El orgullo de ser…

José Luis Morales, Guadalupe Mora y Javier Cervantes, ejemplo de servicio

J. Antonio Muñoz M.- Pertenecientes a la Dirección General de Prevención y Protección Civil en el quinto turno de vigilancia, ubicados en sus lugares de adscripción, reciben comunicación a través de  radio solicitando apoyo por parte de los vigilantes en la Facultad de Medicina. El mensaje es breve, lo comentan en clave.  

Desde sus lugares designados donde cuidan los bienes inmuebles de la Universidad Nacional, así como que no se cometa ninguna falta o ilícito y apoyar a la comunidad universitaria que transita por sus zonas, Guadalupe Mora, Javier Alejandro y José Luis Morales de inmediato se trasladan al lugar; conocedores de la emergencia, saben que “entre menos tiempo para llegar al lugar del percance, mayor probabilidad para quien se encuentra en peligro pueda recibir el apoyo”.

Nuestros tres compañeros son informados del lugar donde se encuentra una muchacha de aproximadamente 19 años; el lugar: el quinto piso de la Facultad de Medicina, en la parte noreste, subida en un chaflán de no más de 45 centímetros, que sirve como seguridad entre el edificio y el vacío, desde donde se puede mirar parte de la ciudad.

Al llegar al lugar se evalúa la situación y al fondo de los más de 30 metros que tiene el pasillo se observa a una persona a punto de caer al vacío. Sólo media un ventanal desde donde se detiene y el chaflán, donde está apoyada. Lo primero que se realizó para el rescate, señalan, es tratar de llegar al alcance de la persona; en una oportunidad se le asegura del tobillo por parte de José Luis, llega Javier y lo apoya para poderla bajar del lugar donde se encuentra. Al momento arriba Guadalupe, quien la abraza y empieza a tratarla de calmarla.

Llegan los demás apoyos, relata Guadalupe; se buscó darle el apoyo necesario una vez puesta a salvo.  Se le abrazó y se intentó platicar con ella para sacarla del trance emocional en el que se encontraba. Señala Guadalupe que no quería a nadie cerca y se encontraba en shock; entró en crisis, por lo que estuvo con ella un rato, hasta que se pudo ayudarla a descender a través del elevador e introducirla a la ambulancia donde los paramédicos realizaron su trabajo. Los bomberos siempre estuvieron atentos ante cualquier eventualidad, señalan los vigilantes.

Al comentar sobre los inconvenientes que se enfrentan en su jornada de trabajo, indican que son muchos los problemas que se viven como vigilancia. Son más allá de las funciones que contiene el Catálogo de Puestos, ya sea cuidar la seguridad de las personas, enfrentar los problemas con quienes ingieren bebidas en el campus, con quien se droga o quienes ven a la Máxima Casa de Estudios como botín para robar. Señalan que se viven problemas de agresión, aunque siempre tratan de sacar adelante cualquier problema que se presenta.

Piden que durante los sábados y domingos quienes vengan a C.U. aprovechen realmente disfrutar la Universidad, pero que no la tomen para hacer actos inadecuados como ocupar los circuitos para enseñar a manejar; pidieron el apoyo por parte de la administración en el desempeño de su trabajo.

Para José Luis Morales, sus 32 años de servicio de trabajar en la Universidad Nacional han significado toda su vida, pues han representado sustento y educación, por lo que esta infinitamente agradecido con ella. Dijo que se tiene compromiso con la institución, no con la persona; se apoya en todo lo que esté al alcance para mantenerle siempre agradable.

Guadalupe Mora precisó que durante sus ocho años de servicio considera que es una gran satisfacción poder servirle, apoyar para darle a la comunidad universitaria la seguridad al interior del campus, y sobre todo encontrar soluciones a los problemas que se presentan durante la jornada laboral.

Javier Alejandro Cervantes estimó que durante sus 28 años de servicio ha sido profundamente agradable poder servir a quienes pertenecen a la comunidad universitaria, pues las cosas no se realizan por sentirse héroes; lo que realmente engrandece es poder servir y ayudar a la gente. Dijo que siempre deben valorar el trabajo que cada trabajador administrativo realiza en alguna dependencia universitaria, pues engrandece a la Máxima Casa de Estudios del país en su conjunto.

Respecto al mensaje que envían a los trabajadores de reciente ingreso, expresaron que se debe estar agradecido con Dios, con la vida y con la institución de contar con personal y con gente como son sus compañeros vigilantes. Dicen que gran parte de la comunidad universitaria desconoce la labor que se realiza en el Departamento de Vigilancia; en ocasiones están ajenos, no saben que se hace un trabajo de equipo, el de vigilancia, el de la ambulancia y los bomberos.

Invitaron a que se valore desempeñado el trabajo y mantener una actitud siempre de servicio en cada actividad que se desarrolle en favor de la Universidad Nacional. Dijeron que siempre se debe aportar tiempo, esfuerzo y entusiasmo en la labor que se desarrolla en la UNAM; invitaron a que se tome muy en serio el trabajo, pues la parte más importante es alcanzar la satisfacción personal.