Un gran paso para el reconocimiento del sector NoDocente universitario en la OIT

El Foro de Diálogo Mundial sobre las Condiciones de Trabajo en la Educación Superior FDMES se realizó durante los días 18 al 20 de septiembre, en la sede de la Organización Internacional del Trabajo OIT en Ginebra, Suiza,. Se trató de una reunión “tripartita” de alto nivel, con ocho representantes de los sindicatos, ocho representantes de los empleadores, y los gobiernos que expresaron su voluntad de participar (lo hicieron más de 40 representantes gubernamentales).

Como guía de los debates se tomó un informe global, un documento técnico, sobre las condiciones de trabajo en la educación superior, que expresamente así lo señalaba en su introducción, pero excluía en su análisis al sector NoDocente, técnico-administrativo de la educación superior.

Esto no es una novedad; históricamente, el sector NoDocente estuvo invisibilizado en los debates sectoriales de la OIT y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación UNESCO. Existen actualmente dos Normas Internacionales suscriptas por los Gobiernos sobre el trabajo en la educación: la Recomendación Conjunta de la OIT y la UNESCO relativa al Personal Docente de 1966, y la Recomendación de la UNESCO relativa a la Condición del Personal Docente de Enseñanza Superior de 1997.

Ambas constituyen herramientas de protección de derechos, tienen estructuras periódicas de seguimiento con participación sindical y establecen derechos mínimos a nivel mundial, y en ninguna de ellas existen disposiciones protectorias del sector NoDocente, técnico-administrativo.

Desde la creación de la Confederación de los Trabajadores y Trabajadoras de las Universidades de las Américas (CONTUA), en 2009, nos fijamos como objetivo visibilizar a nuestro sector en todos los ámbitos de decisión en materia de derechos laborales, y en gestión universitaria. Hoy, la CONTUA representa a casi 800 mil trabajadores y tiene presencia en 16 países del continente, y vamos avanzando decididamente en nuestros objetivos.

Un ejemplo claro del avance alcanzado en estos años fue la participación de la CONTUA en la Conferencia Regional de Educación Superior CRES 2018, que se realizó en Córdoba, Argentina, en la cual, además de haber podido desarrollar una agenda propia del sector NoDocente, técnico-administrativo, por primera vez en la historia de las CRES nuestra organización fue reconocida como parte en el Espacio Latinoamericano de Educación Superior ENLACE, integrado por las principales redes de rectores, y representaciones de la educación superior de la región.

En materia de reconocimiento internacional de derechos laborales para el sector NoDocente, la CONTUA desarrolló un programa estratégico junto a su referente sindical global, la Internacional de Servicios Públicos (ISP), que es la federación sindical mundial que nuclea a los trabajadores estatales. Dentro de la ISP, a instancia de los sindicatos educativos, se constituyó la Red Mundial de Trabajadores del Soporte de la Educación, integrada por sindicatos que representan a trabajadores NoDocentes, técnico administrativos, de todos los niveles educativos (primario, secundario, terciario), y en su Plan de Acción se incorporó la inclusión de nuestro sector en las Normas Internacionales del Trabajo.

Con este trabajo previo, que incluye la participación de la CONTUA en todas las conferencias internacionales de la OIT desde su creación, y una activa participación en sus debates, logramos en conjunto con la ISP ser reconocidos como representación sindical en el FDMES, a pesar de la expresa exclusión de nuestro sector en el documento base de los debates.
La representación de la CONTUA la ejerció su Secretario Ejecutivo, Marcelo Di Stefano, de la FATUN- Argentina; Peters Adeyemi, de NASU-Nigeria, y Sandra Vermuyten, responsable del sector en la ISP. El bloque de la representación sindical en el Foro estaba integrado, asimismo, por la representación de la Internacional de Educación con sindicalistas del sector docente universitario de Australia, Argentina, Suecia, Canadá, Reino Unido, entre otros países.

Durante los tres días de debate se recorrieron todos los retos y desafíos de la educación superior, las condiciones de trabajo y los marcos normativos. Desde el sector sindical planteamos los problemas de la desfinanciación de los sistemas públicos, la precarización del empleo y las faltas de condiciones de trabajo decente. Asimismo, planteamos la discriminación que sufren las mujeres y los colectivos minoritarios, la tendencia a la privatización que genera mayores desigualdades, y la necesidad de generar más mecanismos de protección a las condiciones laborales.

La respuesta de los empleadores a estos debates fue muy dura. Plantearon los beneficios, según su opinión, de las alianzas de participación público-privada (PPP), las supuestas virtudes de la educación superior privada, la “necesidad” de flexibilizar las condiciones de trabajo y una negativa sostenida para bloquear la generación de nuevas protecciones laborales. Los gobiernos, por su parte, aportaron una posición dividida, aunque se mostraron receptivos mayoritariamente a las propuestas sindicales.

En este contexto, a la hora de las conclusiones, que se estructuran como recomendaciones para que el Consejo de Administración de la OIT tome decisiones, se aprobó un documento muy importante para el sector NoDocente, técnico-administrativo, por las siguientes razones:
En todo el documento se incorpora al sector NoDocente, técnico-administrativo. Ya no se habla solamente del sector docente, el análisis y las conclusiones engloba expresamente al sector del soporte de la educación visibilizándolo por primera vez en estas instancias del debate global.

Expresamente, en las conclusiones se solicita al Consejo de Administración de la OIT que apruebe la confección de un estudio global sobre las condiciones de trabajo de los trabajadores del soporte de la educación superior.

Para dimensionar el logro, en la dinámica y perspectiva adecuada, es necesario comprender que la realización de un “estudio global” es el paso previo necesario para abrir una línea de trabajo específico en la OIT, que en el futuro nos permita generar una norma internacional que proteja a nuestro sector. El informe global es el primer paso; luego, realizado el informe, se convoca a un debate tripartito, y si existe acuerdo se define una propuesta de norma para ser considerada por la Conferencia Internacional del trabajo.

Es un trabajo paciente, un trabajo que consolida a nuestro sector a nivel global, una construcción de pasos que verá sus frutos en el futuro, pero que tiene por objeto poner a los trabajadores y trabajadoras NoDocentes, técnico-administrativos, en un plano de igualdad con los docentes universitarios, y avanzar juntos en la conquista de nuevos derechos. Sin duda, se trata de un paso histórico el dado por la CONTUA y la ISP.