CUADERNOS DE EDUCACIÓN SINDICAL # 17

CUENTOS PARA NIÑOS SOBRE DERECHOS HUMANOS

   

 

PRESENTACIÓN

La lucha por los derechos humanos para todos los seres que vivimos en este convulsivo planeta, reviste una importancia fundamental. Más aún cuando vemos como el imperialismo norteamericano cada día que pasa se torna más agresivo, a grado tal que por ejemplo ha llegado al absurdo de convertirse en un supuesto "guardián" de la "Libertad", Y a nombre de esta aspiración muy noble, en su sentido más puro y original, comete los peores crímenes y abusos.

 

 
   

Ante tal agresividad, la humanidad debe levantar con todas sus fuerzas la consigna del Respeto a los Derechos Humanos! demanda que automática mente se convertirá en antimperialista.

Los derechos humanos en la actualidad han tenido que ver con muchos fenómenos sociales, por ejemplo, con la libertad de expresión y pensamiento; con la autodeterminación de los pueblos, a fin de escoger el rumbo a seguir para sus países; tiene que ver con la lucha por los derechos plenos para la mujer y los niños; con la consecución del libre desarrollo humano sin barreras como la contaminación, la violencia, la tortura, los abusos gubernamentales contra la población, las agresiones armadas y los golpes de estado. En fin las palabras derechos humanos tienen que ver con las aspiraciones más nobles e íntimas de la humanidad y su libre accionar.

En este sentido, nuestro sindicato se complace en publicar esta serie de cuentos para niños; esperando que dejen honda huella en los pequeños y les marquen un criterio maduro que les resultará indispensable para entender cabalmente lo increíble que es aprender a vivir en este mundo que han heredado y que de seguro sus padres no supieron ordenar adecuadamente, pero con todas sus imperfecciones está aquí presente, para que las nuevas generaciones lo transformen, lo llenen de árboles y animales, le inyecten libertad y justicia, lo limpien de armas nucleares y desechos industriales y en fin lo vuelvan bonito y agradable.

Queremos agradecer la valiosa colaboración del C. Elmer Díaz Díaz quien nos propuso la publicación del presente material que ahora tienes en tus manos y que en Verdad vale la pena disfrutarlo.

Julio de 1986
Secretaría de Prensa y Propaganda
del STUNAM.


CUENTOS PARA VIVIR EN PAZ CURSO INFANTIL DE DERECHOS HUMANOS
MARCO ANTONIO SAGASTUME GEMMEll*

El Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México -STUNAM- es la organización de resistencia de los asalariados de la UNAM, coaligados unitaria y democráticamente para la defensa de sus intereses económicos, políticos y sociales, sin distinción del tipo de trabajo que desempeñan en la Institución, ni creencias religiosas, concepciones filosóficas o militancia política.

Esta defensa, principia en la lucha por el respeto y vigencia de los Derechos Humanos que la comunidad internacional ha reconocido y que el Estado Mexicano se ha obligado a cumplir al ratificar los instrumentos jurídicos internacionales que contienen las normas protectoras de tales derechos.

El primer paso para promover el reconocimiento y respeto de los Derechos Humanos y libertades Fundamentales de todos, es la enseñanza, educación e información de los mismos, reafirmamos el convencimiento de que estos programas son la piedra angular del progreso en la promoción y protección de esos derechos, además, realizan una labor de prevención para evitar su incumplimiento.
* Especialista en Derechos Humanos, guatemalteco, Director

General del Centro de Investigación de Derechos Humanos.

En este sentido y considerando que la paz mundial depende en gran medida del respeto a la dignidad individua! del ser humano y a la dignidad colectiva de los pueblos, el STUNAM realiza la presente publicación, dedicada especialmente a los hijos e hijas menores de los trabajadores universitarios, a efecto de brindar mediante cuentos amenos, un Curso Infantil de Derechos Humanos.

Estamos seguros, que la formación de nuestra niñez es esencial para preservar el futuro de violaciones graves a los Derechos Humanos, especialmente en esta época en que el gobierno de USA, violando los principios y fundamentos de la Carta de Naciones Unidas, realiza agresiones en contra de los pueblos que luchan por su libertad y por mantener la dignidad como pueblos.

"UNIDOS VENCEREMOS"

EVARISTO PÉREZ ARREOLA
Secretario General
Elmer Díaz Díaz
Secretario de Asuntos Universitarios
México 1986
AÑO INTERNACIONAL DE LA PAZ


INTRODUCCIÓN

Estos cuentos tienen su historia, esa historia es también un cuento.

Había una vez, un abogado que se había dado cuenta, de la importancia de aprender sobre los Derechos Humanos, creía que el respeto a esos derechos era el caminó para la paz.

