supcul11-3
 
Octubre 2005                               Suplemento No. 11                                                 p. 3/3
 
 

Han fallecido Vlady y Pierre Broué
Dos marxistas revolucionarios inolvidables

Gastón Pardo

La muerte del pintor Vladimir Kibalchich Russakov, en Cuernavaca, el 21 de julio de 2005 casi coincidió con la de Pierre Broué en Francia, cinco días más tarde. Ambos fueron recordados en las jornadas conmemorativas del asesinato de León Trotsky, cuyo escenario fue la casa fortaleza de Coyoacán, que fuera el último refugio del fundador del Ejército rojo.
Con Broué ha muerto uno de los marxistas revolucionarios más importantes de Francia. Broué fue un militante intransigente que unió su lucha revolucionaria a su vocación de investigador de la historia. Militó a lo largo de varias décadas en la organización comunista internacional y su actividad académica la desplegó en el Instituto de Estudios Políticos de la universidad francesa de Grenoble. En esta localidad fue director del Instituto León Trotsky y difusor de un boletín periódico que contenía la descripción de las investigaciones realizadas.

La labor de Broué se concentró en la historia de la Revolución Rusa y del movimiento obrero y comunista europeo, en especial de Alemania y España. En 1962 el Fondo de cultura económica publicó la obra La revolución y la guerra de España, que es una obra hecha con la colaboración de Emile Témime.

Sobre la revolución rusa escribió una biografía monumental de León Trotsky y una monografía minuciosa sobre el partido bolchevique. Broué visitó varias veces nuestro país, una de ellas para participar en la Fundación de la Casa Museo León Trotsky en 1990.

Vlady fue hijo de Víctor Serge, el gran escritor comunista que narró las revoluciones del siglo XX. Vlady llegó a ser uno de los más significativos pintores contemporáneos y, como su padre, un crítico de todos los poderes.

La obra de Vlady conforma una suerte de saga de las revoluciones modernas pintadas en todas sus expresiones posibles, sociales, políticas, estéticas, filosóficas e incluso musicales como lo vería el griego Platón.

Quienes lo conocimos y dialogamos con Vlady, lo recordaremos siempre con sus camisas rusas y su gorra de marinero también rusa. Nació en Petrogrado (más tarde Leningrado y hoy San Petersburgo) el 15 de julio de 1920, es decir, en el vientre de la revolución pujante. Llevaba en las venas el estruendo de la dinamita y el dolor de los ejecutados.



Literatura y algo más
Selección de Araceli Zúñiga
Naranjo en Flor
Era más blanda que el agua, que el agua blanda. Era más fresca que el río, naranjo en flor. Y en esa calle de estío, calle perdida, dejó un pedazo de vida y se marchó.
Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y, al fin, andar sin pensamientos, Perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon con el viento.
Después, ¿qué importa del después? Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado. ¡Eterna y vieja juventud, que me ha dejado acobardado como un pájaro sin luz!
¿Qué le habrán hecho mis manos? ¿Qué le habrán hecho para dejarme en el pecho tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda, canción de esquina con un pedazo de vida, naranjo en flor.
Letra: Homero Expósito Música: Virgilio Expósito Año: 1944


Claves Intertextuales*

César Horacio Espinosa V.

Los artículos incluidos en esta edición provienen de dos etapas: la primera corresponde a textos elaborados con motivo de las Bienales Internacionales de Poesía Visual-Experimental, que Araceli Zúñiga y yo hemos coordinado desde 1985-86, hasta llegar a la versión más reciente, la octava, en el Festival Internacional Cervantino Nº 32, en octubre de 2004.
A esa primera etapa corresponde el texto denominado “Poesía postextual (o de la intercodificación”, cuya versión inicial apareció en la memoria documental de la primera Bienal con el título Signos Corrosivos. Selección de textos sobre poesía visual, concreta-experimental-alternativa, publicada en México en 1987, y en Washington, EEUU, en 1990. También en esta etapa fue iniciada la reseña testimonial sobre la celebración de las ocho Bienales en México y otros países, que aquí se incluye.
La segunda fase de los artículos de mi autoría comprende una serie de textos elaborados específicamente para publicarse en Escáner Cultural, revista virtual de arte de vanguardia y cultura –http://www.escaner.cl–, editada en Santiago de Chile por la artista Isabel Aranda. Igualmente en Escáner fueron publicados los artículos de Araceli Zúñiga, “De las mutaciones” y “Elvex”, pioneros de esta línea en torno de la cibercultura. Estos artículos versan sobre la poesía digital, en computadora o en línea, temática que teóricos como el comunicólogo Armand Matterlart interpretan como la gran coartada del capitalismo neoliberal en la última década.
En torno a esto último, ciertamente la parafernalia sobre la tecnología “de punta” viene a ser el telón de fondo que deslumbra y trata de ocultar las exacciones e iniquidades de la fase en curso del monopolismo hipertecnificado. Al mismo tiempo, las implicaciones y significados que se encuentran en las entrañas de la multisonada “globalización” tecnológica y financiera y la presunta “convergencia” de las tecnologías para formar la línea de avanzada del capitalismo en su etapa actual, traen aparejadas consecuencias inescapables para la vida cotidiana de la sociedad civil y de las clases trabajadoras.
Ir más allá de la simple satanización y del fácil expediente de cerrar los ojos ante las nuevas realidades del conocimiento, de sus aplicaciones y variadas posturas de experimentación en el ámbito del arte y la poética, es un paso decisivo para responder a las mistificaciones que ejercen los panegiristas de estas prácticas en aras de la explotación y la pasividad de los grandes sectores sociales rezagados, y responder de manera innovadora, con conocimiento de causa.
Restaría aclarar que las muestras de las Bienales de Poesía Visual-Experimental han recorrido una parte considerable de los espacios universitarios y de difusión de la cultura artística en México. Incluso el Metro capitalino y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México han sido algunos de esos escenarios. De igual forma, diversas organizaciones sociales, políticas –incluyendo la Cámara de Diputados mexicana– y sindicales (en Uruguay, con Clemente Padín, la AEBU) han sido anfitriones de las Bienales de Poesía Visual-Experimental.
Tal ha sido el caso del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, bajo cuyo patrocinio han tenido lugar varias exposiciones de nuestra Bienal. En este tenor, ahora el STUNAM –a través de su Secretaría de Prensa– se constituye en el editor de esta serie de artículos sobre la poesía experimental en México y el mundo de nuestros días: valga decir, en estos Tiempos de Guerra.

