CUADERNOS DE EDUCACIÓN SINDICAL # 11

RUBÉN JARAMILLO UN PROFETA OLVIDADO

 
   

 

 

Cuadernos de Prensa y Propaganda del STUNAM

Secretario General: Evaristo Pérez Arreola
Secretario de Prensa y Propaganda: Alberto Pulido Aranda
Elaboración de los Cuadernos: Alberto Pulido A., Agustín Castillo L., Armando Altamira G., Amador Osorio O., Esperanza Paredes, Ángel Alvarado (Tipografía), Gustavo Godínez (Diseño).
Mecanografía: Graciela Barrón y Dolores Herrera P.,
Arnulfo Jiménez (Impresión).
Trabajo de Apoyo: Gabriel Caballero y Vicente González.

Distribución gratuita

 
   

 

INTRODUCCIÓN

A partir de este número de la Colección de Cuadernos de Educación Sindical, iniciamos su aparición con un nuevo nombre: CUADERNOS DE PRENSA Y PROPAGANDA que identificará más a estos textos con el proyecto de Comunicación Sindical, que estamos realizando desde esta Secretaría.

Hoy les presentamos una serie de discursos de Rubén Jaramillo, luchador social del Estado de Morelos y uno de los más auténticos Líderes continuadores de los ideales populares de la Revolución Mexicana.

Estos breves estractos, los ha recopilado Raúl Macin, en su libro Jaramillo un profeta olvidado publicado en Montevideo en 1970 por Editorial Tierra Nueva (ahora en una nueva edición en México, en 1984, por la editorial Diógenes).

Nuestro interés es presentarles este cuaderno, -que se ha convertido en un texto obligatorio de la historia de la lucha política en México- proviene de la importancia, de dos personajes, que han sido congruentes con la historia -guardadas distancias en tiempos y espacios- en distintas formas de su actuar político, para la consecución y puesta en marcha de sus propuestas políticas; pero identificadas en un solo fin: luchar por la transformación revolucionaria de nuestro Pals, como pastores de la iglesia metodista.

Las vías, de ambos, la prédica del evangelio, comprometido con su realidad social.

Pocos historiadores, se han ocupado del movimiento armado que realizó Rubén Jaramillo, durante más de diecisiete años (1943-1960). Cerca de él han estado el periodista Froylan C. Manjarrez (su obra publicada por la Editorial Nuestro Tiempo) y el teólogo Raúl Macin, cuya obra hoy nos ocupa.

Macin, conoció de cerca a Jaramillo y tuvo la oportunidad de escuchar sus proyectos y su filosofía política que se traducía en un profundo amor a la tierra y al pueblo.

Sin muchos planteamientos teóricos Jaramillo luchó contra la explotación y el despojo de tierras a los campesinos de los estados de Morelos, Puebla, Edo. de México y Guerrero. Hasta donde sus fuerzas físicas y materiales pudieron conducirlo.

La burocracia que se había encumbrado en el poder, particularmente en el régimen de Manuel Ávila Camacho, entró en franca alianza con la burguesía urbana, los terratenientes y el capital extranjero que avanzaron como una ola "modernizadora" que arrebataba -por todos los medios- las mejores tierras a los campesinos morelenses, para construir grandes fincas y casinos para los ricos de las ciudades.

Contra esta situación, así como las formas de explotación a que sometían a los campesinos como asalariados, a los pequeños productores con sus cosechas mal pagadas, a los obreros en las fábricas y en los ingenios, contra éstos se rebeló siempre Jaramillo.

Jaramillo, a lo largo de su lucha político-militar, fue un hombre congruente con su prédica, como pastor era un hombre respetado y querido por todos los campesinos, quienes los protegieron durante todos los años de lucha; contra celadas de los militares, y de los múltiples intentos de asesinarlo.

Las campañas de difamación en contra de Jaramillo y su gente siempre fue de ponerlo ante la opinión pública nacional, como un bandolero, asaltante, roba vacas, y violador de mujeres. Con la finalidad de que su movimiento social, no trascendiera los límites del Estado de Morelos.