Sin embargo, ese tema estaba lleno de un lenguaje difícil y estaba acaparado por un pequeño grupo de personas, cuando los Derechos Humanos son para todo .el mundo.

Entonces, se le ocurrió la idea de hacer un curso de Derechos Humanos para los niños, y para que no existieran palabras confusas o complicadas en el curso, formó un comité de tres niños y tres niñas.

Primero hizo varias lecciones y el comité de niños las revisaban, luego pedían que cambiara muchas palabras; iban como por la cuarta lección, cuando el comité le dijo al abogado, que el curso era muy aburrido y que para estudiar lecciones ellos iban a la escuela.

El abogado se preocupó mucho, no sabía que hacer; luego le preguntó al comité: ¿Cómo piensan que debe ser el curso?

Ellos respondieron que lo que les gustaba leer eran los cuentos, que de esta forma sí les gustaría aprender sobre los Derechos Humanos.

Luego el abogado empezó a escribir los cuentos, después el comité los iba leyendo y revisando, y era sorprendente el interés del comité por los cuentos y la paz.

Un día, las niñas del comité preguntaron al abogado: ¿Por qué siempre aparecen únicamente los niños, en dónde están las niñas? El abogado respondió: Bueno, se entiende que al decir los niños también estoy diciendo las niñas.

Las niñas dijeron: no se entiende, nosotras queremos que escribas: los niños y las niñas, o nos salimos del comité.

Por esa razón, a partir de las presentes palabras, aparecerán los niños y las niñas.

Cuando se terminaron de escribir y revisar los diez cuentos, el comité de niños y niñas, dijo que era bueno que se leyera un cuento cada día en las escuelas, que después de leer el cuento, los niños y las niñas dibujaran o pintaran sobre el tema del cuento, o que se hiciera una obra de teatro con cada cuento, o muchas actividades más.

Antes de despedirse el abogado del comité de niños y niñas, les dijo que cada cuento está basado en el espíritu y leyes de las Naciones Unidas, que los Derechos Humanos no son para ser utilizados en favor de un grupo político, sino para todos los habitantes de la tierra.

Es así, que este curso no ha sido hecho únicamente por el Abogado, sino también por el Comité de niños y niñas.
México 1986

LAS PREGUNTAS DE LA PRINCESA

En un lejano país vivía una princesa, era joven Y muy bella, su nombre era Blanca.

Durante el día, salía de su palacio para reunirse con la gente del pueblo, siempre iba rodeada de pajaritos y mariposas de muchos colores, porque también amaba a los animales, a las plantas y a los ríos.

Su padre el Rey, estaba preocupado porque la princesa Blanca no se casaba; así que invitó a los príncipes más poderosos y guapos a una gran fiesta, para que conocieran a la princesa. La fiesta fue en un gran castillo en medio de un bosque hermoso; la princesa llevaba un vestido del color del cielo y su pelo que era del color de la noche se miraba muy bonito.

La princesa bailó toda la noche con los príncipes, sin embargo ninguno le pareció para esposo.
Al día siguiente, el Rey le decía: -Hija mía, ya has conocido a los príncipes que podrían ser tus pretendientes, sin embargo, ninguno te ha interesado como esposo y futuro Rey; creo que debes saber, que para el reino es muy importante que te cases Y nos des un heredero al Trono, ¿Dime hija, qué podemos hacer?

Ella respondió: Padre mío, lo que pasa es que los príncipes sólo me han hablado de grandes cacerías y grandes palacios, ninguno me habló de su pueblo, yo deseo un esposo que ame a nuestro pueblo y se interese por el bienestar de la humanidad. El Rey se quedó pensando y le dijo: -Tienes razón hija mía, amar a los pueblos significa la paz, considero que debemos convocar a los hombres solteros de este reino, sean ricos o pobres, y el que te conteste a tu satisfacción tres preguntas y tu sientas que ame a la humanidad, será tu esposo.

La princesa estuvo de acuerdo y se convocaron a todos los hombres solteros del reino, para que contestaran a las preguntas de la Princesa.

El primer día llegaron los hombres más ricos del reino, llevaban trajes muy lujosos y muchas joyas, tantas que parecía que las estrellas habían bajado a la tierra.

La Princesa les hizo las siguientes preguntas: ¿Qué SON LOS DERECHOS HUMANOS?, ¿CUALES SON LOS MAS IMPORTANTES? y ¿CUALES SON NUESTRAS OBLIGACIONES PARA CON ELLOS?

Los hombres ricos se quedaron pensando, se miraban unos a otros sin saber que contestar; al fin, uno de ellos respondió: -Los Derechos Humanos son aquellos que nos permiten ser ricos y poderosos, el más importante es el derecho a tener propiedades y nuestra obligación es dar alguna vez, una limosna.

