CUADERNOS DE EDUCACIÓN SINDICAL # 82

LOS EXLIBRIS DE SERGIO SANTAMARIA*

Esperanza Balderas

 
   

 

 

 

* Sergio Sánchez Santamaría joydivisionsinfe©hOtmail.com www.geocities.com/sergiosaflchezsantamarla

Es egresado de la licenciatura en Artes Plásticas con la especialidad de litógrafo y grabador de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, INBA, 2001.

Ha expuesto y participado en concursos bienales y trienales de grabado en países como Bélgica, Japón, Cuba, Italia, Polonia, Yugoslavia, China, Macedonia, Lituania, Rumania, Argentina y Bolivia, así como en México.

 

   
     

 

LOS EX LIBRIS DE SERGIO SANTAMARIA

  Líneas ondulantes, rectas, oblicuas dan forma a personajes y objetos, la ingenua realidad de esta muestra, que finca sus raíces en el ya legendario Taller de Gráfica Popular y en la herencia iconográfica de José Guadalupe Posada, son una selección de su autor Sergio Santamaría.

El grabador, presenta una parte de su vasta producción de ex libris (marcas, sellos o etiquetas) cuyo origen se ubica ha seis siglos de nuestra época en 1463, al mismo tiempo que se diseñó la primera portada de un libro se incluyó el pequeño grabado de propiedad, que incluía algunos rasgos del dueño o detalles seleccionados por él para representarlo.

La tradición casi perdida de los ex libris permaneció en nuestro país gracias a la dedicación de bibliófilos que encargaron el diseño del dibujo, a pintores y grabadores de renombre que aplicaron técnicas tradicionales en metal o madera y vieron en esta práctica un modus vivendi.

Santamaría, como se firma, crea sus ex libris como parte de su quehacer plástico cotidiano, motivado por la cercanía con amigos, maestros o lugares y en pocas ocasiones por encargo. La mayoría de sus diseños recrean las características intelectuales, físicas o de oficio del propietario que se convierten en elementos fundamentales de la composición.

De los temas que reúne destacan: personajes, erotismo, animales, danzas, música, flores, frutos y lugares. Santamaría aborda cada uno de ellos a través de actitudes lúdicas e ingenuas apoyadas en el dibujo preciso y fino que requiere el grabado mediante la técnica especial sobre material plástico (scratch /estireno) que utiliza, para convidarnos escenas que remiten no sólo a los grabadores mexicanos sino también a los alemanes Durero y Holbein.

Los juegos de palabras mezclados con la iconografía propia de sus diseños rescatan imágenes de diversas épocas y autores, lo que le permite al grabador, mostrar su talento creando metáforas poco comprensibles al espectador común, ejemplo de ello es el ex libris de Cesar Rosales. Sin embargo en otros documenta o interpreta el oficio del poseedor del diseño, con trazos siempre precisos sobre fondos claros y obscuros.

Durante la década de los noventa la obsesión del artista por la iconografía africana es permanente, y nace con el disfrute del sonido de los tambores africanos tocados en vivo en diversos puntos de la ciudad de México, El impacto que le causó la música africana se puede observar en los ex libris dedicados a Kabele y en su autorrepresentación identificada con la etnia negra a la que deforma o exagera los rasgos físicos faciales y en brazos y piernas.

En oposición, dibuja con fineza los objetos que ornamentan los instrumentos musicales usando líneas y elementos geométricos. El personaje del autorretrato danza, y en su movimiento destacan los pies que imitan las garras de los animales dibujados sobre la superficie negra de su piel.

De los personajes, destaca el del litógrafo Romo al que Santamaría metamorfosea, con su mano diestra y nos asombra al detallar los elementos que lo conforman, el contraste entre lo monstruoso del personaje y la bella ejecución del vestuario de épocas remotas.

La imagen reconocida de la Virgen de Guadalupe va mas allá de la simple iconografía religiosa y convierte los rasgos tradicionales de la imagen al tipo africano al que también rinde culto en otros personajes femeninos, rosas y cactus completan el símbolo que descansa en una piedra monstruo para crear el exlibris dedicado a Alfredo Rivera.

Santamaría dibuja a personajes de su mundo cultural, Tilo Wolf, músico y cantante alemán contemporáneo del Grupo Lacrimosa, lo vincula con su coterráneo, J. Amadeus Mozart y la leyenda de la sombra que acompaño al final de su vida al compositor, y a la que el grabador le adjudica una forma, los tres personajes reunidos con los instrumentos musicales conforman el diseño para Tilo.

La imagen femenina forma parte de la vida diaria y del erotismo, los libros de Argelia mezclan el detalle del dibujo académico en el perro y las deformadas manos que encuentran su par con los dedos y manos alargadas de los tamborileros africanos, a los que Santamaría reconoce la virtuosidad en la ejecución del instrumento. Este reconocido símbolo, instrumento musical de la etnia negra encuentra su lugar en varios de los ex libris, el de Eduardo Garavito, el de Kabele, y dos autorretratos.

Desde su particular punto de vista erótico, el grabador reúne la iconografía del desnudo femenino homosexual y heterosexual que contrasta con los seudopornográficos de Virginia, un autorretrato y el zoofílico de Rueda, en el que maneja las líneas en forma prodigiosa.