Esto era falso escribiría valientemente en la década de los sesentas el Poeta Renato Leduc; "Jaramillo no fue un asaltante, ni un violador de mujeres, ni un asesino, y no lo fue por una sencilla razón: él era evangélico”.

Jaramillo, incursionó en varias tácticas de lucha política; desde la vía armada hasta la de organización partidaria; fue fundador del Partido Agrario-Obrero Morelense, en 1945, que después sería el Partido Agrario-Obrero de México.

Jaramillo, hasta antes de su cobarde asesinato el 23 de mayo de 1962 en las ruinas de Xochicalco, junto con toda su familia, solamente su hija Raquel logró salvarse, en el gobierno de Adolfo López Mateos (por miembros del ejército y de la policía Judicial, cuando Rubén Jaramillo había aceptado la amnistía política y la promesa del Presidente de que nadie lo molestaría, siempre había rechazado los salvoconductos y las tentadoras ofertas de dinero y tierras, para que abandonara la lucha armada).

"EI testimonio de Jaramillo debe ser rescatado, porque son esfuerzos válidos y son de gran importancia tanto religiosa como políticamente, dice Raúl Macin, quien agrega: "con su lucha y como pastor, Jaramillo se adelantó al diálogo cristiano-marxista; lo llevó a la práctica sin encontrar contradicción a ello".

Más adelante Macin, reconoce que Rubén Jaramillo, fue precursor de la Teoría de la Liberación, sin proponérselo. Todo ello deriva como fruto de su amor a la tierra y al pueblo.

Nuestros dos personajes nuevamente tienen algo en común, ambos han sido vetados por la Iglesia; su pecado, el haber luchado aliado y por los campesinos y obreros de nuestro país.

"No he insultado a la iglesia, yo he luchado contra la injusticia, no la oculto, la combato" dijo Raúl Macin.

Después de dedicar, casi toda su vida a predicar y organizar a las comunidades rurales y urbanas, como pastor de la iglesia metodista y como maestro normalista e incluso como maestro de música, cuando los tiempos han sido difíciles, dado que es un excelente pianista, en Mexicali, Torreón y Monterrey.

En 1979, Raúl Macin, fue candidato del Partido Comunista Mexicano, en el D.F. por el II Distrito Electoral.

Hoy el zapatismo y el jaramillismo sigue vivo en el pueblo morelense. Las ideas revolucionarias de estos dos líderes del sur, si bien no se encuentran de lleno como un movimiento organizado, siguen latentes y presentes en la memoria del pueblo de México, que no olvida. ..


l. DISCURSOS DE RUBÉN JARAMILLO
(Estractos)


Todos nosotros somos testigos de cómo nuestra Revolución, quizá por la mala táctica de nuestros jefes superiores, va en muy marcada decadencia, y la actitud poco reflexiva de muchos revolucionarios en contra de las gentes del pueblo le está dando armas al enemigo, y quizá muy pronto esta lucha que tanto nos ha costado Venga a quedar por los suelos, y más si algún día llega a faltar ante nosotros el general Zapata, de lo cual estoy seguro ya no habrá quién lo sustituya, ya que en su mayor fa los jefes, lejos de ayudarlo, le crean problemas difíciles, y hombres como el general Zapata no hay muchos, y quizá este hombre ya cansado de esta terrible lucha de armas, enderezada a entregar las tierras al pueblo, puede irse muy lejos a entregarse por desesperación en manos del enemigo, y de esta manera dejar a los incomprensivos que de una vez hagan cuanto quieran en daño de ellos mismos. Pero también creo que el general Zapata, muy a pesar de todo, nunca podrá abdicar de sus elementales principios de justicia social.