Otro dijo: Los Derechos Humanos son aquellos que nos permiten hacer la guerra a las naciones más pequeñas, para que compren nuestros productos, el derecho a la guerra es el más importante y nuestra obligación es prepararnos para la guerra, así tendremos la paz.

Luego todos siguieron hablando más o menos igual, la princesa se puso triste y dos lágrimas aparecieron en sus ojos de color miel.

El Rey se quedó asustado por lo que había escuchado y le dijo a su hija: Tienes razón, ninguno de estos hombres sería un buen Rey, ellos sólo piensan en ser más ricos.

Al día siguiente, llegaron los que sabían mucho, unos iban vestidos con muchos títulos doctorales, otros iban recomendados por varias universidades; entonces, la Princesa les hizo las mismas preguntas y hablaron todos tan complicado, que ni la Princesa, ni el Rey, entendían una sola palabra; estas personas habían creado un lenguaje tan difícil, que solo se entendían entre ellos. La Princesa le dijo al Rey: Padre, esta gente es muy sabia, pero están encerrados entre ellos. Creo que ninguno de ellos podría hablarle en forma sencilla al pueblo.

Al tercer día, llegaron muchos jóvenes sencillos, con sus trajes muy limpios y con una mirada de asombro, al mirar el palacio por adentro.

La Princesa: les hizo las tres preguntas y uno de ellos respondió; Los Derechos Humanos son las condiciones de vida, que nos permiten vivir como seres humanos, son los que nos dan dignidad, estos deben de estar protegidos por las leyes de cada país y por las leyes internacionales; las Naciones Unidas han dicho, que todos los Derechos Humanos son importantes y nuestra obligación para con ellos, es en primer lugar, que todo el mundo sepa cuales son sus Derechos Humanos y luchar para que se cumplan en todo el mundo, y también apoyar a las Naciones Unidas en su misión por la paz y el respeto a los Derechos Humanos.

La Princesa y el Rey, al escuchar las palabras sencillas de aquel hombre, dieron un salto de alegría, entonces, las sonrisas aparecieron en todos los presentes. La Princesa dijo: Este joven, no será un Príncipe, pero ama a la humanidad, no es egoísta y habla en forma que todo nuestro pueblo le puede entender; Padre, este hombre será mi esposo.

La boda fue en una iglesia del pueblo, tuvieron varios hijos e hijas, desde entonces, la felicidad llegó a ese reino. Ahora se enseñan los Derechos Humanos en forma muy sencilla en las escuelas y en los hogares de ese reino.

TODOS SOMOS IGUALES

Había una vez, un niño que se llamaba Santiago, tenía el cabello castaño y los ojos verdes. Los padres de Santiago trabajaban en la ciudad en donde vivían. Por las mañanas dejaban a Santiago en la escuela. Allí los niños aprendían a leer y escribir, también jugaban a la pelota.

Un día, Santiago se encontró con que había llegado un nuevo compañero de clase, y que éste era de color negro, su nombre era Mauricio.

A la hora del juego a la pelota, todos los niños se dieron cuenta de que Mauricio jugaba muy bien a la pelota, únicamente Santiago se sintió mal, porque antes, él era el mejor en el juego a la pelota.

Cuando terminó el juego, Santiago reunió a sus amigos y le dijo que Mauricio no era igual que ellos, porque era negro; que había leído sobre un país que se llamaba Sudáfrica en donde los negros estaban separados de los blancos; que era muy peligroso juntarse con los negros, porque estos eran malos.
Entonces, nadie quiso jugar con Mauricio, todos jugaban y gritaban de contentos. Solamente Mauricio estaba triste, se fue a una esquina de la escuela y lloraba y lloraba; hasta los árboles y los pájaros se sentían tristes al ver a Mauricio.

En la noche, Santiago le contó a sus padres, que había llegado un niño negro a la escuela. El padre le respondió que le alegraba que tuviera un nuevo amigo, pero que no entendía porque le decía que el niño era negro, si todos somos iguales. Santiago se sintió mal, pero se dijo a sí mismo, mañana les diré a mis compañeros que todos somos iguales.

Santiago se fue a la cama, se seguía sintiendo mal por haber dicho que los niños negros no eran iguales y que eran malos, sin embargo, se decía que no había mentido, porque él había leído sobre el país que se llama Sudáfrica. Santiago se fue quedando dormido y empezó a soñar ya soñar.

Ahora vivía en otra ciudad, su nombre no era Santiago, sino Benjamín, y cuando se vio sus manos eran de color negro, entonces, se asustó y preguntó en que país vivían y le respondieron que se llamaba Sudáfrica. Su madre se le acercó y le dijo: -Levántate Benjamín o llegarás tarde a la escuela. Se le quedó mirando a su madre y se dio cuenta de que era su misma madre, sólo que de color negro.