Los animales incluidos: cucarachas, perros, gatos, jaguares libidinosos y burlones, mantienen como característica la fineza del dibujo. Línea tras línea conforman el pelambre canino o felino, escamas de pez o piel de dragón, son recreadas por Santamaría utilizando la herramienta adecuada para obtener el efecto necesario.

La composición de cada ex libris gira alrededor de los personajes y sus atributos, representados por la fragilidad o la dureza de los materiales dibujados con destreza, y un especial sentido de festividad que pierde pocas veces al restringir líneas o claroscuros en las imágenes.

Santamaría crea y se autodocumenta al numerar sus dibujos, esta practica que ocasionalmente olvida, la retorna al continuar su producción de ex libris que alterna con otras formas de su creatividad que también le apasionan, las que tendrá que reunir a futuro para mostrarnos su obra total.

LIBROS MARCAS DE FUEGO Y OTROS SIGNOS

Dr. Ernesto de la Torre Villar

El hombre siempre ha querido mostrar y defender su propiedad. Además de revelarla en monumentos suntuosos perdurables, la muestra en pequeños objetos se estima de sobremanera pero que señalan la propiedad o propiedades de un individuo como la milenaria joya egipcia que atestigua el derecho de propiedad de alto funcionario.

Cuando aparecieron los libros, joyas igualmente estimables, sus propietarios desearon defenderlos de la codicia ajena por ello impusieron su nombre o el de la institución a los libros que poseían. Así vemos el Simple autógrafo del propietario que pensaron bastaba para defender sus derechos. Con el advenimiento de la imprenta se pudieron imprimir pequeñas papeletas con nombres y signos nobiliarios del dueño, que fueron cada día más suntuosos. Esas etiquetas que se adhirieron a los libros diseñadas por hábiles dibujantes y grabadores fueron la expresión del gusto de los propietarios y de los artistas a quienes se les confió su factura. Por su parte, las instituciones: colegios, universidades, monasterios que tenían libros mas voluminosos por contener amplios tratados teológicos y canónicos, compilaciones legales, jurídicas y de otras varias especies recurrieron a rudos procedimientos utilizados en la marca del ganado. En volúmenes gruesos de amplios cantos y también con coberturas recias y extensas, se colocaron marcas de fuego con las iniciales de la institución. No olvidemos que ante la rareza y el corto numero de los libros, las bibliotecas conventuales y de estudio como la Bodleiana en Inglaterra y otras más encadenaban sus libros para que los estudiosos maniáticos no los extrajeran de sus acervos.

Tal es el origen de las marcas de fuego y de los ex libris que dieron origen a las seña les defensoras de la propiedad de los libros.

Las marcas de fuego quedaron para señalar gruesos volúmenes. Los ex libris sirvieron para garantizar la propiedad de los pequeños.

El desarrollo del arte tipográfico, aumento de las fortunas y aparición de notables dibujantes y grabadores los ex libris se hicieron más numerosos suntuosos y comunes.

Los propietarios de ricas colecciones, mostraron sus vanidades en la utilización de cada día más elaborados ex libris, en los cuales se patentizaron gustos y fortunas. El desarrollo del grabado siguió el lujo y esplendor de las épocas, también aparecieron ex libris sencillos, modestos, como reacción al oropel de otros

El empleo de los ex libris de etiqueta adherida, sólo ingreso con la introducción de la imprenta en nuestros países y la aparición de grabadores que iniciaron sus cualidades y gustos por allá del siglo XVII. En el siguiente siglo se hacen grandes avances. El grabado adelanta y los grabadores enriquecen gustos y técnicas serias, depuradas.

Ricos propietarios muestran su vani dad y fortuna en muestras respetables. Otros funcionarios, civiles y eclesiásticos hacen, elaborar sus exlibris con parquedad. De ahí en adelante la utilización de esas piezas se hará de acuerdo con gustos y fortunas. En algunos reinará la discreción y el buen gusto, pues por ello intervienen artistas respetables.

Más tarde el ex libris popular revela las preferencias estéticas que se tiene, y se transforma en un objeto más de la mercado tecnia imperante.

Hoy reveladora de la afición libresca de algunos lectores un tanto vanidosos que recurren al arte que poseen muy estimables dibujantes y grabadores como Sergio Sán chez Santamaría. Démosle la oportunidad de mostrar su ingenio y cualidades artísticas.

Todos los exlibris están realizados con la técnica de scratch board en estireno, las medidas son de 12 cm. como máximo.


AGUSTÍN RODRÍGUEZ FUENTES: Secretario General, ALBERTO PULIDO ARANDA: Secretario de Prensa y Propaganda, Coordinador de los Cuadernos: ARMANDO ALTAMIRA GALLARDO, Administrador de la Secretaría de Prensa: TOMÁS MÉNDEZ MORENO, Concepto gráfico: GABRIELA ESTHER DE DIOS LOPEZ, Trabajo de apoyo: ALFONSO VELAZQUEZ MARQUEZ yJUAN DANIEL PACHECO RAMÍREZ

Cuadernos editados por la Secretaría de Prensa y Propaganda del STUNAM.
Distribución gratuita
febrero 2006