Frente a las condiciones de la fatal decadencia revolucionaria, nosotros de ninguna manera debemos ir a entregarnos en manos de nuestros enemigos que, a base de fuertes compromisos con los norteamericanos y las plutócratas nacionales, hoy se han fortalecido reclutando gentes a sueldo para combatirnos. Pero en este caso, no son los muchos hombres lo que triunfan, sino las ideas basadas en la justicia y el bien social y para no seguir el camino de los malos revolucionarios que no podrán sostenerse si antes no hacen daño al pueblo, y que de seguro tarde o temprano tendrán que ir de rodillas ante el enemigo, nos vamos a diseminar los unos de los otros con el fin de reservar nuestras vidas para mejores tiempos, y desde hoy la Revolución (le debemos anunciar al pueblo), más que de armas, ha de ser de ideas justas y de gran liberación social, con el propósito de que un día no lejano el pueblo, juntamente con nosotros, si es que Dios nos presta la salud y la vida, poder ya sin mucho sacrificio dominar a nuestros jurados enemigos que hoy, para dominar, han tenido que echarles fuertes compromisos a nuestra Patria, la cual por este hecho más tarde tendrá que vivir como esclava bajo el poder de quienes ahora a base de traiciones nos combaten con saña inaudita; pero no hay que perder ni un sólo momento nuestra fe, nuestra esperanza y grande voluntad, sabiendo que cuando los hombres ante cualquier crisis pierden estas tres virtudes, han perdido todo lo que valen y lo que pesan. El pueblo, y será entonces cuando de nueva cuenta nos pondremos en marcha, y aunque estemos lejos de unos de los otros no nos perderemos de vista y llegado el momento nos volveremos a reunir. Guarden sus fusiles cada cual donde lo pueda volver a tomar.


(Del discurso pronunciado en el rancho denominado Santiopa, en el Estado de Morelos, hacia fines de 1918).

Compañeros, los hemos convocado a esta pequeña junta y con el fin de hacerles ver nuestra triste condición que vivimos y a la cual creemos de justicia ponerte fin. Todos aquí presentes hemos recibido un pedazo de tierra para que, trabajándola y con su producto, podamos vivir con holgura, pero por desgracia nadie de nosotros se siente feliz con la tierra por el hecho de no tener los recursos indispensables para trabajarla y hacerla producir como es necesario. Es una verdadera lástima ver nuestros campos tan fértiles y sin rendir los frutos para sustenerarnos a nosotros y a nuestras familias, y lo poco que rinden nos lo arrebatan, a precios irrisorios y de hambre, acaparadores criollos y extranjeros, con lo cual se enriquecen ellos y nos empobrecemos nosotros. Ustedes ven cómo nuestro arroz es tan barato, a tal grado que en honor de la verdad ya no es costeable su cultivo, y con esos precios tan mezquinos no es posible que nuestra vida económica pueda mejorar, se empobrecerán las tierras y nosotros con ellas y nunca remediaremos nuestra condición de hambrientos, y no hay razón para que siendo poseedores de tan buenas tierras seamos unos miserables. Pregunto a usted si es o no cierto lo que digo.

(Discurso pronunciado ante 50 campesinos en domicilio de un tal Lucas Villalba, hacia 1927, con motivo de los créditos agrarios que ofrecía en esa época el Banco de Crédito Agrícola).

Compañeros, los hemos llamado porque hay aqu í un pequeño conflicto que la imprudencia del gerente provocó, lo que hizo que los obreros ordenaran un paro de labores como protesta contra el gerente. Ya les hemos llamado la atención, y no quieren volver al trabajo. Yo quiero decir a ustedes que si estos compañeros, aún estando ustedes aquí presentes, se siguen negando a trabajar, serán ustedes los que tomen sus lugares. Yo no soy enemigo de los obreros, porque los considero compañeros nuestros, porque al igual que nosotros son trabajadores, pero el gobierno de la República nos ha encomendado esta magna obra industrial y no debemos ser causa de un desastre. Así, pues, voy a llamar a los representantes obreros para que en la presencia de ustedes digan si por fin regresan a sus trabajos o no, y si se niegan entonces serán ustedes los que se encarguen de entrar en la fábrica.