Madre -le preguntó- ¿En dónde está mi padre?

La madre con lágrimas en los ojos le respondió: -Hijo, tu sabes que está en la cárcel por luchar para que seamos todos iguales, para que blancos y negros estemos unidos.
Benjamín se fue a la escuela y se dio cuenta, de que habían escuelas para niños blancos y escuelas para niños negros, entonces se recordó de Mauricio y la forma como lloraba. Acá era todo un pueblo que lloraba.

Al salir de la escuela, Benjamín pidió a su madre que lo llevará a la ciudad, pero le dijo que allí no entraban los negros, -Pero madre, si somos iguales, decía Benjamín-.

La madre lo miraba y lo acariciaba con todo el amor del mundo. -Ven hijo, vamos a ver a tu padre- le dijo su madre, y se fueron a una prisión de sólo negros.

Allí estaba su padre, únicamente que tenía el color negro, pero era el mismo. Entonces se recordó que la noche anterior le había dicho de que todos éramos iguales; ahora se daba cuenta de que eramos todos iguales. Allí estaba su padre y su madre, sólo cambiaba el color. También se dio cuenta que el color de la lucha por la igualdad era el más bello de los colores.

Corrió y abrazó a su padre, lo besaba y lo besaba con toda la ternura de las estrellas, -Padre mío- te amo con toda el alma, le dijo Benjamín.

El padre lo acariciaba y le empezó a recitar unos poemas muy bellos, porque su padre era poeta. Le decía: La noche es muy bella, tiene blancas y brillantes estrellas en la oscuridad, no podemos separar a las estrellas de la noche, por eso es muy bella, blanco y negro, viven en paz.

Cuando iba de regreso a su casa, por el camino de los negros, pensaba en lo injusto de ese país, y en lo injusto que él había sido con Mauricio.

Cuando llegaron, su madre lo besó en la frente y le dijo:

-Benjamín, prométeme que nunca causarás sufrimiento a otra persona porque sea de otro color, prométeme que lucharás para que todos seamos iguales.

-Si madre, te lo prometo-, respondió Benjamín.

Sin embargo, la madre lloraba sin consuelo, y entre lágrimas le dijo: -Hijo, tienes que ser muy fuerte, mañana tu padre morirá por luchar por la igualdad de los seres humanos, el Gobierno de Sudáfrica lo ha condenado a morir.

Benjamín se fue en silencio a su cama, las lágrimas caían de sus ojos como cuando llueve, en medio del llanto se quedó dormido, su último pensamiento fue para su padre.

A la mañana siguiente, se despertó con mucha tristeza. iMadrel iMadre!, gritaba. Vamos a ver a mi padre, hoy es el último día que lo puedo ver. Cuando de pronto se encontró con su padre que le dijo: ¿Oye Santiago, que es eso de que hoy es el último día de que me puedes ver?

Entonces se dio cuenta, que estaba frente a su padre, que todo había sido un sueño y lo abrazó como nunca. Padre mío, somos todos iguales, le decía muy contento. Luego llegó su madre y también la abrazaba Santiago.
Ellos no entendían que pasaba, pero se daban cuenta de que Santiago había tenido un sueño.

Cuando Santiago les contó el sueño a sus padres, y también lo que había pasado con Mauricio; estos le dijeron: -Bueno hijo, tú ya sabes qué debes de hacer con respecto a Mauricio.

Cuando llegaron a la escuela, Mauricio estaba en una esquina con la mirada triste, en eso llegaron todos los niños de la escuela, porque ya Santiago les había contado la verdad y el sueño de la noche anterior. Entre todos le pidieron perdón por su comportamiento, además lo nombraron capitán del equipo de pelota.

-Todos los niños y los profesores de la escuela, firmaron una carta en donde le pedían al Gobierno de Sudáfrica, que terminara con la discriminación, y que todos tenían el derecho a votar y gobernar el país, que el gobierno debería ser de la gran mayoría de los habitantes, también enviaron copia de la carta, a la ONU.

Desde entonces, el equipo de la escuela, es campeón, no únicamente en el juego de la pelota, sino también en la lucha para que todos seamos iguales.

LA NIÑA DE LA TRISTEZA

En un país cercano, vivía una niña llamada María; en su escuela y en su barrio, era conocida como la niña de la tristeza. Los sábados y domingos, María salía a pasear a un parque lleno de árboles y pájaros de colores, siempre iba acompañada de una señora de vestido negro. María caminaba muy despacio porque sus piernas se sostenían con dos aparatos de metal. Cuando María era pequeña, sufrió de una enfermedad que se llama poliomielitis.

