repulsiva por siempre. Recordemos que la Virgen María aplasta a una serpiente con sus pies. Símbolo desde entonces de la intriga y la maledicencia. Uno de los estudios más completos que he encontrado acerca de Lilith corresponde al de Esther Cohen, investigadora del Seminario de Política, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. En su libro de ensayos "La Palabra Inconclusa", Esther Cohen se propone rescatar el pensamiento místico judeo medieval, sobre todo en su concepción de la política y la sexualidad. Cito: "Lilith: el lado oscuro de Dios. Lilith, figura rescatada y explorada por la Cábala judeoespañola medieval (el Alfabeto de Ben Sirah, escrito en los siglos IX o X en Persia o Arabia, podría ser considerado la fuente de información para considerar a Lilith como la primera mujer de Adán). Pertenece a la cultura mitológica del hurto, la curiosidad y la búsqueda desmesuradas. “Como Prometeo, Lilith transgrede la ley al ‘robarse’ el nombre divino, convirtiéndose así en dueña y señora de los vientos; como Pandora, su vuelo y final refugio en las cavernas, donde 'los gatos salvajes se juntan con hienas y un sátiro llamando a otro' (Isaías 34:14), derrama y disemina sobre el universo la caja de todos los así llamados males, particularmente aquellos asociados a la sexualidad. “Lilith es una madre insubordinada que, a diferencia de sus homólogos griegos, no recibe el castigo de los dioses, ni se le expulsa del mundo paradisíaco creado para ella y su compañero; abierta y expresamente se autoexilia: toma su propio camino y opta por el otro lado de la Creación: no el paraíso, sino justamente el exilio como caída, no la luminosidad del día, ni la espesura de la vegetación paradisíaca, ni la generosidad de sus frutos; Lilith se inclina por las sombras de la noche, por hacer surgir, quizás, de esa opacidad los instintos y deseos más silenciosos. Los nombra. Y finalmente, quien siente temor ante Lilith, no teme sino darles nombre a esos instintos.” Lilith, cuenta la leyenda, fue la primera esposa de Adán. A su belleza incomparablemente superior a la de Eva, se sumaba el hecho de haber sido creada absolutamente como un ser igual a Adán: de tierra. Este rasgo de igualdad, motivo de su separación y huída, la lleva a no aceptar la relación amorosa en una única posición. Cuando solicita de su compañero invertir las posiciones en la cópula, Lilith va más allá de lo previsto por su creador. No hay lugar en ese paraíso para dos iguales, Lilith debe aceptar su lugar subordinado, amar a su hombre desde abajo, nunca encima de él. Pero Lilith no acepta la imposición de mirar siempre y sólo hacia arriba, por eso huye; sabe que su lugar está en otra parte, que la otra cara del paraíso la espera y, sobre todo, se sabe poderosa: Dios mismo, al crearla, le ha otorgado ese poder al revelarle su nombre. Entonces ella pronuncia el nombre inefable y con ello libera al mundo de las ataduras (límites) del conocimiento y la imaginación, pone punto final a la inocencia. Lilith, la primera mujer de la creación occidental, es tan importante y necesaria para las mujeres de estos días que, si no existieran estas referencias sobre su existencia, tendríamos que inventarla nosotras, las mujeres. Lilith, la mujer palabra. El lado oscuro de dios. (Continuará) Tarot cultural GARCÍA LORCA Y LA MUJER De acuerdo con el diccionario, yerma significa inhabitada, no cultivada. El personaje es, en efecto, una mujer sin hijos, estéril. Una dama hermosa que anhela tener hijos, sueña con ello a cada momento, indaga sobre el tema con sus amigas, pregunta a conocedoras de la materia. El marco en que se desenvuelve el personaje es de los más difíciles en este tipo de asuntos, porque una mujer que no puede procrear hijos es considerada como una inútil, dado que la mujer “está hecha para ello” y más que nada en la sociedad de aquellos tiempos de España, y sobre todo en el ámbito rural. Aun así, con todos esos factores en contra, la protagonista busca la manera de encontrar algún resquicio de libertad en aquel pequeño mundo. Su marido la cuestiona, las hermanas de éste son sus polizontes, la sociedad la señala, tal como sucede en pueblo chico: siempre es considerado como “infierno grande”. La personalidad de Yerma es interesante porque no se da por vencida, tiene mucha vitalidad, belleza, anhelo de vivir, sueños, abnegación, perseverancia, fe, esperanzas, determinación. A pesar de las adversidades no se deja dominar por su marido, ni por las habladurías de la gente. Es un personaje que busca “ser”, en aras de encontrar su objetivo, que es el hijo anhelado. La búsqueda del hijo deseado le induce a buscarlo por todos los medios a su alcance, lo que indica que la determinación de su carácter. Han pasado años desde su matrimonio, y aún así no pierde las esperanzas, cree que sí lo logrará a pesar del tiempo, su fe está intacta. Es leal a su marido, aunque no lo ame; se apega totalmente a las costumbres del pueblo y de toda la sociedad rural de la época. La obra en sí nos da cuenta de un personaje reprimido, esterilizado en cuanto a sus ideas por la sociedad, más que por la naturaleza, da cuenta de alguien que es víctima de las maneras de pensar en esa época, de una persona que no le dejan luchar por sus ideales, sino que es acotada, señalada, criticada, encarnecida. A la par de que Yerma buscaba un hijo, deseaba otra cosa: ser mujer, esto es, ser respetada, útil a la sociedad, no se conformaba con el triste papel que jugaban las mujeres en aquel poblado, atadas a una serie de atavismos, propios de la Edad Media. Gran maestría de García Lorca en la elaboración de esta obra, realizada en vísperas de la Guerra Civil Española; cuando gobernaba la derecha en España escribió Yerma (1934), aunque ya se percibía la llegada de un gobierno popular, lo que se dio en 1936, no obstante que después dio principio el conflicto armado durante el cual García Lorca fue fusilado. Pero ahí queda la visión de esa gran poeta. Como todo un conocedor de las demandas de la mujer, escribe Yerma, obra de teatro que, en un tono pueblerino y ligero, da cuenta de la opresión de la mujer a manos de toda una sociedad. Cuestionario cultural 1. Escritora mexicana, autora de Oficio de tinieblas: a) Guadalupe Amor 2. Escritora chilena, obtuvo premio Nobel, autora de Desolación, Tala, entre otras obras poéticas: a) Gabriela Mistral 3. Escritora mexicana, autora de Letanía erótica para la paz, fue gobernadora de Colima: a) Emma Godoy 4. Poetisa argentina, autora de La inquietud del rosal, Lagar, entre otras: a) Alfonsina Storni 5. Poetisa uruguaya, autora de Oro y tormenta: a) Juana de Ibarbourou 6. Novelista británica, autora de Las olas: a) Anna Frank 7. Autora de la novela policíaca Asesinato en el Oriente Exprés: a) Ava Frau 8. Escribió la novela La familia de Albareda: a) Aurora Reyes 9. Poetisa mexicana, autora de Nocturno de ruinas: a) Margarita Michelena Solución: 1. b 2. a 3. c 4. a 5. a 6. b 7. c 8. b 9. a |
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