Ciudad de México, Ombligo de la Luna, septiembre/2005


Porque el arte es como la vida (misma)… ¿será?

Para Esperanza Paredes
In Memoriam (†)
Araceli Zúñiga Vázquez

Desde lo que fue “Periódico Vivo”, una de nuestras aventuras culturales más
excitantes y divertidas (saludos a Alberto Híjar Serrano, nuestro asesor/ coordinador/incitador/amigodesolylluvia), proyecto desarrollado en y a partir de la propia UNAM, acompañados siempre de nuestro periódico mural (en su primera edición) “la Lengua” (estoy hablando de 1975), en las instalaciones de la entonces Dirección General de Divulgación Universitaria –ahora TV-UNAM– con la complicidad de Sergio Valdés, Miriam Moscona, Irma Espinosa, Pola Weiss(†), Conchita Salcedo, Jaime Reyes(†), y tantas y tantos más que colaboraron sacando La Lengua con nosotros. Lengua, por cierto, diseñada por Sergio Valdés,
enorme
obscena
(just do it!)
Y con un reconocimiento al –nuestro también asesor/instigador/UNIvers(o)– poeta experimental Clemente Padín.
Entonces éramos jóvenes e insolentes. Ahora, espero que sigamos… insolentes. Al menos, despistados sí. Como no.
Pues hoy que Alberto Pulido se la juega de nuevo con este libro/testimonio, me gusta recordar aquellas salidas de tono –contrainformación y respuesta– que tuvieron dos sedes concretas y una (virtual), a saber: la escuela sindical en Coahuila y Manzanillo (donde se desarrollaron múltiples debates sobre los medios, los modos y las medidas políticas y culturales de esos días), otra fue la ya mencionada Divulgación Universitaria –un verdadero Cabaret Voltaire universitario– y la tercera, la fundamental, la celula/madre con el otro Periódico Vivo, coordinado por Alberto Híjar como parte de las actividades culturales de Difusión Cultural de la UNAM.

Bueno, pues continuuuamos en este mismo tono de buscar(le los tres pies) al gato de Alicia y copiar(le) la sonrisa sardónica que no siempre podemos ver, pero que sabemos está allí…

Sobre las nuevas tecnologías y el arte de punta mexicano, me queda claro que, desde la cultura popular mexicana (¿existe otra?) esta punt(it)a, piquete o picadura corresponde a la del afilado lápiz con su correspondiente hoja de papel. Sofisticadísima tecnología que –ya quisiéramos– todavía no hemos superado
(¡qué bueno!, ¿no?).

Ni siquiera cuando Deep Blue (computadora del tamaño de un edificio diseñada por IBM y programada para aprender a aprender) hizo morder el polvo al campeón del juego/ciencia que es el ajedrez, el Gran Maestro viril armenio Garry Kasparov: “… pero es que parecía que estaba pensando…”, recordaría después el derrotado y testosterónico varón refiriéndose a Deep Blue, considerada la Capilla Sixtina de la Inteligencia Artificial (http://www.chess.ibm.com/home/html/b.html).
Pues de esto, precisamente, trata este recuento de reflexiones e intentos de acercar(nos) a las nuevas –y divergentes– formas de vida.
Un abrazo/abraso para Isabel Aranda, Miriam Caballero Mabarak, Ximena Bedregal y Maris Bustamante, queridas amigas y compañeras de estos –múltiples– caminos del arte y de la vida (misma).

Ciudad Capital, Unidad Modelo, Distrito Federal/2005

* Texto introductoria del libro POEXPERIMENTAL. La alquimia del verbo y lo virtual, por César Horacio Espinosa y Araceli Zúñiga Vázquez, de próxima aparición