Muchos niños y niñas del mismo barrio, pensaban que María siempre estaba triste, porque no podía correr por los campos del parque; otros decían que andaba con la tristeza porque no tenía papás.

Un día, un niño que se llamaba Carlos, decidió hacer amistad con la niña de la tristeza. La esperó un sábado por la mañana. De pronto la vio venir lentamente, sus piernas no le permitían avanzar más aprisa.

María tenía nueve años de edad y un cabello del color del trigo.

Cuando María llegó cerca de donde se encontraba Carlos, éste caminó hacia ella, y con una sonrisa en su rostro le dijo: -¿Puedo ser tu amigo?

María no respondió, pero de sus ojos brotaron dos lágrimas, entonces, la señora de negro que la acompañaba, le dijo a Carlos:

-Todos los niños y las niñas del mundo necesitan amigos, acompáñala a dar comida a los pajaritos, yo los esperaré sentada en esta banca-.

María y Carlos empezaron a caminar, él le preguntó: ¿Por qué siempre estás triste?

Entonces María comenzó a contar su historia.

Le contó que la señora de negro, que siempre la acompañaba, era su tía; que cuando ella tenía siete años, sus padres habían sido detenidos y desaparecidos por la policía del dictador que gobernaba al país; que su padre siempre había luchado porque los trabajadores, tuvieran derecho a un sindicato y así defender sus derechos. Que ella extrañaba a sus papás. Entonces, se hizo un silencio muy grande, Carlos pensó que aquéllos eran la causa de la tristeza de María. Allí se dio cuenta de lo inmenso de la tristeza de María, no era justo que aquella niña tan bella y con problemas en sus piernas, tuviera que soportar la desaparición de sus padres.

María siguió platicando: -Eso llena de tristeza mi vida, pero también quisiera correr, nadar y subir las escaleras de la vida con mucha alegría. Sin embargo, también me entristece ver a niños y niñas trabajando desde muy pequeños, o ver que alguien le pegue a un menor. Mira por ejemplo, todos esos niños vendiendo dulces y aquellos otros que están limpiando autos.

Entonces, Carlos le dijo:
-Si tienes razón, no me había fijado en esa situación porque lo había visto como algo normal; sabemos que los niños y las niñas necesitan de amor y comprensión; hace muy pocos días nos enseñaron en la escuela, que hay una Declaración de los Derechos del niño, y que ha sido aprobada por casi todos los países del mundo. Allí se dice que la niñez disfrutará de cuidados especiales, que la sociedad y las autoridades públicas tendrán el deber de dar atención especial a los niños sin familia o sin los medios adecuados para su sostenimiento. También a los niños impedidos les darán cuidados especiales.

-Pero dime María: ¿No crees que ese problema lo tienen que resolver la gente grande?

María le respondió: -Nosotros en el futuro lucharemos porque la niñez tenga felicidad, porque tenga educación y muchas cosas más; pero ahora que somos niños, debemos de dar cariño a los niños y niñas que no lo tienen, no debemos de ver de menos a los niños que no van a la escuela, porque tienen que trabajar, también debemos de ser amigos de los niños y las niñas impedidas del mundo. Tú, Carlos has hecho que este día sea muy feliz para mí, en primer lugar me has dado tu amistad, también me enseñaste que se lucha en todos los países del mundo, para que se respeten nuestros derechos; -y le preguntó: ¿Tú me podrías dar una copia de la Declaración de los Derechos del Niño?

-Claro que sí, -le respondió Carlos, -mañana te la entregaré. El día domingo, María caminaba hacia el parque con mucho entusiasmo, cuando llegó, no vio a Carlos y su rostro empezó a estar triste. Cuando de pronto, de unos árboles salieron ,varios niños y niñas que en coro le dijeron a María:

-Queremos ser tus amigos-

Luego Carlos le entregó la Declaración de los Derechos del niño a María y se sentaron en el césped; uno de los niños le dijo a María:

-Nosotros esperamos que tus padres aparezcan muy pronto, todos nosotros les hemos pedido a nuestros padres, que se reúnan y hagan algo para que tus padres aparezcan con vida, y que se organicen para que no hayan más niños y niñas con padres desaparecidos.

-Desde entonces, María tiene muchos amigos. Los padres de aquella ciudad se organizaron y lograron que los padres de María aparecieron con vida.

Ahora María es conocida como la niña de la felicidad.

LOS PAÍSES DEBEN SER AMIGOS

Había una vez, un niño llamado Oscar que decidió viajar por el mundo; le interesaba conocer nuevos lugares y aprender los conocimientos de otros pueblos.

Oscar deseaba ir muy lejos, por eso, en su pueblo lo llamaban Oscarlejos.

