Editorial 1178

Seguiremos ejerciendo nuestra independencia y libertad políticas

Hasta antes del debate, de hecho no percibimos el atosigante despliegue de propaganda que en general acompañaba a las campañas electorales. El hecho es que pasaron más de 30 días y no observamos el batiborrillo de pendones, pintas y pegas, anuncios espectaculares, pegotes y toneladas de volantes que saturaban entonces al espacio público. ¿Así lo aconseja ahora la mercadotecnia política? La realidad es que las coaliciones y frentes se están ahorrando una muy suculenta cantidad de millones de pesos que caían en manos de las empresas productoras de artilugios propagandísticos. ¿Y dónde están esos millones, porque tampoco los gastan en la divulgación electrónica?... Esta última la reciben gratis por vía del INE, que nos atarraga con los llamados “spots” de los partidos y candidatos. Pero los que no piensan ahorrarse nada son los legisladores con la propuesta llamada “Ley chayote” (Ley General de Comunicación Social), que aprobaron ya a su gusto los diputados del PRI y sus aliados, pero quedó detenida en las comisiones de la Cámara de Senadores. Unión 1178 5 de mayo de 2018 3 Dicha ley en su versión actual autoriza el gasto irrestricto del sector público en la denominada “comunicación social”, además de dejar abiertos los criterios para el trato con los medios y los divulgadores, es decir, el llamado “chayote” o pago por informar a favor. Dista mucho de la propuesta que hicieron las organizaciones sociales y legisladores de oposición, y así la versión aprobada incentivaría el uso proselitista de la publicidad oficial, lo cual afecta la equidad de la contienda electoral, además autorizar el gasto irrestricto publicitario que ha dilapidado el gobierno durante el sexenio. Algo que queda aquí muy claro, en esta coyuntura electoral, se refiere a la actuación política del STUNAM, en el sentido de que mantendrá inalterables su independencia y libertad políticas, muy ajeno al sistema de engancharse corporativamente a algún grupo o personaje. Sin lugar a duda, y esto ha quedado claro en intervenciones de diversas etapas y recientemente, los miembros del sindicato tienen en todo momento la facultad irrestricta de ejercer sus derechos políticos, sin ninguna coacción ni obligación impuesta por la organización. Como ha sido su tradición a lo largo de su existencia, nuestra organización mantendrá incólumes sus principios como agrupación que ha cumplido y seguirá ejerciendo su definición clara por la democracia y la libertad política.