Discurso de Agustín Rodríguez Fuentes en el Senado frente a las reformas charras
El reciente intento de atraco legislativo impulsado por el charrismo sindical de la CTM y la CROC, en plena colusión con los patrones, es un intento de transformar el actual sistema de relaciones laborales y poder privatizar el derecho laboral para promover formas modernas de esclavitud en nuestro país. ¿A dónde más quieren enviar a los trabajadores de este país, cuando los recursos para la educación están totalmente cancelados y limitados, cuando se condena a los trabajadores y a sus familias a la ignorancia, a la falta de conocimiento e investigación?
Sólo a este moderno sistema de esclavitud que favorece acciones como los que acaban de realizar en la Universidad Intercultural de Chiapas; actos represivos, encarcelamiento y despido para nuestros trabajadores. Compañeros de lucha de esta universidad chiapaneca y que merece todo el respaldo y el apoyo del sindicalismo mexicano, y en lo particular del sindicalismo universitario, esperamos que los que aquí cobran por hacer nada tengan la oportunidad de escuchar las demandas de los trabajadores mexicanos: demandas de mayor recurso para la educación, de mejores condiciones para la creación de empleos y desarrollo económico del país; acciones para impedir que se continue con la represión hacia los trabajadores que nos atrevemos a luchar y a exigir respeto pleno a nuestros derechos.
¿De qué le sirve a México tener reformas retrogradas, como las que pretenden aprobar en este espacio del Congreso de la Unión? Exigimos el respeto total al artículo 123 y la cancelación de esas propuestas presentadas por el charrismo sindical. Es una confabulación mayúscula con el gobierno toda vez que, para organizar estos incipientes avances en materia de justicia laboral, se debiese contar con presupuesto para la construcción de las nuevas instituciones, y el gobierno es omiso al no presupuestar los gastos necesarios para este fin. Además, esta pretensión de contrarreforma atenta frente a la paz social, al impedir a los trabajadores con un sinnúmero de obstáculos jurídicos y procesales el acceso a sus derechos individuales y colectivos y, de esta manera, evitar una real y verdadera justicia laboral.
Demandamos al Senado de la Republica dejar de ser cómplice de este atraco a los derechos laborales y, además, les recordamos que las recientes reformas constitucionales en materia de derechos humanos, obligan al Estado a aplicar en los laudos el principio propersona y observar los tratados internacionales que ha suscrito México en materia de derechos humanos, así como los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo.
Para que cumplan con su obligación de legislar en beneficio del pueblo mexicano hemos convocado en la Unión Nacional de Trabajadores para exigirles respeto a los derechos fundamentales, de organización, de huelga, de contratación colectiva y de libertad sindical. Eso es lo que está en juego con estas contrarreformas que se pretende llevar a cabo en el Senado de la República. Nada pasa y sí se fortalece al país si se abre una gran consulta nacional, para que todo el pueblo mexicano opine y se tenga la oportunidad de rechazar de manera contundente estas reformas negativas hacia el pueblo de México y en lo particular hacia los trabajadores.
Compañeras y compañeros, ¡que viva la Unión de Trabajadores!, ¡que viva la unidad sindical!, ¡que viva la huelga de los trabajadores!, ¡que viva el Artículo 123!
¡Unidos Venceremos! ¡Gracias, compañeras y compañeros!