Un día, después de recibir la bendición de sus padres y despedirse de sus amigos, Oscar inició su viaje por el mundo.

Pasaron varios meses y Oscar había conocido muchos lugares, ciudades llenas de costumbres maravillosas, bosques enormes, lagos limpios y lagos sucios; también había aprendido cómo la gente votaba para elegir a sus gobernantes, que el pueblo era siempre la autoridad superior, que había que respetar la voluntad de la mayoría del pueblo.

Oscar vio que en casi todas las ciudades, los niños y las niñas iban a la escuela, así se preparaban para servir a su pueblo cuando fueran grandes. Oscar se preguntaba por qué no había escuelas en su pueblo.

En una noche llena de estrellas y con la luna llena, llegó a una ciudad muy grande; era un país poderoso, con muchos edificios altos y grandes parques llenos de árboles. Le sorprendió que la gente de esa ciudad, corrían y se preparaban para la guerra; porque su gobierno les había dicho, que había un país que ponía en peligro la seguridad de ese gran país.

Entonces, Oscar preguntó por el nombre de ese peligroso país y le contestaron que se llamaba: el país del agua. Oscar inmediatamente se recordó que ya había estado antes en ese país; pero que era un país pequeño y que tenía muy pocos habitantes en comparación con este poderoso país. Se recordó cómo la gente del país del agua, habían sido de amables con él, que la gente de ese país habían derrocado, mediante la lucha a un dictador, ya que este dictador no respetaba la voluntad del pueblo.

Luego se acercó a un grupo de personas, que escuchaban a un representante del gobierno, y este decía:

-Los países del agua nos quieren destruir, son nuestros enemigos; tienen las armas más poderosas, preparémonos para invadirlos antes de que ellos nos destruyan. En estos momentos les estamos poniendo bombas en sus puertas, para que cuando salgan sus barcos de guerra, estos exploten antes de destruirnos. i Preparémonos para la guerra, así haremos la paz!

Oscar se dio cuenta de que esas eran mentiras y habló muy alto para que todos lo escucharan:
-Amigos, eso no es cierto, ese es un pueblo muy pequeño, muy pobre y ustedes no tienen derecho de invadirlo, ni de agredirlo; amigos somos gente de paz.

Entonces, la gente se quedó pensando quién decía la verdad, mientras tanto, Oscar seguía hablando y la gente que caminaba, se aproximaba a escucharlo:

-Amigos, en mi pueblo no hay escuelas, pero sabemos distinguir entre nuestros amigos y nuestros enemigos; el país del agua es amigo de ustedes.

Entonces, el representante del gobierno salió corriendo, por que la multitud le gritaba: Mentiroso, mentiroso.

Luego, un grupo de personas le pidieron a Oscar que les contara sobre el país del agua, ¿cómo vivían sus habitantes?, ¿Cómo eran sus costumbres? Oscar les habló de un pueblo que deseaba la paz, con muchos niños y niñas sin hospitales, con pocas escuelas, que el dictador se había llevado todo el dinero, y que para colmo, había un país muy poderoso que les hacía la guerra y que entonces, casi todo el dinero del país, se empleaba para defenderse, que ahora se daba cuenta de que ellos eran habitantes de ese país, que ese país poderoso era este. Luego, miles de habitantes dijeron: -Vamos a las radios y a los periódicos para contar toda la verdad; así, de esta forma se fueron con Oscar como cien personas para decir a los habitantes de ese pueblo, que estaban siendo engañados por su gobierno, pero cuando llegaron a las radios y a los periódicos, no quisieron recibir a Oscar, además el gobierno había dado órdenes para que Oscar fuera expulsado del país.

Entonces, una persona dijo: lo que podemos hacer es ir a las Naciones Unidas, allí se escucha a todas las personas del mundo, porque están todos los representantes de todos los países, iBravo! Dijeron muchas personas y así, le prepararon el viaje a Oscar para llegar a las Naciones Unidas.

Oscar estaba nervioso, porque hablar ante tanta gente le daba miedo, pero pensó que era más importante la paz en el mundo y se lleno de valor.

Cuando llegó a las Naciones Unidas, lo recibieron con mucho cariño, -esta es la casa de todos los habitantes del mundo -le dijeron, eso le dio más valor a Oscar y pidió hablar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, allí estarían representados todos los pueblos del mundo.

Mientras tanto, se sentó a escuchar a una persona que hablaba en un idioma muy raro. Oscar pensaba y se preguntaba: ¿Cómo lo entenderán?, luego una persona le llevó un aparatito para que se lo colocara en la oreja, inmediatamente empezó a escuchar lo que decía aquel señor, sólo que ahora en el idioma de Oscar. Esa persona decía que la Carta de las Naciones Unidas obligaba a todos los países a ser amigos, que se prohibía las agresiones de cualquier tipo a otro país, que los países poderosos deben de ayudar a los países pequeños. Y así, Oscar escuchaba y aprendía de un señor de muy lejos.

