Sin dar el ejemplo, las austeridades de la UNAM en lo laboral

E D I T O R I A L

El presupuesto aprobado para la UNAM por el poder legislativo fue el mismo más la inflación que el otorgado en el 2018. A raíz de esto, el rector propuso medidas de austeridad que muestran la tendencia a impactar en el desarrollo del trabajo en la UNAM. Esto se ha reflejado en las negociaciones que el STUNAM viene llevando a cabo con la administración de rectoría, en donde se están discutiendo asuntos laborales con repercusiones generales y agendas en varias decenas de dependencias que no han sido resueltas, la mayoría de estas en primera instancia y otras más en la llamada segunda instancia, de frente con los funcionarios de relaciones laborales.

Entre las constantes que hemos apreciado, es que varios asuntos tienen que ver o están ligados con la asignación de recursos, escasos según lo han manifestado las autoridades, debido a las austeridades presupuestales mencionadas. Pero, como el sindicato les ha dicho, muchos de esos asuntos, como el tiempo extraordinario, deben cumplirse, pues fueron jornadas laborales que ya se trabajaron y se adeudan los pagos; o el cubrimiento de nuevas plazas en lugares donde, por las características del servicio, son realmente necesarias, pues al no cubrirse se concentran y concentrarán las cargas de trabajo en pocas manos. 

De la misma manera sucede con el otorgamiento de medias plazas al personal que realmente las requiere. Gran parte de estos trabajadores tienen años que vienen cobrando tiempo extraordinario y por parte de nuestra organización se considera que son acreedores a esas medias plazas, lo que a la larga beneficiará a quienes se les otorguen y a las mismas unidades administrativas que ya no tendrán que canalizar cuantiosos recursos.

De acuerdo con los puntos vistos aquí, a lo que se aúnan muchas otras situaciones que ya han transcurrido o que han creado una situación aceptada, pero que en los hechos falta que se le reconozca formalmente, en la documentación. Estos puntos son los que están revisándose en las mesas de trabajo con los representantes de la administración universitaria y que no pueden soslayarse o nulificarse mediante argumentaciones especiosas, como la de que no existen recursos para atenderlos cuando es de todos sabido que los funcionarios distribuyen los recursos de manera caprichosa o bien gozan de atribuciones y lujos que necesariamente deben ser racionalizados o racionados para que todos quienes laboramos en la Universidad tengamos una correcta porción de los recursos y del presupuesto de la UNAM.

Es entonces improrrogable y sin vuelta de hoja la urgencia de que la administración central de la institución cumpla con resolución satisfactoria a esta problemática, pues de no hacerlo estará creando inestabilidades laborales, no provocadas por el STUNAM, sino en gran parte por las jefaturas administrativas de las dependencias. Esperamos se resuelvan satisfactoriamente las peticiones sindicales, las que de llevarse a buen término abonarán a que la institución logre con tranquilidad el desarrollo de sus actividades sustantivas.