CUADERNOS DE EDUCACIÓN SINDICAL # 4

BERTOLT BRECH: INTELECTUAL COMPROMETIDO

   

 

Cuadernos de Educación y Cultura del STUNAM.
Secretario General: Evaristo Pérez Arreola.
Secretario de Educación Sindical y Promoción cultural: Armando Solares B.
Consejo Editorial: Alberto Pulido A., Amando Solares B., Rito Terán O., Agustín Castillo L., Pablo Sandoval R., Rene Rivas O., Miguel S. Mayén.
Mecanografía: Dolores Herrera P.; Texto elaborado por Alberto Pulido A.; Trabajo Fotográfico: Antonio Altamira, Portada y Contraportada: Brecht dirigiendo una obra de teatro.
Distribución gratuita.

 

 
   

PRESENTACIÓN

Es de una grata satisfacción para los integrantes de la Secretaría de Educación Sindical y Promoción Cultural del STUNAM el poder presentar a los compañeros trabajadores este texto sobre Bertolt Brecht, el cual trata de resumir la integridad humana, de un hombre de letras, de un intelectual comprometido con las causas más nobles de los oprimidos, gran dramaturgo alemán, poeta de verso directo hacia el futuro luminoso. de la humanidad, gran seguidor de la épica teatral, ente práctico para la enseñanza cultural hacia las masas explotadas, en fin: un intelectual comprometido.

Hablar de Brecht, para muchos, sería una tarea difícil e intrincada, sólo para conocedores. Más la realidad dista mucho de lo expresado. Hablar de Brecht, no es interpretar su basta obra, ni teorizar el contenido de sus textos y tratados. No, hablar de Brecht, es divulgar su vivencia directa con las masas, es transcribir sus versos y su prosa, es dar a conocer sus obras de teatro. De esa forma las masas si comprenderán a Brecht, puesto que él siempre habló de los problemas, vivencias y perspectivas de éstas. Hablamos pues, de Bertolt Brecht, como un intelectual comprometido.

Bibliografía para profundizar sobre la obra de Brecht: Crónica de Brecht (datos sobre su vida y obra) de Klaus Volker, Edit. Anagrama; Los Negocios del Señor Julio César, de B. Brech t, Edi t. Siglo Veinte; Cuentos De B. Brecht, Edit. Nueva Visión; El Compromiso en Literatura y Arte, escritos de Brecht, Edit. Península; Diario de Trabajo, dos to- 1110S, Edit. Nueva Visión; Poesía de la ROA, Edit. Arte y Literatura, La Habana Cuba; Breviario de Estética Teatral de B. Brecht, Edit. Rosa Blindada; Teatro Completo de B. Brecht, en catorce tomos, Edit. Nueva Visión; Historias del Señor Keuner de B. Brecht, Barral Edit.; Historias de Almanaque de B. Brecht, Alianza Edit.; Poemas y Canciones de Bertolt Brecht, Alianza Edit.; Cinco Poemas a Lenin, Colección Cocuyo, Cuba: Bertolt Brecht de Walter Weideli, Fondo de Cultura Económica; Los Siete Pecados Capitales del Pequeño Burgués de B. Bertolt Brecht, Edit. Punto por Punto y Me-Ti El Libro de las Mutaciones de B. Brecht Edit. Nueva Visión, entre otros muchos textos.


BERTOLT BRECHT, EL INTELECTUAL DE IZQUIERDA

Alberto Pulido A.

Muchas cuartillas se han escrito sobre Bertolt Brecht, como dramaturgo, director de teatro; como poeta o guionista cinematográfico; como cuentista o estudioso de las ideas orientales. Y esto ha sido así pues este intelectual ocupó un lugar entre los grandes, y por ese solo hecho, puede merecer muchas más cuartillas, en donde siempre saldrá a la vista de todos la profundidad que tuvo su ideología como pensador de izquierda, como innovador teatral, como un apasionado amante de la Paz, como progresista creativo y crítico constructivo del socialismo.

Bertolt Eugen Brecht, nace en Augsburgo, Alemania, ello de febrero de 1889. Tiempo después, el joven Brecht con sus 28 años a cuestas ya ha escrito varios poemas, canciones y algunos dramas teatrales. Manifiesta su predilección por la música de Hayden y por los pensamientos de izquierda y lo demuestra cuando asiste al sepelio de Rosa Luxemburgo y Carl Liebknecht, asesinados el 16 de febrero de1919. Unos meses después conoce al intelectual de izquierda, Johanes R. Becher y decide seguir a los espartaquistas y afiliarse al Partido Social Demócrata Independiente.