(Así fue. Se llamó a los representantes obreros, éstos se presentaron y Jaramillo se expresó así): Yo los he llamado, compañeros, para que ante la presencia de los campesinos digan si es deseo de ustedes regresar a sus labores o no, pensando que no sería de justicia desplazar- los porque nosotros los campesinos somos, como ustedes, trabajadores y tenemos las mismas necesidades; ustedes, los obreros, no deben tomar a pecho lo dicho por el gerente. Eso nunca sería posible aceptarlo. Fue una idea descabellada del gerente, y ni ustedes ni yo le debemos dar crédito, porque el gerente ni es obrero ni es campesino, sino un empleado con ciertas responsabilidades ante nosotros y el gobierno federal que lo recomendó. Yo les sugiero a ustedes que vuelvan a sus trabajos, sabedores de que lo dicho por el gerente no tendrá efecto en contra de ninguno de ustedes. Los campesinos sólo han sido llamados para que sean testigos vivos de esto y para que si, llegado el caso, ustedes se rehúsan a trabajar por convenir así a sus intereses, sean ellos lo que en forma provisional ocupen sus lugares, entretanto, ustedes arreglan su problema que, como les dije antes, no es problema.

(De la apelación hecha por Jaramillo a obreros y campesinos, hacia mediados de 1938, con motivo de los intentos de los administradores del Ingenio de Zacatepec para provocar la división entre aquellos).

Nuestro México ya no debe ser un país de esclavos con antifaz de independencia y de libertad, y engañado por gentes como ustedes. Pueden tener la seguridad plena de que hoy ha entrado la Revolución a este pueblo de Mitepec, el cual buscará formas, planes e ideas para romper el yugo y las cadenas con que ustedes, los principales, los han atado. Y ya saben que en esta carrera en que ando tengo mucha necesidad de lo que ustedes ahora me traen, para que me alimente, a cambio de que yo desprecie a los pobres de su pueblo, y sepan que por la causa de los pobres ando en estas montañas, despreciando mejores prebendas que las ofrecidas por ustedes, y no estoy dispuesto a cambiar mi reputación de campesino y de revolucionario por ninguna dádiva mezquina que signifique un acto de traición a las gentes pobres de mi pueblo. Así, pues, carguen con lo que traen y váyanse, antes de que piense yo de otra manera.

(De un discurso pronunciado el 8 de diciembre de 1943).

Yo sé que usted, señor Presidente, es un hombre de palabra y que piensa con libertad y justicia, pero desgraciadamente hay elementos, como los llamados políticos de mi Estado, que lejos de cooperar con usted le crean problemas como el mío. Yo, señor Presidente, agradezco su gentileza, pero para mi persona no pido nada, pero sí deseo que usted imparta justicia plena al pueblo de mi Estado, por el cual tengo yo y siento un acendrado cariño y respeto. Deseo que la soberanía de mi Estado sea íntegramente respetada por el gobierno federal. Y con respecto al ingenio de Zacatepec, pido que se modifique esa administración; que sean los campesinos y obreros los exclusivamente encargados de integrar esa administración, sin cambiar el sistema de cooperativa, pero que sean los trabajadores, obreros y campesinos, los que con la función del ingenio salgan beneficiados. Y que las fuerzas armadas nada tengan que ver en esa industria de trabajadores. Que el gerente sea elegido de entre los mismos trabajadores, cuyos intereses están en esa negociación industrial. Y en cuanto al servicio militar obligatorio, y en tratándose de los adultos, mi petición es que se dejen en paz, pues no es justo que después de los azarosos esfuerzos realizados físicamente en el trabajo, tengan que ir a esa instrucción militar donde los oficiales del ejército, que no tienen ninguna otra ocupación, los maltratan para que hagan pronto y bien lo que ellos les enseñan, pensando quizá que los campesinos y obreros, pasados de la edad militar, tienen las mismas obligaciones que tienen a contrato los soldados que esos iracundos tienen bajo su mando. No me aparto tampoco de la obligación que todos los mexicanos tenemos ante la patria para defender su integridad en caso de una agresión armada o pacifica de las potencias expansionistas, pero esto será en los precisos momentos de esa agresión.

