El sindicalismo universitario cierra filas
Texto: Julio César Domínguez Galván
En una sola semana y en un lugar histórico se llevaron a cabo dos eventos de capital importancia en la vida política y laboral del ámbito de la educación. Con el Castillo de Chapultepec como emblemático marco, los sindicatos de los sectores educativo, de investigación y de la cultura realizaron dos reuniones en las que mostraron sus respectivas voluntades y propuestas con un solo objetivo: unificar esfuerzos y acciones para buscar cambios de fondo que reviertan la situación económica, social y política por la que atraviesa el país.
Martes 17 de enero
En el Auditorio Principal del Museo Nacional de Historia alrededor de las 10:30 de la mañana dio inicio una reunión encabezada por las tres centrales que aglutinan a los sindicatos del sector de la educación superior: la FNSU (Federación Nacional de Sindicatos Universitarios), la CONTU (Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios) y la CNSUESIC (Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura).
En este encuentro Sócrates Silverio Galicia, del STAUACH, enfatizó que el aumento drástico al precio de la gasolina es apenas un reflejo de que la crisis económica por la que atraviesa el país está tocando fondo. Por su parte Alicia Mayra Romero Sánchez, líder del SNITCB, conminó a todos los sindicatos a trabajar utilizando la estructura de las centrales a las que pertenecen y no movilizarse de forma aislada. En su oportunidad, Enrique Levet, Secretario General de la CONTU, expresó su deseo de que se pudiese concretar un reclamo generalizado en contra de las medidas económicas que el gobierno está adoptando. Agustín Rodríguez Fuentes, líder del STUNAM (sindicato integrado a la FNSU), manifestó que aunque tenemos diferencias de métodos y formas de trabajo también tenemos grandes coincidencias y ese es nuestro punto de partida para trabajar, porque “lo que está en riesgo no es el incremento salarial ni el presupuesto, lo que está en juego es la universidad pública”.
Otros integrantes del presídium también realizaron sus respectivas intervenciones, mismas que coincidieron con lo que plantearon tanto sus predecesores como más de una veintena de oradores provenientes de diversas organizaciones sindicales. De manera generalizada se celebró el esfuerzo de unidad, se clamó para que se viera cristalizado en acciones muy concretas y se reiteró la necesidad de ampliar los horizontes para generar un movimiento de carácter nacional que tenga un verdadero impacto político y social.
Como acuerdo de las tres centrales sindicalistas se estableció la necesidad de crear una comisión que defina con toda precisión el plan de acción y que coordine la participación de todos los agremiados en dos movilizaciones inmediatas, una el 26 de enero y otra el 31 del mismo mes, en la que se realizará una mega marcha en contra del gasolinazo. La comisión estará conformada por tres integrantes de cada una de las organizaciones y al cierre de esta edición se encuentra trabajando para presentar los acuerdos a los que se lleguen.
Viernes 20 de enero
Tres días después de la reunión en el Auditorio Principal, los sindicalistas regresaron al célebre Castillo de Chapultepec. En esta ocasión se trataba de un encuentro para firmar lo que se denominaría Convenio de Unidad y Solidaridad de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura. Este documento se signó en el alcázar del recinto y el secretario general de nuestra organización acudió como testigo de honor de este acontecimiento.
Además del ingeniero Agustín Rodríguez Fuentes presidieron la mesa líderes del SME, de la CNTE, del SITUAM, de la CONTU, del ININ, entre otros. El acuerdo contempla tres ejes de acción fundamentales: la homologación de los emplazamientos a huelga de los sindicatos firmantes agrupados en la CNSUESIC para que las revisiones salariales y contractuales se hagan de forma simultánea, la solidaridad materializada en acciones para con los sindicatos de esta central que tengan que estallar la huelga y el fomento a la capacitación y comunicación intersindical.
Vari@s orador@s expresaron su beneplácito por la firma de este documento, pues representa el inicio de un proceso unificador que acuerpe a una gran cantidad de organizaciones sindicales y sociales en la lucha contra un gobierno que toma medidas que sólo están agudizando la desigualdad, la injusticia social y la miseria. En ese sentido, el líder de los trabajadores administrativos de la UNAM señaló que aunque no es la primera vez que se hace un esfuerzo de este tipo, es un paso que hay que celebrar, y que “ojalá que pueda firmarse un acuerdo de este tipo con los otros dos sectores, pues entonces sí estaríamos hablando de una verdadera transformación en la relación orgánica de los sindicatos”.
De esta forma, los dos eventos que se llevaron a cabo muy cerca de la residencia oficial de Los Pinos mostraron que una fracción muy importante de los sindicatos del sector educativo ha iniciado un acercamiento para sumar fuerzas y acordar líneas de acción. Que sea para bien de los trabajadores no sólo del ámbito universitario, sino de todo el país.



