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Crónica y recuerdos de los 40 años del STUNAM

Joel Ortega

Me pide la compañera Gloria González que le mande una crónica de la Conmemoración de los 40 años del STUNAM.

Voy rumbo al local del STUNAM de Centeno 145 , cruzo por el puente sobre Tlalpan al bajar pasamos por la calle de Cerro del Peñón donde viví unos años, justamente los primeros de mi hija mayor quien dijo una de sus primeras palabras "Papá STUMAN" , era una especie de dislexia infantil donde asociaba la figura paterna con la palabra que le escuchaba más: STUNAM. Pero ella pronunciaba STUMAN, a lo mejor se la hacía parecida a SUPERMAN o BATMAN , lo dudo porque no tenía esas historietas en mi casa.

Mi hija apenas tenía año y medio de edad cuando la policía tomó la UNAM , para ejecutar una operación que pusiera fin al "delito de despojo" con el que nos acusó la rectoría de Soberón a través del abogado Diego Valadez. La noche del 7 del 7 del 7, 7 de julio de 1977, miles de policías invadieron todas las instalaciones universitarias, tanto las de Ciudad Universitaria como la de los diversos campus o instalaciones universitarias que se encontraban bajo custodia de los trabajadores integrantes del STUNAM. Tal como ocurre cuando estalla una huelga de trabajadores en una industria o empresa privada. No estábamos cometiendo ningún "despojo" . Era ridícula esa figura delictuosa . Ningún trabajador se llevó un pedazo del territorio universitario a su casa. No se cómo le hubiera hecho para llevarme el Edificio de la Facultad de Economía, con sus salones, pizarrones, mesabancos, Auditorio , Biblioteca y demás.

Todo aquello venía a mi mente mientras iba rumbo al festejo de 40 años del STUNAM. Recordé además cómo me salvé de ser detenido esa noche del 7  del 7 del 7 . Al ver como detenían a mis compañeros en un calle adyacente al Monumento a la Revolución, junto con varios compañeros estudiantes nos metimos a un VIPS y luego escapamos por un callejón. Decidimos que había que distribuirnos ante la probable invasión policiaca a la CU. A mi me mandaron a una casa de un compañero , que estaba más o menos desconocida pero una llamada imprudente de un cuate , nos obligo a cambiar de escondite . Esa noche la policía fue a buscarme a la casa de mis padres, a la casa de mis suegros, de unos tíos y a mi departamento de cerro del Peñón frente a la terminal del Metro Taxqueña. No pudieron encontrarme . Al día siguiente nos reunimos en la UAM Xochimilco para decidir qué hacíamos. Evaristo llegó disfrazado de mujer y también así salió rumbo a Xochimilco a la casa de Tere O'Connor . Esa noche lo llevamos a otra casa , la de Felix Goded y de ahí salimos unos días después rumbo al mitin de Zacatenco donde anunciamos la Huelga Nacional. Esa presión doblegó al gobierno y esa noche se iniciaron las negociaciones en la Secretaría de Gobernación que encabezaba Jesús Reyes Heroles y conseguimos que la policía desalojara los recintos universitarios, que salieran de las cárceles nuestros compañeros y que reconocieran al STUNAM . Impedimos el Charrazo. No pudimos arrancarles la firma de un Contrato único para trabajadores y académicos . Nos impusieron una doble contratación y le dieron el Contrato Colectivo de los Académicos a las AAPAUNAM un membrete inventado por la rectoría .Esa es una tarea pendiente para conquistar los derechos laborales plenos para los académicos, dado que hasta ahora el 85 por ciento de los 38 mil profesores son interinos y tienen contratos por semestre y en cualquier momento se los pueden rescindir, como me ocurrió a mi hace tres años.

Al llegar Centeno 145 , todo estaba muy cambiado. Ahora el STUNAM tiene un Edificio moderno y muy amplio donde están las oficinas de los dirigentes sindicales y hasta el fondo hay una gran sala de usos múltiples , me dicen los compañeros, sin butacas permanentes sino con sillas plegables que se quitan o se ponen según se trate de un Pleno del CGR , de una obra de teatro, de una fiesta o de un Acto especial como el de ésta ocasión.

La falta de Auditorio me da un poco de risa y me hace pensar en el "estilo" de Evaristo que era un eterno improvisador y muy ajeno a la solemnidad; como cuando se ponía a barrer la explanada de Ciudad Universitaria en plena Huelga para desmentir a la "prensa vendida" que nos acusaba de "haber convertido a la UNAM en un muladar".
Cada rostro de los compañeros de entonces me remite a miles de estampas vividas en muchas situaciones : asambleas interminables y acaloradas discusiones; guardias de las huelgas, debates con los de las "oposiciones" . Organizar las manifestaciones , acudir a la sesiones del CEPPSTUNAM donde tuvimos unos "pleitos" al borde de los trancazos por defender visiones distintas de cómo debía ser la "escuelita del sindicato" , ésta parte me tocó cuando fui Secretario de Educación Sindical y Evaristo se empeño que era parte de mi responsabilidad el CEPPSTUNAM. No hubo manera de convencerlo, qué diablos tenía que ver la educación sindical con una escuela primaria para hijos de los trabajadores. Ni modo, tuve que apechugar.

Veo muchas caras conocidas y algunas no tanto, han pasado CUARENTA AÑOS.

El cariño por cada uno y una de las compañeras y compañeros , como decía Evaristo, me produce muchas emociones que no soy capaz de narrar y no quiero omitir a ninguno.

Simplemente diré que la Gran Conmemoración de 40 años del STUNAM me ha dado nuevas energías para continuar la lucha por conquistar la libertad, la igualdad y la fraternidad en éste país y el resto del mundo.

Estoy convencido que VENCEREMOS.