Instantes políticos

El intenso calor político que tendrá el 2018

Alberto Pulido A.

Ha concluido el 2017 con un México donde impera más desigualdad social, a tal grado que nos hemos colocado como el país más desigual y con los más bajos salarios de las naciones inscritas en la OCDE. En claro castellano esto lo debemos traducir en que el modelo económico que nos han impuesto los  últimos gobiernos no ha beneficiado a la mayoría de la población mexicana y si por el contrario ha enriquecido a una casta muy minoritaria de empresarios y especuladores, quienes se han estado embolsando más del 70 por ciento de la riqueza que producimos los mexicanos.

Los ejemplos de esta desigualdad podríamos seguirlos enlistando y se han profundizado aun mas debido en buena parte a las reformas estructurales que se nos han impuesto y que solamente han generado zozobra y malestar social; estas, por solo señalar un asunto, han golpeado severamente a la educación pública y de manera particular a la superior, la que se encuentra muy maltratada, debido al descuido al que ha sido sometida por parte del gobierno y legisladores, fundamentalmente por el recorte y drásticas  disminuciones de recursos económicos, debido a lo cual varias universidades se han declarado inviables y hasta en quiebra, ya que ni siquiera han tenido recursos para pagar salarios y prestaciones a su personal académico y administrativo. No digamos a la imposición de una reforma laboral que ha producido la existencia de muy bajos salarios y la sola creación de empleos precarios, mal pagados y con el mínimo de prestaciones. 

Estos han sido solo una parte de los saldos negativos que nos ha dejado el 2017 y que han generado mayor desigualdad social. Ahora que hemos entrado al 2018, estamos ante la presencia de un año que se prevé se torne muy caliente en la discusión política, debido a las elecciones federales que renovarán los poderes de la Unión. Seremos testigos de enfrentamientos verbales entre los candidatos, muchas de las veces sin propuestas para combatir la desigualdad y si con altas tasas de descalificaciones.

En el STUNAM estamos preocupados por la inexistencia, hasta estos momentos, de propuestas para beneficiar la situación económica de los trabajadores y combatir la desigualdad social imperante hasta nuestros días;  los políticos en general no nos están ofertando soluciones, ante lo cual es urgente que ya desde el sindicalismo universitario y la UNT saquemos a la discusión nuestra agenda laboral para exigir respuestas claras a los políticos, a sus partidos y a las coaliciones que han formado, ya que las cosas no pueden seguir como hasta el momento se encuentran.

Es necesario exigir se nos propongan alternativas de nación y no  seguir soportando las promesas de siempre, que como ya nos hemos acostumbrado, nunca se concretan, se echan a un lado y si por el contrario se tornan en carestía, bajos salarios, desempleo, inflación, destrucción del medio ambiente, corrupción de los políticos, devaluaciones monetarias, inseguridad, concentración de grandes riquezas en unas cuantas manos, desprecio por la educación, la ciencia y la cultura.

Los mexicanos nos merecemos que los políticos dejen de ver solo por sus intereses y si inviertan mas tiempo y recursos para lograr un país más justo. Es mucho pedir?