Cuando le tocó el turno a Oscar, todos empezaron a aplaudir, porque las Naciones Unidas son para grandes y chicos, ya los representantes de la ONU, les daba mucho gusto que un niño hablara.

Oscar empezó a contar su historia, les dijo cómo un país poderoso le estaba haciendo la guerra a un país pequeño, y que además, se estaban preparando para invadirlo. Les contó, cómo el gobierno de ese poderoso país, estaba engañando a su pueblo; que en ambos países habían miles de niños y niñas que deseaban la paz, luego pidió: -Señores representantes, en nombre de toda la niñez del mundo, les pido que intervengan para que no invadan a ese pequeño país, para que se termine esa guerra injusta; de pronto Oscar dejó de hablar y dos lágrimas se asomaron a sus ojos.

Los representantes de los pueblos en la ONU se levantaron de sus asientos y aplaudían sin parar; muchos gritaban:

iViva la amistad entre los países!

Luego, le prometieron a Oscar que evitarían esa guerra, y que le prometían a todos los niños y niñas del mundo, que seguirían luchando por la paz.

Oscar salió de la Asamblea General entre muchos aplausos.

Al día siguiente, leyó en los periódicos que la ONU informaba al pueblo del país poderoso de toda la verdad, en relación con el país del agua. De esta manera, el pueblo pidió a su gobierno que terminara la guerra de inmediato, además pidieron que se nombrara mediante elecciones a otro gobernante, porque el que actualmente estaba, los había engañado.

Oscar se regresó muy feliz a su pueblo y empezó a ir a la escuela, porque la ONU, pidió al gobierno de su país, que pusieran escuelas, de esta forma se empezó a preparar, para que algún día, pudiera regresar a la ONU como representante de su pueblo, a luchar por la paz y la amistad entre los países

SEMBREMOS LA PAZ ENTERRANDO LAS ARMAS

Había una vez, una escuela en una ciudad muy grande.

AIIí, los niños y las niñas, se estaban preparando para participar en el concurso más importante del año.

Cada escuela presentaría un proyecto de beneficio para la humanidad; quién ganara el primer lugar tendría muchos premios. En la escuela de nuestro cuento, se presentaron proyectos muy hermosos para la humanidad; unos pedían protección para los animales, otros para los bosques; pero el que había ganado y que representaría a la escuela, fue el proyecto de Antonio, este proyecto consistía en: "Sembraremos la paz enterrando las armas".

Antonio había explicado que el proyecto consistía en que todos los gobiernos del mundo, se pusieran de acuerdo y enterraran todas las armas, entonces, saldría el árbol más bello del universo: El árbol de la paz.

Todos estuvieron de acuerdo con el proyecto de Antonio, era un proyecto muy útil para la humanidad.
Antonio estaba nervioso, al día siguiente se realizaría el gran concurso, todos sus maestros y compañeros le daban ánimos, además le ayudaban a ordenar sus pensamientos. No te preocupes, -le dijeron- todos los proyectos que vamos a escuchar son beneficiosos para nosotros, sin embargo, el proyecto de nuestra escuela, evitaría que la tierra desapareciera con una guerra nuclear.

En la noche, sus padres le daban cariño y ternura a Antonio, antes de dormir, sus padres le dijeron: El proyecto de tu escuela es muy bello, nosotros estamos muy orgullosos de nuestro hijo, duerme en paz.

Entonces, Antonio se tomó un vaso de leche y se fue a la cama, su último pensamiento fue preguntarse:

¿Qué pasaría si todos los niños y las niñas del mundo nos uniremos para lograr la paz? Y así, se quedó dormido.

Antonio empezó a soñar. ..él era el Presidente de un país muy grande, había convencido a todos los gobernantes del mundo para que enterraran las armas, además, había ofrecido el territorio de su país, para enterrar las armas.

Primero empezaron a enterrar las armas de su país y las de los países cercanos. Sin embargo, empezaron a tener problemas porque eran demasiadas las armas; eran tantos los tanques, los. aviones de guerra, los cohetes, los barcos de guerra, los cañones, las ametralladoras y miles de armas más, que ya no cabían en el enorme territorio. También existía otro problema y era, que habían tantas armas nucleares que no había forma de transportarlas. Existían tantas armas nucleares, que no destruirían solamente al planeta tierra, sino también a otros planetas.

No se sabía qué hacer con las armas químicas, con sólo que una bomba química estallara, todos los habitantes de un país, se enfermaban y se morían.

