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Instantes Políticos

México vibra, pero contra el gobierno

Alberto Pulido A.

El pasado domingo 12 de febrero se llevó a cabo una manifestación convocada por un frente ciudadano que adoptó el nombre de “Vibra México”, y que tenía como fin llamar la atención de la opinión pública “de que se requería lograr la unidad de los mexicanos para enfrentar las amenazas de Donald Trump contra nuestro país”.

La acción fue organizada por empresarios, organizaciones civiles y hasta por el propio rector de la UNAM, Enrique Graue. Esta movilización tuvo el aval directo de Enrique Peña Nieto y la llegó incluso a poner como ejemplo a seguir para hacer realidad el logro de la unidad de los mexicanos ante las amenazas del mandatario del país del norte.

La marcha no reunió más allá de 15 mil personas, cantidad muy pequeña si se toman en cuenta los cálculos que originalmente tuvieron los convocantes, quienes habían manejado cantidades que rebasaban las 100 mil personas. Para una buena parte de organizaciones de la sociedad civil, sectores estudiantiles, intelectuales, artistas y sindicatos independientes, entre éstos el STUNAM, esa manifestación sólo buscaba mostrar un apoyo hacia EPN que debe enfrentar negociaciones con Trump.

Desde el momento que se conoció la convocatoria a la marcha y viendo la lista de promotores, quedaba claro que ésta no tenía el aval y el apoyo de los mexicanos inconformes, éstos sí en cientos de miles que se han manifestado a lo largo y ancho del país contra la política económica del gobierno, contra los gasolinazos, etc. Entonces, desde días previos se sentía un ambiente que nos mostraba que la mencionada movilización, como así lo fue, no iba a ser exitosa.

Queda claro que no deben existir discrepancias entre los mexicanos para con unidad enfrentar a Donald Trump y sus políticas contrarias a México, pero primero debemos arreglar los asuntos internos negativos que ha llevado a cabo el gobierno federal, desde la imposición de sus reformas estructurales, la corrupción, las políticas económicas contrarias a los intereses de la mayoría de mexicanos que se debaten en la pobreza y extrema pobreza.

Lo que también quedo muy cuestionable es la convocatoria que a nombre de la UNAM realizo el rector Graue, sin tomar algún tipo de parecer a los integrantes de la comunidad universitaria y que ha sido muy mal vista por amplios sectores. Los universitarios que lo acompañaron fueron varios de sus funcionarios y personal de confianza que fue obligado a asistir. Pienso que debe existir mesura de los funcionarios y no actuar al margen de los intereses de la comunidad.