Octubre
2006 Suplemento No.
18 p.
3/3
|
||||
RECOMENDACIONES CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA Lo que no se escribe, se olvida de Olga Adelantado Un intento de analizar las estructuras del pensamiento mítico mexicano en relación con la cultura urbana actual del país. Metamorfosis 61 artistas, 79 obras y más de 5 mil imágenes. Xipe Totec de Héctor Velázquez La dermis, como contenedora de emociones y fuente de enovación emocional, explica el nombre de este proyecto: Xipe Totec, dios del México antiguo, deidad de la primavera y la renovación de la tierra. Extinción Varios artistas dedican un mural a la extinción, un tema amplio, versátil y actual que afecta desde a la flora y fauna hasta a la violencia, las tradiciones, la pobreza o la memoria histórica. Presentan un proyecto que nos compromete a todos. Ramón López Velarde (1888-1921) El Adiós Fuensanta, dulce amiga, (Así interrogo en la profunda noche De las cercanas torres de un toque de difuntos, y Fuensanta "¿No escuchas las esquilas agoreras? "Mas el cadáver del amor con alas Hemos callado porque nuestras almas Me despido... Ella guía, Aúlla un perro en la calma sepulcral... Nace en Jerez, Zacatecas, en 1888. Pasa sus primeros años en la provincia, en su pueblo natal, en Aguascalientes y San Luis Potosí, donde se recibe de abogado. En 1914 se establece en la ciudad de México. Después de la decadencia del Modernismo, la aparición de la obra poética de López Velarde llamó poderosamente la atención, por tratarse de una poesía tan personal e íntima. Su primer libro, La sangre devota (1916), tiene la inspiración de la provincia y de Fuensanta, su amor de juventud y musa. Su poema más popular es La suave patria, escrito en ocasión del primer centenario de la consumación de la Independencia , se publicó de manera póstuma en el libro El son del corazón (1932). López Velarde es el poeta de la intimidad, en su obra se expresa su angustia, su amarga soledad y su actitud ante el amor y la muerte. Se le considera como el iniciador de la literatura poética contemporánea, renovó el lenguaje de la poesía con temas que recuerdan la provincia, mezclando experiencias del hombre común y el nacionalismo. En sus obras en prosa desarrolla o confirma las preocupaciones temáticas de su poesía, entre ellas se pueden mencionar: El minutero, El don de febrero y Prosa Política. En 1921, muere en la madrugada del 19 de junio asfixiado por la neumonía y la pleuresía, en una casa de apartamentos de la Avenida Álvaro Obregón, entonces Avenida Jalisco. La holopoesía está hecha de luz (o vive en la luz) César Espinosa V. C omo sabemos, la holografía , que es proceso de organizar la luz con miras a que ofrezca una representación tridimensional, fue inventada en 1948 por el húngaro Dennis Gabor. El holograma, así, es el resultado de un sistema de almacenar información óptica secuenciada, pero igualmente lo vemos como una ilusión o como un juego que proporciona una experiencia visual inmaterial, temporal y extraordinariamente vívida. De acuerdo con esto, los poemas holográficos u holopoemas serán entonces poemas creados con rayos láser, haciendo que las letras tridimensionales floten y se muevan en el espacio y varíen de color, de textura y de aspecto en el tiempo, conforme al lugar y la posición desde donde las contempla el espectador. Uno de los primeros holopoemas fue construido por Dieter Jung, a finales de 1983, y reproducía en tres dimensiones, y suspendido en el aire, un verso de Hans Magnus Enzensberger, Dieser Satz liegt in der Luft que podría traducirse algo así como "esta frase está en el aire" o "habita en el aire". En realidad los primeros holopoemas verdaderos –y no las primeras holografías que reproducían un verso– vendrían a ser los de Eduardo Kac y Fernando Eugenio Catta-Pretta, quienes sí pretendían desarrollar una nueva poética visual y aprovechar plenamente las posibilidades de la luz como soporte de una nueva literatura. La generación de poetas a la que Kac se asocia se vincula a la cultura de los mass media, ya que respira televisión, vídeo, ordenador, holografía e Internet. El holopoema se enmarca, por lo tanto, en el contexto de una poesía visual que modifica sus márgenes en el actual panorama pluridireccional correspondiente a los siglos XX y XXI. Los poemas virtuales e híbridos de Eduardo Kac son entidades digitales interactivas inscritas en un dominio diferente, llamado “Dominio de poesía virtual (DPV)” (cfr. L. P. Györi, 1995a). Sus holopoemas responden a una manera poco convencional de enfrentarse a la hiperliteratura. La holopoesía pertenece a la tradición de la poesía experimental, aunque trata a la palabra como forma inmaterial , esto es, como un signo que puede cambiar y disolverse en el aire, rompiendo su rigidez normal. La palabra invade el espacio del lector y lo fuerza a leerlo de manera dinámica; el lector debe moverse alrededor del texto y encontrar significados y conexiones que las palabras establecen entre ellas en el espacio vacío. Es decir, el holopoema debe ser leído en forma descompuesta, con un movimiento irregular y discontinuo, y cambiará mientras es visto desde diferentes perspectivas. Jamás adapta textos previamente existentes al holograma. Prefiere crear obras que desarrollen una sintaxis holográfica auténtica. Su distinción con la poesía visual estriba en el hecho de que busca expresar la discontinuidad del pensamiento. |
||||