El mundo estaba lleno de armas; Antonio se había enterado que con sólo el dinero que costaba un avión de guerra, se podía alimentar a toda la población de un continente por mucho tiempo. Habían más armas que tractores, habían más aviones de guerra que escuelas y hospitales, era más posible morir que aprender, era más posible morir que curarse. ¿Cómo era posible, -se preguntaba Antonio -que nos hemos acercado más a la guerra que a la paz?

También el espacio que antes estaba lleno de estrellas, ahora estaba lleno de armas.

El problema era demasiado grande; Antonio pensaba con otros gobernantes en la forma de resolverlo; cuando de pronto, se escuchó una gran explosión. Un presidente se había equivocado y apretó el botón de una bomba nuclear. Entonces, los otros Gobernantes pensaron que los atacaban y también activaron sus bombas nucleares. Todo se volvió obscuro y el mundo se empezó a partir en miles de pedazos.

Antonio se despertó lleno de miedo, iNo más armas por favor! gritaba; cuando llegaron sus padres. –Antonio estás soñando, -le dijeron. Antonio les contó el sueño a sus padres, estos lo calmaron.

Los padres de Antonio estaban muy preocupados, porque el sueño de su hijo, podría ser una realidad.

Y llegó el día del concurso final; se presentaron proyectos muy hermosos. Uno consistía en dar educación a todos los niños y niñas del mundo; otro, era sobre ecología y decía que toda la niñez se volvieran los cuidadores de los bosques y ríos otro, era sobre cuidar a todos los ancianos del mundo con mucho amor, y así, le tocó el turno a Antonio.

Antonio empezó contando su sueño y la preocupación que toda su escuela tenía, porque el futuro de la niñez estaba a punto de desaparecer sólo con apretar un botón. ¿Cómo es posible que los adultos hayan llenado el mundo de tantas armas? -Preguntaba Antonio.

Amigos -les decía-, existe la ONU que ha sido creada para mantener la paz; sin embargo, cada día se producen más armas que alimentos. La propuesta de mi escuela consiste en apoyar a la ONU en su lucha por la paz, a prohibir las armas de todo tipo porque son contrarias a la vida. y para finalizar les dijo: i Los niños y las niñas del mundo tenemos derecho al futuro queremos vivir!

Todos se quedaron asustados, la posibilidad de matar al mundo era una realidad. Todos se reunieron para votar por el proyecto más beneficioso para la humanidad, era muy difícil, todos los proyectos eran muy hermosos. Por fin, anunciaron que el ganador del primer premio era el proyecto de la escuela de Antonio.

Todos se sintieron alegres, pero también tristes; lo de tantas arma en el mundo y ahora en el espacio, era algo verdaderamente de miedo.

Entonces, tomó la palabra el Director de todas las es- cuelas y les dijo:

-El proyecto que ha ganado es muy bello, todos debemos de apoyarlo. Debemos de decirles a los padres de familia y al mundo en general, que formen asociaciones que luchen por la paz. Así de esta manera apoyaremos a la ONU. También les quiero decir que existe el Tratado de Tlatelolco, y que fue aprobado y firmado por muchos países, en la ciudad de México en 1967, allí se prohíben las armas nucleares en toda América Latina. Tratados como ese, deben de aprobarse y firmarse en todo el mundo. iOue viva la Paz!, iOue viva!, -gritaron todos.

Desde entonces, todos los niños y niñas de esa ciudad, saben del peligro de las armas en el mundo y luchan por- que desaparezcan esas armas, así nos podremos sentar tranquilos bajo la sombra del árbol de la paz.


CUADERNOS YA EDITADOS:
1. "Muero como viví ¿Cómo decirles Adiós?" Seis Cartas de Vanzetti.
2. "Historia del Primero de Mayo". (Primera Edición)
3, "Carlos Marx. 1883-1983". Recopilación.
4. Alberto Pulido A. "Bertolt Brecht: Intelectual Comprometido",
5. "Agresiones Armadas yanquis contra México". "Cronología.
6. Luis González Obregón. "Las Calles de México".
7. Alberto Pulido A. "El Asalto a San Bruno".
8. J. Grigulevich. "Zapata y Villa en la Ciudad de México".
9. "El Rock y su Contenido Social".
10. "Un día Dos de Octubre de 1968". Antología.
11. Raúl Macín. "Rubén Jaramillo. Un Profeta Olvidado".
12. "De Indios y Vaqueros".
13. "Sandino y Nicaragua".
14. Luis Brito García "Rajatabla",
15. Historia del Primero de Mayo. (Segunda Edición)
16. Francisco Martínez de la Vega. "Manuel Buendía: un hombre, una huella, un ejemplo",
17. Cuentos para niños sobre Derechos Humanos (Antología)