Respecto de los jóvenes en edad militar, y tomando lo que éstos sufren fuera de sus hogares, de sus pueblos y de sus Estados, y ante el reducido haber económico que el gobierno les proporciona, y por lo cual se ven obligados a desertar y luego sufrir una persecución por este hecho, sufriendo como consecuencia injustos arrestos y privaciones y ultrajes de los oficiales, tomando en cuenta lo anterior, pido a usted, señor Presidente, que para lo sucesivo ese sistema sea modificado en la siguiente forma; que se siga impartiendo esa instrucción militar a los jóvenes, pero que se quite ese servicio militar obligatorio, buscándole otra expresión más digna, que atraiga el cariño de la juventud en edad militar, y que esos jóvenes ya no salgan de sus hogares, pueblos ni Estados, sino que cada joven reciba su instrucción en el municipio a que pertenece, solamente los domingos. Y terminada su instrucción, que regresen en el mismo día a sus hogares para atender sus labores de la semana.
Esta medida beneficia a los jóvenes y al gobierno en su economía. Yo espero que estudie esta proposición y verá cómo es buena y digna de ser aceptada y puesta en práctica.

(Respuesta dada por Rubén Jaramillo al Presidente Avila Camacho, en la entrevista llevada a cabo el 13 de junio de 1944 en el Palacio Presidencial de México).

2. REPORTAJE

A principios del año 1961, Rubén Jaramillo. Paso a ser noticia para la gran prensa mexicana. Se le acusaba de. haberse levantado nuevamente en armas, cuando en realidad estaba organizando la resistencia civil de los campesinos contra los abusos que se intentaban contra ellos, por parte de grandes latifundistas, que intentaban apropiarse de tierras fiscales que por ley, les habían sido otorgadas a aquellos para que las trabajaran.

Por ese entonces, un grupo de periodistas buscó a Jaramillo en la sierra de Morelos y Guerrero, donde le hicieron el reportaje que se leerá a continuación. El grupo estaba integrado por Froylán G. Manjarrez, Rodrigo Moya y Héctor Anaya, mexicanos, y por el peruano Abraham Lama. La entrevista fue publicada por la revista "Política" y por la Agencia Prensa Latina.

-Los acusa el DAAC de invadir tierras ejidales. ¿Qué dicen a ello?

-Claro que hemos invadido tierras ejidales. Y quiero que sepan por qué: si se han fijado bien en su trayecto hasta llegar aquí, se habrán dado cuenta de que estas tierras tienen años sin ser cultivadas. Desde que se repartieron, no se han trabajado...

-¿Negligencia de los ejidatarios?

-No, señor, lo que pasa es que los caciques locales no han permitido a los ejidatarios trabajar las tierras. Digamos, que fueron repartidas nomás de nombre. De hecho son latifundios utilizados para la cría de unas cuantas vacas mientras nuestros hombres mueren de hambre. ..

-De todos modos, ¿no le parece demasiado radical el procedimiento de invadir tierras?

-Nosotros cumplimos con las leyes. Citamos a los dueños de parcelas y tierras las dos veces que ordena la ley: el 17 de mayo de 1959, el 23 de agosto de 1959 y cuando -ya que no nos hicieron caso) entramos en posesión de hecho de ellas: el 5 de febrero pasado. Ahora bien, el DAAC dice que no nos ha autorizado a llevar adelante nuestros planes de colonización: miré, aquí í están los papeles firmados por el jefe de la oficina de Nuevos Centros de Población Agrícola, José Trinidad García; del secretario general de Asuntos Agrarios, Arcadio Noguera Vergara, y del director de Tierras y Aguas, Ing. Salvador González Lázcano, donde dan oficialmente su aprobación, que es la del DAAC, al proyecto.

-Bueno, y si ustedes tienen legalmente derecho a la tierra, ¿por qué los atacan?

-Ya se lo dije; los caciques no dejan trabajar a los campesinos. Vea la paradoja: nosotros invadimos tierras ejidales y los mismos ejidatarios se nos han unido. Y es que ven en nuestra lucha la de ellos. Si nosotros obtenemos tierra, ellos también obtendrán la tierra que de hecho se les ha negado, aunque legalmente es de ellos.

-Algunos comisariados ejidales se han quejado de la invasión.

-Claro, comisariados ejidales electos por las influencias de los caciques y contra la opinión de los ejidatarios, como es el caso de León Jiménez, comisario ejidal del Puente de Ixtla, que ha querido impedir machete en mano el paso a los periodistas "Para que no le vayan a dar razón a Jaramillo", Ese hombre es un instrumento del latifundista Ramón Espín, que cuenta con el apoyo de Eugenio Prado, ex-gerente del ingenio de Zacatepec, a quién sacamos de su puesto por ser repudiado por el pueblo, y del mismo gobernador de Morelos, Norberto López Avelar. ..