A pesar de su predilección por las ideas socialistas, Brecht profundiza en el marxismo hasta 1927, cuando se encontraba escribiendo una obra sobre el mercado especulativo del trigo en Nueva York, según lo manifestó en julio de ese año: "Creía poder hacerme rápidamente de los conocimientos necesarios mediante algunas consultas a especialistas y gente del ramo. El resultado fue muy otro. Nadie... pudo explicarme satisfactoriamente los procesos seguidos por la bolsa del trigo... La forma cómo se distribuía el trigo mundial era literalmente incomprensible... No llegué a escribir el proyectado drama; en su lugar me dediqué a la lectura de Marx, y así, finalmente, he leído a Marx". Dos meses más tarde ya inscrito en las lecturas marxistas, manifiesta con optimismo: "Estoy metido de lleno en El Capital Ahora tengo que enterarme bien de eso..."

Pasaron los años y su producción intelectual! aumentó, de manera importante, dedicando una buena parte de la misma a atacar el nazismo de Hitler que ya se acercaba a tomar el poder del estado. Ante esta situación y debido a las reiteradas amenazas que recibió de los fascistas, Brecht tuvo que salir del territorio alemán. Cuando eso sucedió, en junio de 1933, le propone a Becher, Secretario de la Liga de Escritores Proletario-revolucionarios, que convoque a una Conferencia y con preocupación le manifestó lo siguiente: "Los escritores burgueses de izquierda -él así caracterizaba- se preparan por regla general a un largo tiempo de emigración, pero evidentemente estudian también la posibilidad de regresar y no tienen ningún criterio en lo referente a la lucha contra el fascismo. No se les concede ninguno al tomar prestado de vez en cuando su nombre. Y eso que la circunstancia de que ahora se dan cuenta de su falta de criterio y su imposibilidad de defenderse nos ofrece una auténtica oportunidad, cuya duración, sin embargo, debe ser muy corta. La teoría de que, en el fondo, hay que dejarlos en paz para no perder sus simpatías, jamás ha sido más falsa que ahora. Si alguna vez. han de poder asimilar una formación realmente política, éste es precisamente el mejor momento". Esta era una opinión que incidía en la necesidad de acumular fuerzas entre los intelectuales de izquierda, con el fin de luchar contra el fascismo.

En su largo peregrinar en el exilio, Brecht visita la Unión Soviética por primera vez en mayo de 1935 y no desaprovecha la oportunidad para manifestar lo siguiente: "incluso en las pocas semanas que he pasado en Moscú, el aspecto de la ciudad se ha transformado sensiblemente. Pero también se aprecia el cambio fundamental histórico frente al viejo mundo. Hay transformaciones que afectan a días o años; aquí las transformaciones afectan a siglos o milenios. Imagino que debe haber habido grandes dificultades lo que hace que su gloria sean aún mayor... Yo vi. el 1o. de mayo el triunfo sobre las dificultades que acarrea la transformación de un nuevo mundo. El triunfo de que aquí se desconocen aquellas dificultades que todo el resto del mundo tiene y no puede superar".

Pero sobre la ortodoxia de algunos escritores de corte stalinista, encabezados por G. Luckács, los que en varias ocasiones lo increparon, y sus criterios sobre el arte y las letras, Brecht sin rodeos externo sus puntos de vista de la manera siguiente:

"Lucká cs y sus adeptos moscovitas han conseguido arruinar el realismo, del mismo modo que los nazis al socialismo", y más adelante les remarca; "Son hostiles a la producción y eso es todo. La creación no se ajusta a ellos. No es de fiar. Es lo imprevisible: No se sabe nunca qué sorpresa guarda. y a ellos mismos no les da la gana producir. Quieren ponerse en el papel de cuadros responsables y ejercer el control sobre los demás.. Cada una de sus críticas contiene una amenaza".
Brecht consideró en mayo de 1940 que en estos tiempos de guerra, se hace historia y recomendándole a un amigo suyo le manifestó: "Tenemos que proseguir nuestro trabajo en medio de todos los males, tanto si se trata de las acometidas del casero o las de los bombarderos, tanto si te niegan el dinero o el papel, pero en algún momento te preguntarán si has solucionado en tu arte el problema del color, el problema humano". Y meses más tarde le dijo:

"Lo más acertado es que se nos considere los dialécticos entre los escritores burgueses y como tales se nos utilice. De tal manera nos alineamos con los políticos burgueses que han hecho suya la causa del proletariado".

Sobre la personalidad de Lenin, Brecht que aparte de admirarlo como pensador y revolucionario, y con el fin de escribir un poema a su memoria, manifestó en enero de 1942 lo siguiente: "Sus colaboradores no tenían tanto una impresión de él como una experiencia Con él. El hecho de que a menudo había tenido razón daba peso a sus consejos, no obstante seguía siempre acompañándolos de argumentos. Era carismático poseía la autoridad de utilidad. Era fundamentalmente un funcionario y dio prueba de ello funcionando".

