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Instantes Políticos

Entre sacudidas tectónicas y movimientos políticos

Alberto Pulido A.

Los sismos que golpearon severamente a la Ciudad de México, a la parte central y sur oeste de nuestro país, aterrorizaron a sus poblaciones, que en muchos casos vieron perdidas sus casas y pertenencias en los mejores casos, y en otros muy lamentables vivieron el fallecimiento de miembros de sus familias que perecieron bajo toneladas de escombros.

Una vez mas, al igual a como lo hizo en el terremoto de 1985, la sociedad civil y en particular su juventud, salió de manera consciente a prestar ayuda a los afectados, rebasando en buena medida a los aparatos del Estado. Largas filas y aglomeraciones de gente con sus cascos, palas y chalecos exigían entrar en acción para remover escombros o pedir a la población donaciones de víveres y otros enseres para los damnificados y para los que participaron en los rescates.

De manera paralela y sin perder tiempo, los medios electrónicos de comunicación montaron sus escenarios, se pelearon locaciones y empezaron a transmitir en vivo la desgracia de la gente, a veces de manera deleznable, como fue el caso de Televisa, con la telenovela que creó entre las ruinas del Colegio Rebsamen, cuando inventaron la existencia de una niña enterrada en los escombros de ese plantel educativo, a la que hasta bautizaron con el nombre de Frida Sofía, la cual nunca existió y si la televisora mantuvo por horas a la población en el nerviosismo total.

No se necesita ser un gran experto en comunicación para ver que ese fenómeno se trató de una manipulación más de Televisa, la cual vive de eso. En otras palabras cínicamente se burló de la desgracia que estaban sufriendo los mexicanos e inclusive involucro en este teatro a varios rescatistas y hasta a integrantes de la Armada de México, la cual al final de la telenovela inclusive ofreció disculpas y confeso que nunca existió la tal Frida Sofía.

Este fenómeno, combinado con los dislates y las torpezas que cometieron funcionarios y actores políticos de diversos partidos, molestó de sobremanera a la mayoría de la población que había sido golpeada por esos terremotos y una vez más los rechazó y los señaló como imprudentes y faltos de sensibilidad ante las tragedias.

Queda claro que, de por si los políticos, que no estaban siendo bien evaluados por la población, debido a sus actitudes corruptas y engañosas, después de los sismos, de plano fueron repudiados y señalados de insensibles y corruptos, a tal grado que se extendió una petición, que ha consistido en exigir que se recorten todos los recursos económicos que reciben los partidos políticos, para que estos sean utilizados en las labores de reconstrucción de viviendas dañadas e infraestructura.

Es necesario hacer un reconocimiento a las masas poblacionales que salieron a las calles para ayudar a la población en desgracia y en especial a la juventud mexicana, la que una vez mas mostró su entereza y sacrificio para ayudar al prójimo.