-Se dice que lo han tratado de matar, Jaramillo.

-Al ex teniente José Martínez lo ascendieron a capitán segundo por perseguirme. ..y creo que quiere otro ascenso.

-¿Los caciques?

-Apoyados por el gobernador y por Espín, entre otros. Mire, este Estado, Morelos, es donde nació y peleó Emiliano Zapata, el caudillo agrarista suriano. Y aquí nos vinieron a imponer como gobernador a López Avelar, desconectado de la entidad; y no sólo eso: uno de los que participaron en el asesinato de Zapata.,. iCómo lo vamos a querer! i Lástima que sea gobernador!

¿Qué ejidos son afectados por su acción, Rubén?

-Diez: Amacuzac, Huajinclán, Las Palmas, Puente de Ixtla, Cuauchichinola, Tetlecala, Coatlán del Río, Cha- varría, Apanzingo, Contalco. ..

-Aparte de los comisariados ejidales venales, ¿quién se opone a ustedes?

-Los medieros, o sea los campesinos a quienes los caciques dejan usar la tierra quedando "a medias" con las cosechas obtenidas, a quienes compran, sobornar e incluso amenazan de muerte para que me combatan. Muchos de ellos se hacen pasar por ejidatarios para dar la apariencia de que yo combato al ejido, cuando en realidad lo que estoy haciendo es defender las promesas agrarias.

-¿Lo respalda la mayoría de los campesinos?

-Púes nomás, en el Estado de Morelos, el Partido Obrero Agrario Morelense, del cual soy presidente, tiene más de 15 mil miembros en 29 comunidades. Le citaré algunas: Jojutla, Temixco, Tejalpa, Zacatepec, HiguerriIla, Temilpa, Nuevo Temilpa, Alejandra, Acatlipa, Jiute- pec, Yautepec, Molotepec, Cuautla, Atlacholoapa. ..

-Corren los rumores de que plantea un nuevo alzamiento.

-Esto quisieran mis enemigos: que me alzara en armas para declarar ilegal este movimiento para obtener tierras y mandarme a dar de balazos en el monte nuevamente. No, mi lucha está aquí por ahora. ¿Al monte? iMadre!

-¿Piensa dar la batalla legal, pues?

-y con total apego a las leyes. Pero exigiendo que también se nos cumpla. Porque oiga, las leyes podrán ser muy bonitas, y muy buenas, pero ¿si nadie las cumple, para qué sirven? No señor, así no se vale. ¡Lo que es derecho no es pando!

-Si usted tiene todos los argumentos legales, ¿no le parece que hubiera sido más eficaz el camino usual: solicitar el acatamiento de los acuerdos ante las autoridades de DAAC?

-Mire, amigo, nosotros pagamos al gobierno impuestos. ¿No? Entonces, ¿por qué hemos de ir a hacer antesalas pa'que cumpla con su deber y nos atienda? No, nosotros no vamos allá a rogar que nos hagan caso. Exigimos, alborotados y hacemos que ellos vengan a nosotros. Es preciso a veces dar de gritos y hacer lío para que le hagan a uno caso: a veces incluso es necesario un muertito. Yo sé de estas cosas: desde 1915 me incorporé a ellas en la Revolución, y sé cómo luchar.

-¿A qué atribuye esta desviación en la aplicación de la Reforma Agraria?

-A que desgraciadamente la Revolución no triunfó completa y aún hay muchos residuos malos.

-¿Cree que se resuelvan pronto los conflictos que ustedes plantean?

-Tenemos la razón y nos sabemos defender. Además, estas tierras las necesitamos y están improductivas: el mismo presidente López Mateos lo dijo con toda la boca: que toda la tierra de México debe ser trabajada.

-Seguirá, pues en la lucha. ..

-Decía Pancho Villa, y con razón, que el hombre sólo debe descansar cuando esté en la tumba, amigo...