Debido a la gran cantidad de intelectuales, artistas y personalidades democráticas que habían tenido que salir de Alemania, perseguidos por el fascismo. Por esa razón y estando Brecht viviendo en los EUA, surgió la idea de organizar un movimiento llamado "Alemania Libre" en Norteamérica y para tal efecto Brecht invita al afamado escritor Thomas Mann a formar parte de él. Como respuesta Mann manifestó que sus propuestas eran consignas venidas de Moscú y por tal razón no estaba dispuesto a secundar la idea. Respondiendo a esas apreciaciones, Brecht comentó lo siguiente: "No puedo imaginar que alguien pudiera hacer sin órdenes de algún sitio algo por Alemania (y contra Hitler) y que simplemente por iniciativa propia, digamos por convicción, se pueda ver en Alemania algo distinto que una clientela de lectores económicamente sólida".

Tiempo después, Brecht le vuelve a insistir a Thomas Mann, con cierta preocupación: "Pués también advierto entre todos nuestros amigos un verdadero temor de que usted, admirado señor Mann, que goza, mucho más que cualquiera de nosotros, de la audiencia de Norteamérica, pueda aumentar la duda en la existencia de importantes fuerzas democráticas en Alemania, pues el futuro, no sólo de Alemania, sino también de Europa, depende en definitiva de que se ayude a estas fuerzas a triunfar". Como respuesta Mann le manifiesta sus puntos de vista sobre lo que se debería hacer por Alemania: "Deje que se haga efectiva la derrota militar de Alemania, deje que madure la hora que ha de pem1itir a los alemanes ajustar cuentas con los corruptores de forma profunda, tan despiadada como jamás el mundo se atrevería a esperar de nuestro pueblo no revolucionario, y entonces también habrá llegado para nosotros, aquí afuera, el momento de atestiguar: Alemania es libre, Alemania, efectivamente, se ha purificado, Alemania tiene que vivir". Con decepción, Brecht no le vuelve a insistir nada sobre el tema.

Después de esta importante polémica entre dos genios de diversas ideologías, Brecht externo una vez más su punto de vista sobre Alemania y el fascismo, diciendo que "hitler y Alemania no son idénticos, quitad el nazismo y quedará el pueblo alemán... El nazismo representa un principio y un aparato de opresión hacia el exterior y hacia el interior, y está profundamente arraigado en la estructura económica de Alemania".

En 1945, y con la entrada del ejército rojo soviético a Berlín y la derrota de Hitler, los horrores de la guerra desaparecen por un momento en Europa. Pero a pesar de esto, el fantasma guerrerista continuaba pululando el ambiente, ante estos peligros, Bertolt Brecht, Max Frisch y un buen número de intelectuales tenían un manifiesto pacifista, en él se decía en uno de sus párrafos lo siguiente: "Los escritores abajo firmantes, que se encuentran en Zurich, hacen constar que la existencia de dos sistemas económicos diferentes en Europa está siendo utilizado como una nueva propaganda de guerra. No sólo preocupados por la suerte de sus países, sino de todo el mundo, ruegan a los escritores de todas las naciones que firman el llamamiento adjunto y que actúen en dicho sentido".

Para el año de 1948, ya Alemania se encontraba territorialmente en dos, la parte occidental capitalista y la parte oriental socialista, a esta última se le denominó República Democrática Alemana (RDA). Este último territorio fue escogido por Brecht para vivir y seguir desarrollándose como escritor. Esta decisión tomada por Brecht fue muy criticada por varios intelectuales de Alemania Occidental, uno de ellos Wolfgang Weyraucht, le propuso a Brecht que cambiara de residencia y se alejara del socialismo práctico, ante esto Brecht le respondió: "No tengo mis ideas porque estoy aquí, sino que estoy aquí porque tengo mis ideas".

Para abril de 1953, muere Stalin, revolucionario muy discutido y que ha dado para muchas polémicas. Cuando Brecht se entera de la muerte de este personaje, desde Berlín y de forma apesadumbrada, escribió en un periódico de la RDA lo siguiente: "A los oprimidos de las cinco partes del mundo, a aquellos que ya se han liberado, y a todos los que luchan por la paz mundial, tiene que haberles dado un vuelco el corazón al enterarse de que Stalin ha muerto. Era la encarnación de sus esperanzas. Pero las armas, espirituales y materiales que él fabricó están ahí, y. ahí está la teoría para hacer otras nuevas". Tiempo. después, en mayo de 1955 recibe el Premio Stalin', de la Paz y Amistad Entre los Pueblos, y aprovechando esa oportunidad, Brecht manifestó: "La más importante de las enseñanzas fue la que decía que un futuro para la humanidad sólo era divisible desde abajo, desde la posición de los oprimidos y explotados. Sólo luchando con ellos se lucha por la humanidad”.