-¿y si las agresiones se hacen más graves? Hasta ahora sólo han sido bloqueos y provocaciones de poca monta, pero...

-Nos aguantaremos lo que sea posible. Luego, ya veremos. No importa que nuestros enemigos están armados. Aquí í hay mucha arma gris, mucha bala fría –mucha piedra- y esas no se "embalan". ..
-¿Cree que este "problema de la tierra es único?

-Desgraciadamente no. No sólo en México, sino en gran parte del mundo la acumulación de la tierra en unas cuantas manos obliga al campesino a tomar actitudes radicales, como nosotros. Pero vean por ejemplo, el ejemplo de Cuba, ese ejemplo, el de Fidel Castro, está incendiando América. ..

-l Le parece que Castro tiene razón?

-¡Claro que la tiene! Aunque les pese a los gringos y a los "rajados" y vendidos que han traicionado a su patria y se han vendido a los yanquis. ¿Cómo nos haría falta correrlos de México nosotros mismos a los gringos!

Nuestros problemas se reducirían muchos, palabra. ..

TEXTOS TOMADOS DE:

Jamillo un Profeta olvidado, Raúl Macin, Editorial Tierra Nueva, Montevideo 1970.
Rubén Jaramillo, autobiografía y asesinato, Editorial Nuestro Tiempo, Cuarta Edición, México 1981.
RAUL MACIN ANDRADE
PACHUCA, HGO. 8 DE NOVIEM8RE DE 1930.
LIBROS:
CASI CRISTIANO, Cuentos, Casa unida de Publicaciones, México 1964.
LA VERGUENZA DE DIOS, ISAL México, México 1970.
JARAMILLO: UN PROFETA OLVIDADO, Editorial Tierra Nueva, Uruguay, 1970.
MÉNDEZ ARCEO: POLlTICO O CRISTIANO. Editorial Posada, México 1973.
ZAPATA '73, Editorial Hombre Nuevo, México 1973.
A LA VIDA, Poemas, ISAL México, 1974.
LA IGLESIA HOY EN AMÉRICA LATINA, Editorial Posada, México 1977.
LEFE8VRE: EL OBISPO MALDITO, Editorial Posada, México 1977.
A LA MUERTE DE LA MUERTE, Poemas, CENCOS, México 1977.
LA CASA SIN PUERTAS, CENCOS, México 1976.
UNA LECTURA REVOLUCIONARIA DE LA 818LIA, Edito-
rial Diógenes, México 1979.
LA CIUDAD SIN HORAS, Poemas, Ediciones de Cultura Popu-
lar, México 1979.
EVA NO FUE UNA MUJER, Editorial Tierra Nueva, Argentina, 1977.
TU Y USTEDES, Poemas, Editorial Taller Abierto, México 1980.
Y AHORA CON USTEDES, Poemas, COPEC-CECOPE, México 1982.
LUTERO: PRESENCIA POLITICA Y RELIGIOSA EN MEXICO, Ed. Nuevo Mar, México 1983.
¿QUE ES LA METODOLOGÍA? Editorial Claves Latinoamericanas, México 1982.
JARAMILLO: UN PROFETA OLVIDADO, Editorial Diógenes, Edición en México 1984.
En preparación, ya por salir: FORMA DE CANTO, FORMA DE VIDA, Poemas Editorial Diógenes, México 1984.
En Enciclopedia de México, las fichas sobre Protestantismo y Sectas Modernas.


CUADERNOS YA EDITADOS:
1. Muero como viví ¿Cómo decirles adiós? Seis Cartas de Vanzetti.
2. Historia del Primero de Mayo.
3. Carlos Marx. 1883-1983. Recopilación.
4. Alberto Pulido A. Bertolt Brecht: Intelectual Comprometido.
5. Agresiones Armadas yanquis contra México. Cronología.
6. Luis González Obregón. Las Calles de México.
7. Alberto Pulido A. El Asalto a San Bruno.
8. J. Grigulevich. Zapata y Villa en la Cd. de México.
9. El Rock y su Contenido Social. Antología.
10. Un día Dos de Octubre de 1968. Antología.
11. Raúl Macín. Rubén Jaramillo. El Profeta.