El pensamiento de Brecht sobre la construcción del socialismo en Alemania siempre tuvo ingredientes de crítica constructiva. A este respecto y sintiendo la impaciencia del Partido Socialista Unificado de Alemania (PSUA), por construir un socialismo. a todo vapor, manifestó lo siguiente en una carta dirigida a W. Ulbricht, primer Ministro de la RDA: "La historia rendirá tributo a la impaciencia revolucionaria del Partido Socialista Unificado de Alemania. El amplio diálogo con las masas sobre el ritmo de la edificación socialista llevará a una ratificación y afianzamiento de los logros socialistas. En momentos como éste, mis sentimientos me obligan a dejarle clara mi solidaridad con el Partido...".

Pasando el tiempo, en la RDA se dieron varios problemas por el descontento que reinó en sectores de la clase obrera, debido a algunas medidas tomadas erróneamente por el PSUA. Esto dio como resultado que estallaran manifestaciones y algunos actos de violencia, encabezados estos últimos por provocadores. Ante esto, Brecht por escrito opina que: "El Partido Socialista Unificado cometió errores muy graves para un Partido Socialista, que hicieron que sectores obreros se alzaran contra él. Yo no pertenezco al Partido, pero respeto muchas; de sus conquistas históricas y me sentí solidario con él –no por sus errores, sino por su mérito- fue atacado por gentuza fascista y belicista. En la lucha contra la guerra y el fascismo estuve y sigo estando a su lado".

Un tema muy debatido en los países socialistas fue y sigue siendo la relación que debe existir entre el Estado y los escritores, sobre esto en enero de 1956, Brecht opinó lo siguiente: "La mayor parte de Alemania sigue viviendo todavía en la ciénega de la barbarie burguesa, y la ciénega vuelve a subir... Nosotros escribimos bajo nuevas condiciones. El estilo realista y socialista que desarrollamos como socialistas y realistas para nuestros nuevos lectores, fundadores de un nuevo mundo, puede, como hemos visto, tomar las más diversas formas literarias para librar la gran batalla, particularmente, a mi manera de ver, con el estudio de la dialéctica materialista y de la sabiduría popular. Construyamos, pues, nuestro Estado, no para la estadística, sino para la historia, iY que serían los estados sin la sabiduría popular!".

Unos días antes de morir, Bertolt Brecht escribe una carta en donde nos deja ver algo de su personalidad como escritor revolucionario y como ser humano íntegro, amante de la justicia y de los demás seres humanos. El texto de la misiva, aconsejaba entre otras cosas las siguientes: "...debemos hacer esas, cosas ineludibles, para las que estamos ejercitados,' dejando de lado nuestras inclinaciones y nuestro bienestar privado. En el campo de nuestras relaciones personales también se me han hecho algunas cosas difíciles, las hay por las que todavía pago las consecuencias pero en aquello que reparto enseñanzas o" hago algo de arte, me siento seguro, o así lo espero..' Ruego, por lo tanto que no se deje romper en la lejanía el hilo delgado, el imprescindible. Cuando el interior queda en la sombra, la luz cae sobre la superficie".

Bertolt Brecht, el Genio de la dramaturgia mundial contemporánea, el tenaz luchador por los derechos del hombre, el gran pensador socialista al servicio de los oprimidos, el creador de más de 240 obras literarias geniales, deja de existir el 14 de agosto de 1956, víctima de un paro cardíaco. Sólo la muerte pudo detener la creatividad de Brecht, pero su escuela teatral ha persistido y se fortalece, gracias a sus miles de seguidores.

En su testamento, Brecht exigía que no se le rindiera honores, ni se le tratara como a un héroe, sino simplemente pidió que: "Cuando haya muerto, no quiero que se me haga capilla ardiente y se me exponga al público. No debe haber discursos ante mi tumba. Deseo que me entierren en el cementerio que hay junto a la casa donde vio". Y más adelante manifestó: "No me hace falta lápida, pero si la echáis en falta vosotros, sería mi deseo que pongáis en ella: Hizo propuestas y nosotros llevamos a cabo.. Con tal inscripción se nos honraría a todos nosotros".


Folletos Publicados:
1. Muero como viví ¿Cómo decirles Adiós, Amigos? Seis Cartas de Vanzetti.
2. Historia del Primero de Mayo.
3. Carlos Marx, 1883-1983.
4. Bertolt Brecht: Intelectual Comprometido.

Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional
Autónoma de México

Impreso en la Imprenta del SUNTU, Chilaque No. 9, Col. Churubusco Coyoacán. Se imprimieron 2,500 ejemplares. Cualquier sugerencia al 670-34-33 ext. 32 y 37.